Musulmanes: “Estaremos preparados para Trump”

Para la comunidad islámica en Estados Unidos, la llegada del magnate inmobiliario a la Casa Blanca  representa la agudización del discurso de la intolerancia.
El ambiente en EU previo a la asunción presidencial se ha enrarecido.
El ambiente en EU previo a la asunción presidencial se ha enrarecido. (Spencer Platt/Getty Images)

Washington

Ser musulmán en Estados Unidos significa padecer el estigma del terrorismo, pero con la llegada de Donald Trump a la presidencia, representa el arraigo del discurso de la intolerancia, aseguran quienes profesan el islam en ese país.

Reunidos en el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas (CAIR, por sus siglas en inglés), los musulmanes manifiestan su preocupación y discuten las acciones que emprenderán para enfrentar al próximo presidente, que los ha llamado terroristas y se ha pronunciado por prohibirles  la entrada al país.

Johari Abdul-Malik, vocero del Centro Islámico Dar Al Hijrah de CAIR, en Virginia, aseguró que en los últimos meses durante la campaña de Trump y tras la elección los reportes de agresiones contra esta comunidad aumentaron drásticamente.

Por ejemplo, expuso, en diciembre el consejo tuvo que intervenir en un conflicto de acoso escolar, en el que el maestro cuestionó en varias ocasiones a un niño musulmán sobre si en su casa preparaba una bomba. “Esto es inaceptable”, afirmó.

Johari es el imán o quien preside la oración colectiva del islam. Nació en Nueva York, es afrodescendiente e hijo de padre migrante de Barbados, se convirtió al islam en la juventud. Por ello, sabe que las luchas raciales en la Unión Americana no son fáciles. Pero percibe un profundo retroceso con el discurso racista y de islamofobia de Trump.

“Nosotros apoyamos mucho en el proceso electoral de este país y mi corazón estaba con otra persona. Nos sorprendió que alguien que tuviera ese tipo de discurso se pudiera convertir en el presidente”, señaló.

Ante ello, desde diciembre intensificaron campañas de concientización en las escuelas para que los niños, a  través de sus maestros y padres, conozcan qué es el islam y no lo vean como un vínculo directo contra grupos criminales.

“Islam no es ISIS (Estado islámico en Irak y Siria, por sus siglas en inglés), Islam no es un vínculo con grupos terroristas. El islam habla de ser buenas personas, buenos ciudadanos, buenos padres, es profesar el amor.

“En cada religión existen los radicales y los moderados, entonces no se puede generalizar a toda la religión como radical”, explicó Hesham Hassan, musulmán afroestadunidense.

El ambiente previo a la investidura de Trump se ha enrarecido tanto que, incluso, oficiales del Buró Federal de Investigación (FBI) han acudido a las mezquitas para expresar su apoyo a la comunidad musulmana. Esta semana,  Paul Abbate, subgerente del FBI en Washington DC, visitó la mezquita de Johari para reiterar que trabajarán por su seguridad como lo merece cualquier ciudadano de ese país.

“La esencia de nuestra misión es mantener a la gente segura, a lo que aman, a las familias, a las comunidades que servimos y lo hacemos de manera justa y equitativa para todos, así será con ustedes también bajo la constitución de Estados Unidos”, expresó después de estar presente en los rezos vespertinos.

Johari no puede ocultar su ansiedad. Está preocupado por su comunidad pues asegura que en las últimas semanas, amigos y familiares han recibido comentarios hirientes y amenazas en sus actividades diarias al ir de compras, en las escuelas, el trabajo y las calles.

“Este tipo de discurso que viene desde arriba está teniendo un efecto en la gente que, de otra manera tal vez se lo reservaban, ahora sienten que tienen el mandato de ser racista, homófobo, islamófobo o antisemita. Esta presidencia dará una licencia para un tipo de discurso de odio que creemos que no es americano”, aseguró Johari.

Pero ser mujer y musulmana es una preocupación aún mayor, señaló Fazia Deen, abogada de la oficina intercultural de CAIR. Ella coordina un grupo de atención para las mujeres del islam y ha observado un incremento en el estrés de esta población.

“Estoy muy preocupada por los comentarios intolerantes de este señor. Muchas de mis compañeras son amas de casa con las que trabajamos para empoderarlas, pero ahora con tantas amenazas, si de por sí ya se sentían vulneradas, ahora es más difícil decirles: ‘hey, tú tienes un valor, tú lo puedes hacer’. Temen, porque les ha ocurrido, salir con el hiyab y que les digan: tú eres de ISIS” , explicó.

En Estados Unidos viven cerca de 3.3 millones de musulmanes. Los crímenes de odio contra esta población han aumentado 67% , al pasar de 154 incidentes en 2014 a 257 en 2015, según el último informe anual del FBI. Pero en medio del discurso de islamofobia de Trump, Johari confía en la unión del pueblo musulmán para enfrentar cualquier reto.

“En cada crisis hay una oportunidad. Estaremos preparados para Mr. Trump”, lanzó. Mientras, en el salón principal de la mezquita terminan los rezos con el tradicional shahada (testimonio de fe): “Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean para todos”.