Hablan las mujeres que marcharon contra Trump en Washington

La marcha del sábado reunió a unas 250 mil personas en la capital de EU como un aviso al nuevo presidente.
En EU más de 2 millones de personas salieron el sábado a la calle.
En EU más de 2 millones de personas salieron el sábado a la calle. (Mario Tama/AFP)

Washington

Desde muy temprano y hasta que oscureció, cientos de miles de personas de todas las edades, géneros y credos marcharon el sábado en Washington y en muchas otras ciudades tras la juramentación de Donald Trump y lo hicieron por distintos motivos aunque a todos los unía el rechazo contra lo que para ellos representa el nuevo presidente: la intolerancia, la misoginia, el desprecio hacia los migrantes y los musulmanes, la arrogancia y la intimidación.

La Marcha de las Mujeres en Washington reunió a diferentes sectores que repudian a Trump –que respondió acusando a los medios de ignorar a sus seguidores–, pero también fue para muchos una oportunidad de afianzar lazos; de homenajear a sus madres, hijas y hermanas; de afirmar su identidad y sus valores junto a otros. Fue tanto una manifestación política como un modo de conjurar el temor colectivamente.

La cantidad de personas reunidas era tal que se hizo difícil marchar de un lado a otro: Washington se convirtió en una ciudad tomada por decenas de marchas, en una oportunidad para el encuentro. Se calcula que medio millón de personas salieron a las calles el sábado en la capital de EU, una multitud tres veces más grande que la que acudió a la toma de posesión de Trump el viernes.

El New York Times conversó con distintas mujeres a lo largo del día. Estos son algunos de sus testimonios y sus historias.

Esther López, 60 años, líder sindical. “Los inmigrantes no llegamos, hemos estado aquí hace varias generaciones construyendo este país. Es nuestro país; no soy invitada. Marcho como una líder sindical comprometida con nuestra democracia y con los derechos de los trabajadores. Estoy pidiendo que este gobierno funcione como una democracia, que respete a los trabajadores. Que las mujeres tengan derechos”.

Gloria Steinem, 82 años, activista y líder feminista. “No hay ningún lugar en todo el mundo donde preferiría estar. Nos acompañan personas en los otro cinco continentes. Marcho por mí y por toda la humanidad”.

Jackie Cruz, 30 años, actriz. Nació en República Dominicana pero es ciudadana de EU. “Todo en lo que creo está siendo atacado, el ambiente, la reforma migratoria. Las mujeres latinas no se callan cuando algo no está bien, las latinas son muy fuertes”.

Idil Ali, 27 años, de Nueva York. “Soy musulmana, negra y con padres inmigrantes”. Sherrie, de 40 años, fue a la marcha con su hija porque la pequeña está preocupada por los derechos de los musulmanes. Dijo que hace poco quemaron la mezquita donde rezaban.

Hellen Berggren, 60 años, de New Jersey, pero vive en Miami. “Estoy marchando por mis nietos y sobrinas y quiero asegurar su futuro. Yo crecí en los sesenta y las mujeres no la pasábamos tan bien. Quiero que ellos puedan escoger su futuro”.

Junto a ella Sadie Michel, de 15, estudiante, y Leila Nazaire, de 9 años. Su cartel dice: “Yo votaré, en 2028”. Leila Nazaire, de 9 años, New Jersey. “Las mujeres son lo mejor. Voy a votar por mí misma”.