Las negociaciones entre Grecia y sus acreedores, bloqueadas

Mientras se acerca la fecha límite del 30 de junio, los ministros de Finanzas de la eurozona fracasaron hoy otra vez en su intento de lograr un acuerdo entre Atenas y sus acreedores, mientras se ...
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, sonríe antes de iniciarse la reunión con los países de la Eurozona en el edificio Lex en Bruselas
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, sonríe antes de iniciarse la reunión con los países de la Eurozona en el edificio Lex en Bruselas (AFP)

Bruselas

Los ministros de Finanzas de la zona euro fracasaron hoy nuevamente en su intento para que Grecia y sus acreedores alcancen un acuerdo, a sólo cinco días de la fecha límite para evitar un default de Atenas, pero las negociaciones continuarán a todos los niveles.

El futuro de Grecia fue debatido en una reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona, pero sin acuerdo, los titulares de esta cartera decidieron suspender la reunión cuando empezaba en Bruselas una cumbre de los 28 países miembros del bloque.

"Terminó por hoy. Las instituciones (acreedoras) y Grecia continúan trabajando. El Eurogrupo se reunirá más tarde, pero no hoy", escribió en Twitter el ministro de Finanzas finlandés, Alexander Stubb. "La discusión continúa hoy, mañana, con el objetivo de llegar a una convergencia", dijo por su parte el ministro griego, Yanis Varoufakis.

Un poco antes, al llegar a la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, dejó claro que "aún no tenemos los progresos necesarios, incluso en ciertos aspectos tenemos la impresión de que volvieron para atrás". El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, prometió que trabajará "hasta el último minuto" para hallar una solución.

Sin embargo, algunos dirigentes, empezando por Tsipras, se mostraron confiados en que al fin haya acuerdo. "La historia europea está llena de desacuerdos, negociaciones y luego compromisos. Por lo tanto, después de esta propuesta griega, completa, estoy confiado en que alcanzaremos un compromiso que ayudará a la zona euro y a Grecia a superar la crisis", dijo Tsipras al llegar a la reunión.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, pronosticó por su lado que "esta historia tendrá un final feliz". "El acuerdo es posible. El acuerdo es necesario", agregó el mandatario francés François Hollande, observando que "hay que saber terminar una negociación".

Dos propuestas, criticadas

El mandatario francés, François Hollande, afirmó que "hay que saber terminar una negociación" subrayando "que no hay nada para ganar dejando pasar el tiempo" cuando "Grecia ya no lo tiene". Los ministros tenían sobre la mesa dos propuestas, una de las instituciones, que incorpora algunos elementos presentados por Atenas, y otra del gobierno griego.

Por la mañana, Tsipras, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y el del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, no lograron alcanzar un borrador común por lo que decidieron presentar las dos versiones.

La reunión de ministros, la cuarta en una semana, duró unas tres horas, y terminó sin resultados. "Muchos colegas no estaban de acuerdo y criticaron no sólo nuestro texto sino también el de las instituciones", dijo el ministro griego Yanis Varufakis. "Los ministros estudiaron las dos propuestas pero con mucha frustración" por no tener el tiempo de analizar los documentos, explicó una fuente europea.

IVA y pensiones, dos asuntos espinosos

Los temas que bloquean siguen siendo principalmente los mismos: el nivel del IVA y las pensiones. En sus propuestas, filtradas a la prensa, las instituciones acreedoras piden desincentivar las jubilaciones anticipadas, y llevar progresivamente la edad de jubilación a los 67 años de aquí a 2022.

Por otro lado piden unificar el IVA en un 23%, salvo para la comida, la energía y el agua (13%), libros, teatro y medicamentos (6%), eliminando además los descuentos a los habitantes de las islas. También piden a Atenas un superávit fiscal primario (excluyendo el servicio de la deuda) del 1%, 2%, 3% y 3.5% del PIB este año y los tres próximos, respectivamente.

La negociación se había complicado ya el miércoles entre Atenas y sus acreedores (Comisión, BCE y FMI), cuando el gobierno de Tsipras rechazó las contrapropuestas presentadas por estos.

Según fuentes gubernamentales griegas, Grecia retiró en las últimas horas dos propuestas de la lista, entre ellas el aumento de la tributación de las pensiones y el copago sanitario también para los jubilados, socialmente muy impopulares después de seis años de crisis y austeridad.

Los griegos trataban de compensarlas con otras medidas financieras equivalentes. Las propuestas griegas prevén un esfuerzo fiscal de ocho mil millones de euros en 2015 y 2016. El 93% de este monto provendría de alzas de impuestos y de cotizaciones sociales, y el resto de una reducción de gastos.

