Al menos 44 muertos en Irak, 35 en un mercado de Bagdad

Aunque en un principio fuentes de seguridad dijeron que el ataque al mercado de Dura tenía un objetivo anticristiano, después aseguraron que en dicha zona de la capital viven musulmanes y cristianos.
Un miembro de una milicia sunita hace guardia ante el mercado de Dura, escenario hoy de un grave atentado
Un miembro de una milicia sunita hace guardia ante el mercado de Dura, escenario hoy de un grave atentado (AFP)

Bagdad

Al menos 44 personas perecieron hoy en Irak, 35 de ellas en un atentado contra un mercado del sur de Bagdad, anunciaron responsables. "Dos bombas estallaron en un mercado de Dura (un barrio del sur de Bagdad), matando a 35 personas e hiriendo a 56", precisó Saad Maan, portavoz del ministerio, que aseguró que el blanco del atentado era el mercado y no una iglesia cercana, como habían afirmado anteriormente fuentes de seguridad. "La zona que fue blanco (del ataque) es un área donde viven musulmanes y cristianos", añadió.

Un sacerdote asirio de Dura confirmó que la iglesia "no tenía nada que ver con el atentado", y el patriarca caldeo, Louis-Raphaël Sako, recalcó que el ataque "iba dirigido contra un lugar pobre cercano a la iglesia de Dura". La embajada de Estados Unidos en Bagdad condenó el atentado en un comunicado.

El año 2013 ha sido terrible para Irak, con niveles de violencia similares a los de 2008, cuando el país salía de una guerra civil. Más de 6,650 personas han muerto desde el comienzo del año en el país, según un balance de la AFP.

La mayor parte de los atentados tienen lugar en lugares muy concurridos, como mercados, cafeterías, campos de fútbol, mezquitas, para causar el mayor número de víctimas posible. Al norte de Bagdad, una bomba estalló hoy bajo las graderías de un estadio de fútbol, matando a cuatro personas, entre ellas dos policías, e hiriendo a 11.

Según un informe publicado en marzo, por lo menos 112 mil civiles murieron en Irak en los diez años transcurridos desde la invasión de 2003 dirigida por Estados Unidos, que derrocó a Sadam Husein. La invasión estadunidense que puso fin al régimen de Husein abrió un capítulo sangriento de la historia de Irak, convirtiendo el país en un campo de batalla entre insurgentes y tropas extranjeras.

Las autoridades suelen acusar de esta violencia a Al Qaeda y consideran que la guerra civil en la vecina Siria está favoreciendo a los miembros de la red islamista. Pero algunos expertos y diplomáticos apuntan a que el gobierno es incapaz de satisfacer las demandas y frustraciones que alimentan la violencia.

La agitación es especialmente visible en la minoría sunita, que se considera marginada y hostigada por el gobierno, dominado por los chiitas. Otro atentado con bomba en el sur de Bagdad mató hoy a una persona y causó heridas a tres. En Tikrit, en el norte de Irak, hombres armados abatieron a tres policías, y en una carretera entre Kirkuk y Tuz Jurmatu una persona murió y otras siete resultaron heridas al estallar varias bombas.

Asimismo, militares abatieron a siete supuestos terroristas y cuatro soldados resultaron heridos en el desierto de la provincia de Al Anbar (oeste), donde se desarrolla una operación militar contra los combatientes de la red Al Qaeda que se refugian en la zona.oría cristiana, que representa algo menos del 3 por ciento de la población iraquí, tuvo que reducir este año las celebraciones de la Navidad debido a la inestabilidad y el repunte de la violencia en los últimos meses.

Entre otros cambios, la duración de las misas fue acortada en varias iglesias de Bagdad y de las provincias de Nínive y Kirkuk, en el norte del país, y de Basora, en el sur. Más suerte tuvieron los cristianos que viven en la región autónoma del Kurdistán iraquí, donde las condiciones de seguridad son mejores.En esta región, en la que el Gobierno local ha destinado 100 millones de dinares iraquíes (unos 80 mil dólares) para estas celebraciones, las familias cristianas decoraron las calles y las tiendas con abetos, luces y velas.

El primer ministro iraquí, el chiita Nuri al Maliki, felicitó hoy a los cristianos e invitó a todos los iraquíes a la unidad y la cooperación por el bien del país. Al Maliki también pidió a los ciudadanos que protejan Irak de aquellos que "quieren romper la unidad y diversidad religiosa, intelectual y cultural" del país.En anteriores ocasiones, Al Maliki ha hecho llamamientos a que los cristianos permanezcan en Irak y criticado las ofertas de algunos países de ofrecerles refugio. En la década de 1980, se calculaba que había unos dos millones de iraquíes cristianos de una población de 30 millones, pero el número de estos fieles ha descendido debido a que muchos de ellos han emigrado huyendo de la violencia. Esta comunidad no se salvó de la ola de violencia confesional desatada tras la invasión estadunidense de Irak en 2003 y el derrocamiento de Sadam Husein.Algunos de los ataques más graves fueron el secuestro y asesinato del arzobispo católico caldeo Paulos Faraj Raho en marzo de 2008 y el asalto contra la iglesia Nuestra Señora del Socorro de Bagdad en octubre de 2010. Más de 60 personas, la mayoría mujeres y niños, murieron en esa iglesia en el ataque armado y en la operación posterior para liberar a los rehenes retenidos en el interior del templo por cinco terroristas.

Tres personas fueron condenadas a pena de muerte en agosto de 2011 por este suceso, que llevó a algunos países occidentales, como Francia, a ofrecer asilo a las víctimas.Irak sufre un repunte de la violencia confesional y de los atentados terroristas, que causaron durante el mes de noviembre la muerte de 948 personas, la mayoría de ellas civiles, según cifras del Gobierno.