Hubo negligencia en la estampida de Shanghái

Hasta la agencia estatal Xinhua elevó su voz en torno a la responsabilidad de las autoridades y de la policía de la metrópoli china ante el accidente ocurrido minutos antes de la llegada del Año ...
De los fallecidos, 28 tenían menos de 25 años.
De los fallecidos, 28 tenían menos de 25 años. (Aly Song/Reuters)

Shanghái

La tragedia de Noche Vieja en Shanghái ha puesto en evidencia las debilidades de la pujante China, cuya administración va a la zaga del ritmo endiablado de las mutaciones de la sociedad, estimaron ayer algunos analistas.

El miércoles por la noche, poco antes de la llegada de 2015, lo que iba a ser una congregación festiva y alegre y sin riesgos en la capital económica china se convirtió en un caos letal del que se retiraron 36 cuerpos sin vida.

La estampida en el Bund, el histórico bulevar de la metrópoli, también dejó 49 heridos, en la peor tragedia en Shanghái desde el incendio de un rascacielos en 2010, que dejó 58 muertos.

Y es que antes, durante y después de la estampida, que está siendo investigada, las negligencias de las autoridades fueron patentes.

En un video de un aficionado colgado en el portal Sina.com se ve cómo una muchedumbre, no canalizada, aumentaba de forma desmesurada en las escaleras de acceso al Bund, una gran explanada edificada a lo largo del río Huangpu.

En medio de esta muchedumbre se ve a unos pocos policías aislados y totalmente impotentes para contener a los que empujan, mientras las víctimas han perdido el conocimiento.

Para los habitantes consultados en el lugar, las autoridades son culpables de la desastrosa gestión de la muchedumbre, en un país donde solo los grandes acontecimientos tolerados suelen ser organizados por el propio Partido Comunista.

Tanto la densidad humana como el pánico obstaculizaron la intervención de los equipos de socorro y, en particular, la llegada de ambulancias, según los testigos.

“Yo creo que se trata de un caso flagrante de negligencia de las agencias gubernamentales encargadas de la seguridad”, considera un internauta identificado con el seudónimo Shenshan Laohan 96886.

En un comentario crítico bastante poco habitual, la agencia Xinhua estimó que el accidente es una “señal de alarma que recuerda a la segunda economía mundial que sigue siendo un país en desarrollo, con una gestión deficiente de los asuntos sociales”.

“Incidentes similares con balances tan abultados son raros en los países desarrollados”, agregó la agencia estatal.

Según una lista publicada ayer por las autoridades, 32 de los 36 muertos ya fueron identificados. La víctima más joven es un niño de 12 años y la de más edad, 37. En total, 28 personas tenían menos de 25 años y 21 eran mujeres.

Estos últimos años, Shanghái se ha erigido en vitrina del éxito de China, con su barrio ultramoderno de Pudong, su metro convertido en la primera red del mundo, sus trenes de levitación magnética y su bolsa que ha subido 50% en 2014.

Pero en la otra cara de la medalla “hay problemas de gestión”, constata el economista Andy Xie, oriundo de la metrópoli de 24 millones de habitantes, sin contar a los trabajadores migrantes.

Según Peter Hibbard, autor del libro The Bund Shanghai: China Faces West, el famoso bulevar, flanqueado por edificios de la época británica, “nunca había tenido la capacidad para recibir a tanta gente”.