Al menos 32 muertos en Siria, 22 en un atentado

Un coche bomba estalló ante una mezquita en Derá, dejando 22 muertos que podrían ser más pues hay numerosos heridos graves.
Un tanque del ejército sirio pasa junto a un edificio destruido en a ciudad de Mleiha, en la periferia de Damasco
Un tanque del ejército sirio pasa junto a un edificio destruido en a ciudad de Mleiha, en la periferia de Damasco (AFP)

Beirut

Al menos 22 personas murieron al estallar un coche bomba delante de una mezquita de la provincia siria de Derá (sur) y diez personas más fallecieron en Alepo (norte), al lanzar helicópteros barriles de explosivos, indicó hoy una ONG. Los muertos en la explosión del coche bomba podrían ser más, ya que hay numerosos heridos graves, precisó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.

En el norte de Siria, helicópteros de las fuerzas del régimen de Bashar al Asad lanzaron barriles de explosivos sobre el casco viejo de Alepo, agregó el OSDH. Al norte de Alepo, los yihadistas del Estado Islámico, que controlan parte de los territorios de Irak y Siria, siguieron avanzando en este último país, al conquistar el pueblo de Baghaydin, cerca de la frontera con Turquía.

El miércoles, el EI había conquistado ocho pueblos entre Alepo y la frontera, tras combates contra los rebeldes que los controlaban. Estas victorias permiten al EI abrirse camino hacia las localidades estratégicas de Aazaz y Marea, un bastión del Frente Islámico, una coalición de grupos islamistas que combaten contra el EI.

Para Charles Lister, del centro Brooking de Doha, si el EI logra apoderarse de Aazaz, cortará la vía de abastecimiento de los rebeldes a partir de Turquía y si logra apoderarse de Marea, podrá lanzar ataques contra Alepo, dividida entre fuerzas del régimen y rebeldes. Los rebeldes están cercados por el avance del ejército en los suburbios de Alepo y el de EI en el norte, estimó Lister, en el portal internet de CNN.

Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Asad, en marzo de 2011, que derivó en un complejo y devastador conflicto, la violencia ha dejado más de 170 mil muertos y ha obligado a la mitad de los habitantes de Siria a huir de sus hogares.

De otra parte, la agencia gubernamental turca encargada de los refugiados pidió de nuevo ayuda internacional para poder acoger a los alrededor de 1.2 millones de ciudadanos sirios que se han refugiado en su territorio, huyendo de la guerra civil en su país.

"La comunidad internacional ha de entender al fin que debe participar en una solución", declaró el director de la institución, Fuat Oktay, en un encuentro con la prensa en Estambul. Según el último recuento de la agencia, unos 285 mil sirios están alojados en los campamentos abiertos por Turquía a lo largo de su frontera con el país árabe.

Pero otros 900 mil refugiados sirios viven sin asistencia fuera de los campamentos, lo que genera una tensión creciente con la población turca. Oktay sugiere por ejemplo que otros países participen en la construcción e incluso la gestión de nuevos campamentos en territorio turco. Según la agencia, Turquía ha gastado hasta ahora 3,500 millones de dólares en ayudar a esos refugiados, pero sólo ha recibido 224 millones de dólares de asistencia internacional.

Además de los sirios, Turquía alberga desde la semana pasada a unos dos mil miembros de la comunidad yazidí de Irak, que ha huido de los yihadistas del Estado Islámico. "Nuestra política consiste en privilegiar la ayuda a los refugiados en Irak", precisó Oktay, añadiendo que se están construyendo tres campamentos en territorio iraquí.