El plazo de negociación terminó: España repetirá comicios en junio

A las doce de esta noche finaliza el plazo para investir a un presidente del gobierno, y ante la falta de acuerdos, el rey firmará mañana la disolución del parlamento y la convocatoria de ...
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, necesitará seguramente de pactos, aunque gane los próximos comicios, para poder gobernar
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, necesitará seguramente de pactos, aunque gane los próximos comicios, para poder gobernar (AP)

Madrid

La cuenta atrás terminó. A las doce de la noche de hoy (local) finaliza el plazo para investir a un presidente del Gobierno en España y, ante la falta de candidaturas, el país se verá abocado a repetir los comicios celebrados en diciembre.

La fecha marcada en el calendario es el 26 de junio, según los plazos legales. El martes, el rey Felipe VI firmará el decreto de disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones, que pondrán fin a la legislatura más corta de la democracia española.

Es la primera vez en la historia reciente que el país se ve obligado a repetir unos comicios. Tras los resultados electorales de diciembre, sin mayorías claras, los vetos de las fuerzas políticas a la hora de negociar impidieron un acuerdo de Gobierno.

Menos de dos meses para campaña

Los partidos tienen ahora menos de dos meses para hacer campaña, con los mismos candidatos y programas electorales ya conocidos. Los márgenes son estrechos y todos los votos importan. Si la situación de bloqueo político se repite tras el 26 de junio, tendrán que volver a sentarse en la mesa de negociación.

Los partidos españoles tratarán de vencer la diabólica aritmética que resultó de la cita electoral del pasado 20 de diciembre, en unos nuevos comicios en los que todos esperan mejorar sus posiciones con el objetivo de conseguir, esta vez sí, una posición más fuerte desde la que poder pactar.

Tras tres décadas de bipartidismo, España rompió esta tendencia en las legislativas de diciembre con la entrada con fuerza de dos nuevos partidos en el Congreso, los liberales Ciudadanos, con cuarenta escaños, y Podemos (izquierda antiausteridad), con 69.

Se mantuvieron como listas más votadas el gobernante PP (centroderecha) con 123, seguido del socialista PSOE (90), los dos partidos que se han alternado en el poder en la reciente democracia española.

Con estos resultados, el único Gobierno posible pasa por el pacto de al menos tres formaciones, una fórmula que no se ha logrado y que, tras cuatro meses de negociaciones fallidas y acusaciones cruzadas entre sus líderes, parece todavía difícil de alcanzar.

El escenario es de nuevo completamente abierto. Las encuestas más recientes apuntan a un descenso de la participación en las urnas que podría beneficiar al Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, que busca afianzar la primera posición que obtuvo en diciembre.

Una de las claves será la posible coalición electoral de Podemos, actualmente tercera fuerza en el Parlamento, con Izquierda Unida (IU). La unión de ambos partidos, todavía sin cerrar, podría llevarles a arrebatar el segundo puesto al Partido Socialista (PSOE).

En todo caso, las encuestas revelan que España dejó definitivamente atrás el bipartidismo sustentado en el PP y el PSOE. Tras la llegada de Podemos y Ciudadanos, son cuatro fuerzas las que se reparten el pastel electoral y, por tanto, todo apunta a que, como ocurrió en diciembre, no habrá mayorías absolutas.

Rajoy, presidente del Gobierno en funciones desde hace cuatro meses, insiste en la fórmula de una gran coalición a la alemana con el PSOE, pero el líder de esta formación, Pedro Sánchez, la rechaza y asegura que volverá a hacerlo tras los comicios de junio.

PSOE rechaza gobernar con PP

"El PSOE y el PP son dos proyectos antagónicos en lo formal y en el fondo", dijo el socialista en una entrevista publicada el domingo por el diario español El Mundo. "Lo que ha ocurrido en estos cuatro meses no se puede volver a repetir. Los vetos son malos para la democracia", advirtió hoy el líder del PP, el jefe del Ejecutivo en funciones, Rajoy.

El PP encara la nueva cita con un "optimismo realista", como definió Rajoy, quien espera mejorar un resultado en el que jugará un papel fundamental la abstención, ya que el voto conservador español es más fiel que el de izquierdas. Entre sus objetivo también está recuperar parte de los desencantados que dieron su voto a los liberales Ciudadanos, un partido con el que tienen coalición en varias regiones.

"Trabajaré por un gobierno moderado, sensato y que cuente con una mayoría", dijo hoy Rajoy, que pidió al resto de fuerzas, especialmente los socialistas, la necesidad de eliminar los "vetos" a pactar con su partido, al que todos rechazan por su relación en casos de corrupción y su política de recortes en materia de gasto.

