Más de 200 muertos en 15 días de combates en Bengasi

Amnistía Internacional denuncia violaciones generalizadas a los derechos humanos en los combates en el oeste de Libia entre yihadistas y ejército.
Militares libios participan en un acto para rechazar la operación Dignidad, lanzada contra los islamistas, en Sorman a 70 km de Trípoli
Militares libios participan en un acto para rechazar la operación Dignidad, lanzada contra los islamistas, en Sorman a 70 km de Trípoli (AFP)

Bengasi

Al menos diez personas murieron hoy en la ciudad libia de Bengasi, al este, aumentando a 201 el balance de víctimas en los enfrentamientos entre ejército y una milicia islamista en dos semanas. Siete personas fallecieron cuando un proyectil alcanzó una tienda fúnebre en el barrio céntrico de Al Mayuri, en el este de la ciudad, indicaron fuentes médicas.

Las fuerzas progubernamentales, que iniciaron una contraofensiva para retomar Bengasi, se enfrentan a milicianos islamistas en varios barrios de la segunda ciudad de Libia, según un corresponsal de la AFP.

Un portavoz del ejército, el coronel Ahmed al Mesmari, aseguró que se produjeron "intensos combates" cuando los leales al antiguo general Jalifa Haftar y el ejército libio atacaron a los grupos armados que controlan la ciudad desde julio. Las fuerzas aéreas dirigidas por Haftar llevaron a cabo varios ataques en Bengasi contra los milicianos de Ansar al Sharia, según una fuente militar.

Este grupo yihadista, al que Washington considera una organización terrorista por su papel en el asalto al consulado estadunidense en Bengasi en 2012, es uno de los dos que controlan la ciudad. El Gobierno libio había desautorizado ataques anteriores de los hombres de Haftar, pero cambiaron de opinión cuando el ejército fue expulsado de la ciudad en julio.

Más de 500 antiguos militares del Ejército del antiguo régimen de Muamar el Gadafi mostraron hoy su apoyo a las milicias islamistas de Fajr Libia (Amanecer) y declararon su rechazo al general rebelde, Jalifa Hafter.

"Estamos aquí para apoyar a los milicianos de Fajr Libia que vienen de todas partes de país para mostrar el camino correcto y alcanzar la liberación", informaron a través de un comunicado los militares del antiguo régimen de Al Gadafi en la ciudad de Al Zauia, situada a 40 kilómetros al este de Trípoli.

Asimismo, advirtieron que responderán de forma violenta "a cualquier injerencia extranjera que amenace la unidad del territorio nacional". Los antiguos militares calificaron también de "golpe de Estado" la operación "Al Karama" (Dignidad) lanzada en mayo por Hafter para acabar con los grupos extremistas a los que acusa de estar detrás de asesinatos de civiles y militares.

De otra parte, Amnistía Internacional denunció hoy violaciones generalizadas de los derechos humanos, incluyendo crímenes de guerra, cometidas por las milicias en el oeste de Libia. "Milicias ilegales y grupos armados de todo tipo están cometiendo en el oeste de Libia violaciones generalizadas de Derechos Humanos, incluyendo crímenes de guerra", denunció la organización en un informe.

Los combates oponen a las milicias progubernamentales de la ciudad de Zintan (170 kilómetros al suroeste de Trípoli) a las milicias llamadas Fajr Libya, una coalición heterogénea liderada por combatientes de la ciudad de Misrata y de la que forman parte milicias islamistas y otros grupos armados que vinieron de varias ciudades del oeste.

Fajr Libya echó a los zintaníes de Trípoli en agosto, tras dos semanas de combates, y extendió sus operaciones al oeste de la capital, en particular contra la ciudad de Werchefana. Por su parte los zintaníes y sus aliados de Werchefana lanzaron el 11 de octubre una contraofensiva en varios frentes en la región de Djebel Nefusa, un centenar de kilómetros al suroeste de Trípoli.

Fajr Libya y la coalición Zentan-Warchefana son "sospechosos de haber cometido flagrantes violaciones de los derechos humanos", según Amnistía, que se basa en imágenes por satélite y testimonios. "Los combatientes desprecian totalmente la vida de los civiles", explica Amnistía, que denuncia "disparos indiscriminados de cohetes o de artillería contra barrios densamente poblados".

Desde el mes de julio la violencia en Libia ha obligado a 287 mil personas a abandonar sus casas y otras cien mil han tenido que abandonar el país, según la agencia de Naciones Unidas para los refugiados. Desde la caída de Muamar Gadafi en 2011 tras ocho meses de conflicto, las milicias que luchaban contra su régimen reinan en un país sumido en el caos.