Al menos 51 muertos en dos atentados suicidas en Nigeria

Aunque ninguna fuerza ha reivindicado el ataque, que tuvo lugar en un campo de desplazados en Dikwa, en el noreste del país africano, las sospechas recaen sobre el grupo terrorista Boko Haram.

Lagos

Al menos 51 personas murieron y otras 78 resultaron heridas en un doble atentado suicida perpetrado en un campo de desplazados en Dikwa, en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria, informaron hoy medios locales.

Según las primeras informaciones, el atentado se produjo el martes por la mañana cuando terroristas suicidas se infiltraron en el campo mientras las autoridades distribuían el desayuno, aunque la noticia del ataque no se ha difundido hasta hoy por las malas comunicaciones de la zona.

Todavía no hay cifras oficiales, pero gente de la zona asegura que durante el entierro masivo que se celebró ayer al menos 51 cuerpos, la mayoría de mujeres y niños, fueron sepultados.

Aunque ninguna fuerza ha reivindicado el ataque, las sospechas recaen sobre el grupo terrorista Boko Haram, que en los últimos años ha matado a decenas de miles de personas en su intento de imponer la sharía o ley islámica en el noreste de Nigeria.

Según los primeros informes "tres mujeres suicidas" llegaron al campo y "dos de ellas detonaron sus explosivos. La tercera se negó a hacerlo al ver que había varios familiares suyos en el campamento y se entregó a las autoridades", afirmó Satomi Ahmed, jefe del servicio de emergencias del estado de Borno (noreste).

Se supone que estos atentados fueron en represalia del ataque llevado a cabo por las fuerzas de seguridad nigerianas la semana pasada contra tres localidades consideradas bastiones de Boko Haram, en el que murieron decenas de militantes islamistas.

"La gente estaba haciendo cola para el desayuno, y una de las bombas explotó. En el caos que siguió a la explosión, otra bomba fue detonada", explicó a Channels Televisión Mustapha Ali, un testigo del atentado.

El campo para desplazados de Dikwa, que está a 80 kilómetros de Maiduguri, alberga a más de 51 mil personas que huyeron de la violencia de Boko Haram, que declaró su lealtad al grupo yihadista Estado Islámico a principios de marzo del año pasado.

"No tenemos control sobre nuestros movimientos. El Gobierno decide dónde nos quedamos, pero nos gustaría que nos realojaran en Maiduguri, porque ahora estamos en una zona de guerra", añadió Ali.

Solo en 2015, el grupo islamista radical fue responsable de más de cuatro mil muertes a pesar de la creciente presión del Ejército nigeriano y de sus aliados regionales. A finales de enero, un grupo de milicianos de Boko Haram atacó un pueblo cerca de Maiduguri, capital del estado de Borno, y mató al menos a 85 personas.

En los últimos meses el grupo terrorista ha ampliado su zona de operaciones al lago Chad, una zona difícil de controlar por la porosidad de las fronteras entre Nigeria, Camerún, Chad y Níger donde han cometido decenas de atentados suicidas.

Los ataques de Boko Haram han dejado al menos 17 mil muertos y más de 2.6 millones de desplazados en casi siete años de violencia que afecta también a países vecinos.