Niña mexicana pide al Papa interceder por migrantes

Sophie Cruz, una niña oaxaqueña, se abrió paso hacia Francisco para entregarle una carta en la que le pide interceder por la legalización de 11 millones de indocumentados en EU.

Washington

Sophie Cruz, una niña oaxaqueña de cinco años de edad, besó y abrazó hoy al papa Francisco, a quien pidió interceda por la legalización de los millones de indocumentados en Estados Unidos.

En el recorrido que realizó el papa Francisco este día por calles de Washington, la niña, que habla dos idiomas y un dialecto, pudo entregarle una carta y una playera. En la misiva le pide que interceda para la legalización de 11 millones de indocumentados en este país.

Gloria Saucedo, dirigente de Hermandad Mexicana Trasnacional, confirmó que la niña, hija de padres oaxaqueños, pudo llegar al Papa este día.

En la emotiva escena, la niña, vestida con un traje típico oaxaqueño de color blanco con tejidos, en principio y delante de las vallas intentó caminar hacia el Papa-móvil pero un guardia de seguridad le impidió el paso.

Una mirada de su papá y unos brazos abiertos del Papa forzaron al guardia de seguridad a enmendar y no solo llevó a la niña, sino que la cargó para que la abrazara al sumo pontífice y le diera un beso.

La menor, tras ser bajada por el guardia, reviró y tras recordar su misión, insistió y volteó para entregarle la playera y la carta a Francisco.

Saucedo compartió que Sophie Cruz es “una niña muy inteligente” ya que habla español, inglés y además mixteco.

“Le entregó una carta con un mensaje en el que le pide que ayude para que se legalicen a todos los papás sin documentos que están en Estados Unidos”, compartió.

En la camiseta se leía una leyenda de “Papa rescata a mi papá”, “La legalización es una bendición” y “Todos los niños del mundo tienen derecho a ser felices”.

Saucedo indicó que la delegación procedente de Los Ángeles intentará mañana de nuevo acercarse al Papa ya que tienen pases para el evento en el Congreso de Estados Unidos.

La delegación está integrada por seis niños y 19 adultos, la mayoría padres, así como miembros de organizaciones proinmigrantes de Los Ángeles.

Entre ellos, Hermandad Mexicana Trasnacional, Grupo de Migrantes Sin Papeles de la virgen de Juquila, Votantes del Futuro y de la iglesia de la Placita Olvera de Los Ángeles.

“Nuestra ilusión es que por la intervención del papa Francisco venga ya por fin la reforma migratoria”, sentenció Saucedo.

El enorme dispositivo de seguridad que protege al papa Francisco durante su visita de seis días a Estados Unidos fue puesto a prueba el miércoles por primera ocasión cuando una niña que entregó un mensaje sobre inmigración pudo abrirse paso hacia el pontífice a través de una barrera de seguridad y situarse en el paso del desfile.

Sophie Cruz, quien vive en un suburbio de Los Ángeles, inicialmente se detuvo cuando dos agentes del Servicio Secreto se le aproximaron, luego la alentaron a acercarse al papamóvil, en donde el pontífice hizo lo que hace a menudo: Le dio un beso y un abrazo.

Un encuentro como ese es rutina para el papa, quien es conocido por mezclarse sin preocupaciones con las multitudes, abrazar y bendecir a niños y recibir regalos de extraños. Pero en su viaje a Estados Unidos está rodeado por un escudo de seguridad que incluye a oficiales del Vaticano, agentes del Servicio Secreto, agentes federales uniformados y policías locales que mantienen alejada a la multitud.

Los esfuerzos de seguridad alrededor del papa en los Estados Unidos distan de semejarse a los trayectos motorizados de sus peregrinajes anteriores cuando ha subido y bajado del papamóvil para besar a niños y recibir camisetas de fútbol que le lanza la gente común que no hizo planes mayores a los llegar temprano para lograr un buen sitio.

Aquí por primera vez se requieren boletos para la mayoría de las procesiones de Francisco y los afortunados que recibieron los que se sortearon en las parroquias aún tienen que pasar por un detector de metal antes de llegar al sitio. El recorrido del papa por Washington fue abierto a todo el público y la gente hizo filas desde antes del amanecer el miércoles para pasar por puertas de seguridad y asegurar un sitio en la ruta.

En Nueva York la revisión de seguridad será solo una de "capas y capas de protección" que el papa recibirá durante su visita que contempla el despliegue de 6.000 agentes de policía adicionales, dijo el principal funcionario de la policía de Nueva York, John Miller.

La policía también "buscará a una potencial amenaza terrorista, no hacia el personaje sino a la multitud. Y tenemos más capas además de esa".

El vocero del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, dijo que pese al férreo dispositivo de seguridad, Francisco "tratará de moverse como lo hace usualmente".

Casi todos los movimientos del papa se han programado con anterioridad y los agentes del Servicio Secreto están listos para las inevitables decisiones espontáneas de acercarse a la gente durante los recorridos o en actos al aire libre en Washington, Nueva York y Filadelfia, dijo Arnette Heintze, un agente del Servicio Secreto retirado que trabajó en la protección de los presidentes Bill Clinton y George H. W. Bush.