Más de 100 muertos, la mayoría civiles, en bombardeos en Yemen

Los ataques de la coalición liderada por Arabia Saudí tuvieron lugar en el norte y sur del país árabe, en zonas sitiadas en manos de los rebeldes chiitas hutíes, afectando a dos mercados populares.
Milicianos rebeldes yemeníes caminan entre los restos de una casa destruida en un ataque aéreo de la coalición árabe en Saná
Milicianos rebeldes yemeníes caminan entre los restos de una casa destruida en un ataque aéreo de la coalición árabe en Saná (AFP)

Saná

Más de cien personas, en su mayoría civiles, murieron hoy y decenas resultaron heridas en bombardeos lanzados por la coalición liderada por Arabia Saudí contra dos zonas en manos de los rebeldes chiitas hutíes situadas en el norte y el sur del Yemen.

Según informó la agencia oficial Saba, en manos de los hutíes, y testigos consultados por Efe, los ataques aéreos afectaron a dos mercados populares, uno de ellos en la provincia septentrional de Amran y otro en la meridional de Lahesh.

En Amran, 40 personas fallecieron, entre ellas mujeres y niños, en el bombardeo al mercado, según Saba, que señaló que casi todas las víctimas eran vendedores o compradores.

Un testigo explicó a Efe que el ataque iba dirigido contra un vehículo de los rebeldes hutíes que pasaba por la zona. Otro ataque aéreo similar en Amran, en la zona de Al Salata, se saldó con la muerte de una decena de civiles.

En la provincia de Lahesh, más de 50 personas perecieron y decenas resultaron heridas en otro mercado de ganado en el área de Fayush. Además, en la capital Saná, otro bombardeo destruyó la sede de la oficina política del movimiento hutí en el barrio de Al Yaraf, según testigos.

Desde finales de marzo, la aviación de la coalición encabezada por Arabia Saudí bombardea posiciones del movimiento hutí en diferentes zonas del Yemen. El objetivo de los bombardeos es frenar la expansión de los rebeldes y recuperar el gobierno legítimo del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, después de que las milicias hutíes controlaran la capital en enero.

La coalición bombardeó hoy la sede principal del partido Congreso Popular General, del ex presidente Ali Abdalá Saleh, aliado de los hutíes, en Saná, y las viviendas de varios dirigentes de esa formación y del movimiento rebelde.

Estos cruentos bombardeos coinciden con la visita a Saná del enviado especial de la ONU para el Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed, que analiza con los hutíes los medios para alcanzar una tregua humanitaria para las últimas dos semanas del Ramadán, que permitiría enviar ayuda a la población..

El diplomático mauritano, quien se había entrevistado en Riad con el presidente Hadi, repitió este domingo al llegar a Saná que buscaba obtener "rápidamente una tregua humanitaria", para alcanzar "un arreglo pacífico de la crisis, que se ha convertido en catástrofe".

En una declaración realizada en el aeropuerto de Saná, añadió que multiplicaba sus esfuerzos en vistas de "un arreglo duradero que permita el regreso a la mesa del diálogo" de todos los protagonistas de la crisis. Asimismo, las fuerzas progubernamentales y los rebeldes hutíes protagonizaron este domingo violentos combates en el sur del país.

En Adén, la coalición árabe dirigida por Arabia Saudí lanzó ataques aéreos contra posiciones de los rebeldes, matando a ocho de ellos, mientras que seis civiles murieron por cohetes disparados por los insurgentes contra barrios residenciales, según testigos y un responsable provincial.

Otros once rebeldes murieron en Lahj en combates contra combatientes partidarios del presidente en el exilio Abd Rabbo Mansur Hadi, según fuentes militares. Una batalla cerca de la base aérea de Al Anad se saldó con la muerte de ocho rebeldes y dos combatientes progubernamentales.

Tres cohetes disparados por los rebeldes contra una guardería donde se había refugiado un grupo de desplazados mató a seis personas, entre ellas un niño, y dejó once heridos, según dijeron a la AFP un responsable provincial y una fuente médica. Las víctimas eran refugiados somalíes.

La ONU decretó el miércoles su nivel de emergencia más elevado en Yemen, donde los combates dejaron entre marzo y junio 2,800 muertos, entre ellos 1,400 civiles, y trece mil heridos.

Después de que los hutíes, apoyados por Irán, tomaran el control de vastas regiones de Yemen, Arabia Saudita se puso al frente a fines de marzo de una coalición aérea, para impedirles imponerse en todo el país.