Al menos nueve muertos por violencia en Irak

La violencia sectaria sigue cobrándose víctimas, con cuatro fallecidos en un atentado suicida con coche bomba en el norte de Bagdad.
Iraquíes observan los restos de varios automóviles calcinados tras el estallido de un coche bomba en el barrio bagdadí de Ciudad Sadr
Iraquíes observan los restos de varios automóviles calcinados tras el estallido de un coche bomba en el barrio bagdadí de Ciudad Sadr (AFP)

Bagdad

Al menos nueve personas murieron hoy, víctimas de la violencia en Irak, informaron fuentes de seguridad. Entre las víctimas, cuatro murieron en un atentado suicida con coche bomba en el norte de Bagdad. Asimismo, cinco personas perdieron la vida en ataques en la provincia de Nínive (norte) y en las localidades de Madaen y de Mahmudiya, cerca de la capital.

Estas muertes se unen a las de un fin de semana muy violento en el que veinte soldados iraquíes fueron secuestrados el sábado y asesinados por insurgentes en Mosul (norte), según indicaron ayer fuentes de seguridad y de la morgue. Los 20 soldados fueron secuestrados en una base militar de la zona de Ain al Jahash, al sur de Mosul, hacia las 23:00 hora local (20:00 hora GMT) del sábado.

Los cuerpos fueron hallados una hora después, indicaron fuentes de la policía y de la morgue. En otros actos de violencia separados, este domingo 21 personas, entre ellas 13 miembros de las fuerzas del orden, fueron asesinadas en el norte del país, según fuentes de seguridad. En la provincia de Nínive, una de las más peligrosas del país, individuos armados habían matado a doce soldados en un sitio militar el 17 de abril.

También en Nínive, 4 policías, 2 soldados y un civil murieron en ataques este domingo. En la capital, otras dos personas murieron y cuatro, entre ellos miembros de los Sahwa, milicia anti al Qaeda, murieron en las cercanías de Bagdad. Ataques afectaron también las provincias de Diyala (centro) y Salaheddine (norte), donde una persona fue asesinada. En la provincia de Kirkuk (norte), insurgentes mataron a un policía y a seis soldados en dos ataques separados.

Miembros del EIIL aliados a combatientes de tribus antigubernamentales tomaron a inicios de enero el control de Faluya, 60 km al oeste de Bagdad, así como de unos barrios de Ramadi, 40 km más al oeste. Ambas ciudades están situadas en la región de mayoría sunita de Anbar. Si bien las fuerzas de seguridad son a menudo blanco de ataques, es poco común que tantos soldados sean asesinados al mismo tiempo.

El poderoso grupo yihadista del Estado islámico en Irak y en El Levante (EIIL) reivindicó el secuestro y el asesinato de los 20 soldados en un comunicado, indicando que los secuestró en su base militar el 5 de mayo. "Si Dios quiere, estas operaciones no cesarán", agregó el EIIL, que explicó que tuvo como objetivo a miembros del "ejército Safavid", término peyorativo que sugiere sus lazos con las fuerzas de seguridad del Irán chiita.

Irak está sumido en una espiral de violencia de la cual no logra salir, y que ha dejado cerca de 3,200 muertos en lo que va del año, llegando así a niveles inéditos desde 2008, cuando el país apenas salía de una sangrienta guerra confesional.