Una mujer muere a manos de la policía en California

Un agente policial de San José disparó a la mujer, que dijo estar armada con un subfusil Uzi, al salir de la casa con un objeto en la mano, aunque solo se ha encontrado una taladradora.

San Francisco

La policía de San José (California, EU) disparó y mató a una mujer que los agentes sospechaban que iba armada y que había amenazado con asesinar a su familia, informó el departamento de policía de la ciudad.

En una rueda de prensa, el portavoz de la policía local Albert Morales explicó que recibieron una llamada a las 10:36 de la mañana hora local de una mujer que aseguraba tener a su madre y a su hermano de rehenes en la cocina de su casa, que estaba armada con un subfusil Uzi y que les dispararía si la policía no acudía al lugar.

Siempre según la versión ofrecida por la policía, un número indeterminado de agentes se desplazaron hasta la casa y pidieron a la mujer que saliese fuera y que dejase el arma en el suelo. La mujer obedeció las órdenes de la policía y salió de la casa con un objeto no revelado en la mano, momento en el que recibió, por lo menos, un disparo por parte de un agente.

El portavoz de la policía no indicó cuántos agentes se vieron implicados en el tiroteo, por qué se disparó contra la mujer ni si hubo intercambios de disparos entre la policía y la mujer o sólo disparó la policía. Morales tampoco confirmó que el objeto que la mujer portaba en su mano cuando salió de la casa fuese el subfusil Uzi que ésta había asegurado tener ni que en la casa se encontrasen más personas.

Imágenes registradas por el helicóptero de la cadena NBC muestran una taladradora de mano tirada en la calle cerca del lugar del tiroteo. "En un momento dado, la mujer salió de la casa y fue entonces cuando se disparó", dijo el portavoz policial, quien aseguró que la situación fue "muy seria" y "muy peligrosa" para los agentes.

Tras recibir el disparo, la mujer, cuyo nombre, edad y raza no han sido revelados, fue trasladada al hospital, donde posteriormente falleció. Este episodio tiene lugar en una semana en la que el municipio de Ferguson (Misuri) es escenario de incidentes violentos y protestas después de que el pasado sábado un policía de raza blanca matase a un adolescente afroamericano desarmado en circunstancias aún por esclarecer.