Ya son 107 muertos por alud en Guatemala

Las labores de rescate fueron suspendidas temporalmente, debido a la lluvia en la zona y podrían reanudarse hasta mañana.
Guatemala. Un grupo de rescatistas descansa mientras otro grupo continúa con la búsqueda de sobrevivientes de un deslave en Santa Catarina Pinula. (AP/Moises Castillo)
Los rescatistas detuvieron sus labores por la lluvia que se registra en esa zona.

Guatemala

Cuerpos de rescate de Guatemala recuperaron los cadáveres de 107 personas que perecieron en lo que fue calificado como uno de los peores aludes en la historia del país, mientras que 300 personas aún permanecen como desaparecidas tras el deslave que sepultó unas 125 viviendas en la periferia este de la capital

Julio Sánchez, del cuerpo de Bomberos Voluntarios y vocero del puesto de comando de rescate, comentó que las labores de "rescate fueron suspendidas temporalmente, de manera urgente, porque comenzó a llover en la zona y es un riesgo trabajar en esas condiciones".

Explicó que si la lluvia cesa en ese sector al este de la capital guatemalteca se reanudarán los trabajos de rescate de lo contrario será hasta el lunes en horas de la mañana.

En un primer recuento de víctimas este domingo, las autoridades oficiales contabilizaban 89 muertos y 300 los desaparecidos.

Las tareas de rescate se reanudaron este domingo a contrarreloj, aunque entre los socorristas cada vez quedaban menos esperanzas de hallar sobrevivientes.

El siniestro se registró el jueves en la noche en la comunidad el Cambray II, en el municipio de Santa Catarina Pinula, unos 15 km al este de la capital.

"El lema es que la esperanza es lo último que se pierde, pero conforme pasan las horas se desvanece encontrar sobrevivientes", lamentó Sánchez.

Asimismo, dijo que este domingo a las 22:00 horas locales (04H00 GMT del lunes) terminan las 72 horas que son vitales para encontrar sobrevivientes, según las normas internacionales.

En tanto, el portavoz de los Bomberos Departamentales, Cecilio Chacaj, dijo a periodistas que en el lugar del desastre solo trabajarán los socorristas en labores de rescate, se prohibirá el ingreso a voluntarios y familiares y el acceso a la prensa será restringido por la vigencia de un protocolo de seguridad.

A su vez, el director ejecutivo de la estatal Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred), Alejandro Maldonado, descartó que por el momento decreten un estado de calamidad pública en esa zona.

Solidaridad por la tragedia

Las muestras de solidaridad para los afectados no se han hecho esperar y miles de guatemaltecos se han volcado para donar alimentos, agua purificada, frazadas y otro tipo de víveres.

Este domingo, el papa Francisco y el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, también manifestaron su solidaridad con las víctimas del alud en Guatemala.

A su vez, el presidente Enrique Peña Nieto ordenó el envío de un contingente de 64 especialistas de rescate, apoyados por 16 perros entrenados en la búsqueda de personas soterradas entre los escombros.

Mientras la solidaridad fluye, familiares y vecinos continúan en el proceso de enterrar a sus seres queridos en cementerios de varios lugares del país.

Sin embargo, uno de los casos más emblemáticos es de una familia donde fallecieron nueve de sus miembros y fueron sepultados este domingo en una aldea indígena del departamento de Quetzaltenango, unos 206 km al oeste de la capital guatemalteca.

En tanto, en el cementerio local de Santa Catarina Pinula fueron sepultados con plegarias y cánticos cristianos cuatro miembros de otra familia compuesta por el padre y sus tres hijos entre 1 y 4 años.

"Somos hermanos en Cristo y hoy venimos a despedir a nuestros vecinos", lamentó Lidia Archila tras participar en el acto religioso y posterior sepelio.

Sin embargo, no todo es desolación para Archila ya que otros dos amigos, Sara de Valenzuela y su hijo Alex, sobrevivieron a la tragedia al ser rescatados por los socorristas con heridas leves.

En el lugar del siniestro, comienzan a sentirse olores fétidos por los cuerpos en descomposición por lo que socorristas comenzaron a utilizar mascarillas y aves de rapiña sobrevuelan el lugar.

El deslave sorprendió a los vecinos en una zona que ya había sido declarada de alto riesgo por las autoridades de protección civil por estar asentada entre altas laderas y cercana a un río.