Otra de las bazas del PP podría ser un acuerdo con el partido liberal Ciudadanos en caso de que la suma de sus escaños se acerque a la mayoría absoluta, aunque su líder, Albert Rivera, pactó con el PSOE para apoyar a Sánchez y fue muy crítico en los últimos meses con Rajoy, a quien responsabiliza de los casos de corrupción en el PP.

El político liberal advirtió hoy que no habrá estabilidad política en España si el país "no se regenera". Para el líder de Ciudadanos la estabilidad del futuro Gobierno dependerá de la regeneración ya que si "no cambia nada" será difícil alcanzar un acuerdo, advirtió hoy el líder político en clara alusión a Rajoy, a quien los liberales piden dar un paso atrás como condición para posibles pactos.

Ciudadanos confía en que su imagen de los últimos cuatro meses, en los que alcanzó un acuerdo de Gobierno con los socialistas, le ayude a movilizar a sus posibles votantes y a cumplir las fallidas espectativas de diciembre, cuando las encuestas les vaticinaban un mejor resultado.

Los socialistas, por su parte, abogan por encabezar un Gobierno con el apoyo de Podemos y de Ciudadanos. Pero si el partido heredero del movimiento de los indignados consigue el "sorpasso" y adelanta a los socialistas, las condiciones podrían cambiar.

"Si nosotros ganamos las elecciones no les vamos a pedir que nos apoyen desde fuera, sino que estén con nosotros en el Gobierno como un aliado", dijo el domingo el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Socialistas, a evitar el "sorpasso" de Podemos

El socialista Pedro Sánchez, el único líder que se sometió a sesión de investidura, tiene como reto evitar el "sorpasso" de Podemos, que trabaja en una coalición con otras formaciones, y mantener a su formación como líder de la izquierda, tras obtener en diciembre los peores resultados de la historia del partido.

Los socialistas han convocado mañana una reunión del comité electoral de su partido para poner en marcha una estrategia con la que frenar la abstención y reactivar el ánimo entre su militancia, que se encuentra desencantada tras las fallidas negociaciones para alumbrar un nuevo Gobierno, admitieron hoy fuentes del partido.

Podemos afronta lo que define como una "segunda vuelta" de los comicios confiado de que mejorará sus resultados gracias a la coalición que negocia con otras formaciones de izquierda, que favorecería la ley electoral y que le otorgaría una posición mejor para negociar futuros pactos, tras levantarse en varias ocasiones de la mesa de negociación por diferencias con los socialistas.

Un alto dirigente de Podemos, Juan Manuel López, aseguró hoy que el partido confía en que "mucha más gente, no solo de izquierdas, sino una mayoría social", se sume al cambio que quiere impulsar su partido en el futuro Ejecutivo que saldrá de las urnas el 26J.

Mientras, Izquierda Unida (IU) pregunta desde hoy a sus bases sobre una posible coalición electoral con Podemos y otras fuerzas políticas de cara a las elecciones del 26 de junio. La dirección aprobó hace unos días negociar una candidatura conjunta con el partido heredero del movimiento de los indignados después de que éste cambiara su criterio respecto a los comicios de diciembre, a los que no quiso concurrir de forma conjunta con IU.

En el transfondo de esta decisión está la caída que pronostican las encuestas para Podemos, frente a la subida de IU, además del objetivo de los emergentes de adelantar al Partido Socialista (PSOE) y convertirse en la primera fuerza de la izquierda española. Aunque los contactos entre IU y Podemos ya se han iniciado, todavía no hay una negocación formal sobre la mesa. El candidato de IU, Alberto Garzón, se comprometió a consultar antes a las bases.

Desde hoy y hasta el miércoles, los militantes podrán decir "sí", "no" o abstenerse ante la siguiente pregunta: "¿Apruebas una coalición electoral con Podemos y otras fuerzas de cara a las elecciones del 26 de junio?". Los resultados se conocerán el jueves.

En las elecciones del 20 de diciembre, Podemos obtuvo cinco millones de votos e IU, uno. La irrupción de la formación de Iglesias, tercera fuerza parlamentaria en el Parlamento, hundió a la de Garzón, que hasta entonces había sido el segundo partido nacional de izquierdas. Ahora, si la negociación llega a buen puerto, podrían sumar fuerzas.

Los equipos de las principales fuerzas políticas se reunirán el martes para poner en marcha la maquinaria electoral y definir sus estrategias de cara a los nuevos comicios, que se celebrarán en vísperas de las vacaciones de verano en España.

La convocatoria encuentra a la ciudadanía cansada de mítines y promesas electorales tras un 2015 plagado de comicios. Uno de los retos de los partidos será precisamente volver a ilusionar a los votantes, desmontar su hartazgo y evitar el descenso de participación que auguran los sondeos.