Maduro y Siria acaparan cierre de reunión en Perú

El Grupo de Lima afirma que las elecciones en Venezuela no cuentan con “legitimidad”.
Mandatarios y representantes de varios países en la foto oficial de la Cumbre de las Américas.
Mandatarios y representantes de varios países en la foto oficial de la Cumbre de las Américas. (AFP)

Lima y Caracas

El temor a una escalada militar en Oriente Medio tras los ataques selectivos de Estados Unidos en Siria y la situación de Venezuela acapararon la atención de la Cumbre de las Américas, que se comprometió a luchar contra la corrupción.

La mayoría de los mandatarios de la región condenó el uso de armas químicas pero alertó del riesgo de una escalada en Oriente Medio tras el bombardeo ordenado el viernes por la noche por el presidente estadunidense, Donald Trump, en colaboración con Francia y Gran Bretaña, contra objetivos selectos del régimen de Bashar Asad.

EU y sus aliados enviaron un “mensaje claro al régimen sirio: no tolerarán armas químicas contra inocentes, mujeres y niños”, dijo el vicepresidente estadunidense, Mike Pence, en el plenario de la VIII Cumbre de las Américas, que concluyó ayer en Lima.

Tras pedir una respuesta unida a los representantes del hemisferio para dejar claro al gobierno sirio que “no aceptaremos estos ataques barbáricos ni ahora ni nunca”, agradeció el apoyo del primer ministro canadiense Justin Trudeau y del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con los que se reunió.

Trump canceló su participación en la cumbre y su visita a Colombia para coordinar los ataques a Siria.

El gran protagonista de esta VIII Cumbre de las Américas fue el mandatario venezolano Nicolás Maduro, pese a su ausencia.

La mayoría de los países mostraron su preocupación por la situación humanitaria en Venezuela e instaron a Maduro a que reconozca la crisis y permita la entrada de la ayuda internacional, en general medicinas que son casi imposibles de encontrar en el país con las mayores reservas petroleras del mundo.

En el marco de la Cumbre, 15 países emitieron una declaración en la que aseguran que tal como está la situación en Venezuela, las elecciones de mayo “carecen de legitimidad y credibilidad”.

El documento fue emitido por el Grupo de Lima y Estados Unidos, y no por la Cumbre de las Américas, debido a una falta de consenso entre los 33 países participantes en el cónclave continental, entre los que hay aliados del gobierno de Maduro, como Cuba y Bolivia.

El comunicado lo firman, además del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, los mandatarios de Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía, y Mike Pence.

Maduro reiteró ayer la denuncia de sabotaje a las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo, en las que aspira a la reelección, y aseguró que la Cumbre de las Américas, de la que se le retiró la invitación, fue un “total fracaso”.

El presidente venezolano no ofreció más detalles de su denuncia, pero en febrero pasado dijo que EU y sus “oligarquías aliadas en el continente”, como “Bogotá”, querían imponerle a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que no participará en los comicios, la “línea” del “sabotaje” para las elecciones.