Grecia plantea en su última propuesta mantener la exención fiscal del 30 % del IVA sobre las islas y reducir el gasto en Defensa en 200 millones de euros, pese a que las instituciones piden eliminar el primer punto y ahorrar 400 millones en el segundo, según el documento al que ha tenido acceso Efe.

La propuesta fue elaborada por el Gobierno liderado por Alexis Tsipras como respuesta al texto de las instituciones acreedoras internacionales (CE, BCE y FMI), en el que Atenas detecta varios problemas que considera impedirán que el texto sea aprobado en su parlamento.

La contrapropuesta helena ha sido presentada a los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona en su reunión extraordinaria de hoy, y después Tsipras la compartió con sus pares en la cumbre europea, pero todavía tiene que ser evaluada por las instituciones.

La propuesta de los acreedores y la de Grecia mantienen muchas similitudes, pero difieren en puntos clave. En la reforma del sistema del IVA, Grecia plantea unos ingresos netos del 0.93 % del PIB anual, en tanto que las instituciones siguen pidiendo un 1 %, si bien acepta un tipo reducido del 13 % para alimentos, energía y agua.

Trato fiscal a agricultores

Atenas rechaza incluir a los hoteles en los productos tasados con el 23 %, como piden las instituciones, aunque sí aceptan elevar a ese tipo el IVA para restaurantes y caterings.

En el plano de las reformas fiscales, el Gobierno de Tsipras no incluye la exigencia de las instituciones de eliminar el trato fiscal preferencial para agricultores, ni tampoco quiere lanzar el proceso de licitación para licencias 4G y 5G.

En los restantes puntos y salvo en lo que se refiere a la reducción del gasto en Defensa, Grecia y las instituciones no están ya tan alejadas, porque Atenas también acepta aumentar el impuesto de sociedades del 26 % al 28 %, frente al 29 % que proponía inicialmente.

Las instituciones aceptan por su parte la exigencia de Grecia de que los juegos de azar por Internet tributen al 30 % a partir de la segunda mitad del año y en 2016. No obstante, Atenas insiste en introducir una sola vez un impuesto de sociedades del 12 % a los beneficios de más de medio millón de euros para lograr los objetivos presupuestarios de 2015, algo que las instituciones no ven con buenos ojos.

Igualmente quiere aumentar el impuesto sobre el tonelaje e implementar un marco fiscal "eficaz" para el transporte marítimo comercial. Uno de los puntos donde existen mayores diferencias entre Atenas y las instituciones es en las políticas del mercado laboral, en las que la propuesta helena elimina las referencias de los acreedores a la revisión de la legislación sobre despidos colectivos y las movilizaciones laborales.

El Gobierno de Tsipras también rechaza la exigencia de que la organización y el calendario de las revisiones se pacten con las instituciones, y la limitación de que Atenas no legisle sobre los convenios laborales colectivos antes de finales de este año y sin consultar a los acreedores.

En cuanto a las pensiones, otro tema muy sensible, Atenas plantea retrasar cuatro meses, hasta el 31 de octubre, el comienzo de las reformas graduales que sus socios le demandan a partir del próximo miércoles, es decir del primero de julio.

En el documento griego también se menciona la eliminación de los incentivos para las jubilaciones tempranas y la adaptación gradual de la edad límite de jubilación a 67 años, aunque esta cifra está aún entre corchetes, lo que quiere decir que está sujeta a cambios.

Además retrasa de nuevo cuatro meses la aplicación de estas medidas a los que se jubilen a partir de finales de octubre. Las instituciones querían que se aplicara a las personas que se retiren del mercado laboral a partir del mismo 30 de junio, en cinco días.

"Reemplazar" los subsidios

Asimismo, Grecia apuesta por "reemplazar", en lugar de "eliminar de manera gradual", los subsidios a los pensionistas de renta baja de cara a finales de 2018, un año antes de lo que pedido por las instituciones pero sin que Atenas se comprometa a iniciar estas medidas de manera inmediata.

El Gobierno griego insiste en apostar por aumentar las contribuciones sanitarias de los pensionistas del 4 % al 5 %, y no al 6 %, así como en restaurar las contribuciones de los empleadores a las pensiones y elevar las contribuciones suplementarias de las pensiones.

Grecia necesita un acuerdo con sus acreedores para recibir 7,200 millones de euros de su programa de rescate, bloqueados desde el verano boreal pasado por falta de consenso sobre las reformas y ajustes que piden sus acreedores.

Con ese dinero, Atenas podrá saldar al FMI el 30 de junio un pago de unos 1,500 millones de euros, que actualmente no puede efectuar por su cuenta, al tener las arcas vacías.