Más de 50 muertos en batalla entre facciones opositoras sirias

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos reveló la gravedad de los combates entre rebeldes y miembros del Frente al Nosra con combatientes del Estado Islámico en Irak y el Levante en la ...
Niños sirios juegan fuera de sus tiendas en un campo de refugiados en la ciudad de Arsal, en el valle libanés de la Bekaa
Niños sirios juegan fuera de sus tiendas en un campo de refugiados en la ciudad de Arsal, en el valle libanés de la Bekaa (AFP)

Beirut

Más de 50 combatientes de facciones rebeldes rivales murieron en una operación en la provincia siria de Hasake (noreste) en la que el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) tomó una ciudad fronteriza con Irak, indicó este domingo una ONG. "El número de combatientes rebeldes y del Frente al Nosra muertos en las batallas (del domingo) contra EIIL en la ciudad estratégica de Markada, en el sur de la provincia de Hasake, se eleva a 39", indicó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La ONG dijo que por su lado el EIIL perdió a trece combatientes en la operación en la que tomó el control pleno de Markada. "Markada es importante porque le facilita a EIIL una vía de abastecimiento desde Irak a la carretera que va de Hasake a Deir Ezzor", en el este del país, explicó el Observatorio. Tanto la provincia de Hasake, rica en petróleo, como la de Deir Ezzor son feudos de EIIL, y tienen frontera con Irak, donde el grupo yihadista tiene su origen.

Desde enero, el EIIL ha librado una guerra en el oeste, el norte y el este de Siria contra otros opositores al régimen de Bashar al Asad, entre ellos el Frente al Nosra, afiliado a Al Qaeda. El Frente al Nosra y otros rebeldes no yihadistas, en un primer momento aliados del EIIL, se volvieron contra éste irritados por sus ansias de hegemonía. El Estado Islámico en Irak y el Levante se ha retirado de buena parte del oeste y el norte de Siria, pero se ha mantenido firme en el este, junto a la frontera iraquí.

Otro frente caliente es el de la provincia de Latakia, a orillas del Mediterráneo, donde los rebeldes, incluidos los del Frente Al Nosra, lanzaron una ofensiva sorpresa la semana pasada contra el ejército regular. En esta batalla han muerto unos 300 combatientes de ambos mandos, según el OSDH, entre ellos 180 soldados y paramilitares leales al gobierno de Damasco. En tres años de conflicto, más de 146 mil personas han muerto en Siria.

De otra parte, el ejército libanés dijo que está decidido a combatir "el terrorismo", horas después de un atentado suicida cerca de la frontera siria que el sábado le costó la vida a tres soldados. Este domingo entró en vigor un plan de seguridad destinado a atajar la violencia que sacude las regiones del norte y el este del país, fronterizas con Siria y donde hubo atentados y enfrentamientos entre partidarios y adversarios del régimen sirio.

"El ejército sabe que hoy, más que nunca, está en la mira del terrorismo, que quiere impedirle establecer la autoridad del Estado", anunciaron las fuerzas armadas en un comunicado el sábado por la noche. El mando del ejército "seguirá combatiendo y persiguiendo a los terroristas, y está decidido a aplicar su plan de seguridad (...) sean cuales sean los sacrificios" necesarios, añade el comunicado castrense.

Precisamente al poco de publicarse este comunicado, una fuente de los servicios de seguridad indicó que el ejército interceptó una bomba de relojería que debía explotar ante un puesto militar de Trípoli, ciudad del norte deLíbano donde regularmente hay enfrentamientos entre partidarios y detractores del régimen sirio. El sábado, tres soldados libaneses murieron y otros cuatro resultaron heridos en un atentado suicida contra un retén militar en la región de Aarsal, en el este del país, junto a la frontera siria.

El atentado fue reivindicado en Twitter por un grupúsculo, Liwa Ahrar al Sunna (Brigada de sunitas libres), que dijo querer "vengar la muerte del mártir Sami al Atrash". Este último, sospechoso de haber participado en atentados con coche bomba contra bastiones del Hezbolá chiita, murió el jueves en Aarsal.

La participación de Hezbolá en la guerra de Siria junto a los hombres del régimen de Bashar al Asad ha exacerbado las tensiones religiosas en Líbano, donde los sunitas apoyan en su mayoría a la rebelión siria, mientras que los chiitas son en gran medida partidarios del poder actual. Desde mediados de 2013 se han producido varios atentados contra feudos de Hezbolá en Líbano, reivindicados por grupos extremistas sunitas que afirman responder así a la implicación del partido chiita en Siria.