Lavrov regresa a Lausana al ver posibilidades de éxito en negociaciones con Irán

El ministro ruso de Exteriores subrayó que la posición de Rusia es que nada más alcanzarse un acuerdo las sanciones del Consejo de Seguridad contra Teherán deben quedar sin efecto.

Moscú

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, volverá hoy a la ciudad suiza de Lausana para participar en el último día de la cumbre nuclear con Irán, debido a que ve "grandes posibilidades" de éxito.

"Efectivamente, planeo regresar a Lausana y tomar parte en la fase final de la reunión ministerial del sexteto (5+1, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China- más Alemania)", dijo Lavrov en conferencia de prensa.

"Las perspectivas de la nueva ronda de negociaciones no son malas, yo incluso diría que son buenas", agregó, acerca de la reunión en la que las potencias intentan conseguir hasta la medianoche de hoy un acuerdo político que ponga fin a doce años de disputa sobre el controvertido programa nuclear de Irán.

"Hay grandes posibilidades. Seguramente no son del cien por cien, pero nunca hay seguridad del cien por cien de que las posibilidades puedan aprovecharse plenamente", dijo Lavrov.

Antes de viajar a Suiza, el ministro subrayó que la posición de Rusia es que nada más alcanzarse un acuerdo las sanciones del Consejo de Seguridad contra Teherán deben quedar sin efecto.

"Considero que en el momento en que se llegue a un acuerdo, deben suspenderse las sanciones. Hay varias formas, su anulación total, o primero suspenderlas y luego anularlas jurídicamente, pero el hecho es que las sanciones deben dejar de tener efecto y no deben obstaculizar el desarrollo del comercio de Irán con sus socios", afirmó.

En cuanto a las sanciones unilaterales adoptadas por Estados Unidos, la Unión Europea y algunos países "nunca las hemos considerado legales, ya sea contra Irán o contra cualquier otro país".

El jefe de la diplomacia rusa advirtió de que para las conversaciones lleguen a buen término ninguna de las partes debe plantear exigencias de último momento para conseguir ventajas unilaterales.

"De momento, se ha creado cierto equilibrio, y me parece que las perspectivas son muy, muy buenas", añadió.