Tras muerte de eritreo, Netanyahu apela a la ley

El líder israelí pidió a su gente no hacer justicia “por propia mano”, luego del asesinato de un migrante de 29 años por “confusión”.
Palestinos protestan cerca de la colonia judía de Bei El, en Ramala.
Palestinos protestan cerca de la colonia judía de Bei El, en Ramala. (AFP)

Jerusalén

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidió a los israelíes que no tomen la justicia por su mano, tras la muerte de un eritreo al que un agente de seguridad disparó tras confundirlo con el autor de un atentado.

"Somos un país que respeta la ley, nadie tiene derecho a aplicar sus propias leyes", declaró Netanyahu en la radio pública.

El eritreo, Habtom Zarhum, de 29 años, estaba el domingo en la estación de autobuses de Beersheba, en el sur de Israel, cuando un árabe-israelí mató a un soldado israelí, se apoderó de su fusil e hirió a otras 10 personas.

En la confusión, un policía disparó contra el joven, que corría para protegerse. Un video en internet muestra al agente de seguridad disparar contra un hombre, probablemente la víctima eritrea y en otro video se ve a varios hombres dando patadas al herido. El joven finalmente murió.

Sari Bashi, director local de Human Rights Watch, calificó la muerte del eritreo como la "consecuencia trágica pero previsible en un ambiente en el que algunos políticos israelíes animan a los ciudadanos a tomarse la justicia por su mano".

Zarhum, presentado por la prensa como uno de los miles de solicitantes de asilo de su país en Israel, es la primera persona abatida en tales circunstancias en Israel desde el inicio de este nuevo ciclo de violencia que se desató el 1 de octubre ante las provocaciones de judíos ultraortodoxos que van a rezar a la Explanada de las Mezquitas, un área privativa de los palestinos —como sin estos pretendieran rezar en el vecino Muro de las Lamentaciones.

Ayer, Netanyahu ordenó suspender la construcción de un muro de 400 metros de largo para separar un barrio palestino de un barrio judío en Jerusalén Este, lo cual dio lugar a una fuerte polémica.

Los palestinos lo comparan con el muro que Israel construyó en Cisjordania en 2000-20005 durante la segunda intifada (levantamiento), y que se convirtió en uno de los símbolos más detestados de la ocupación israelí.

En Madrid, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, reclamó ayer el fin de la violencia y llamó a las partes a "la contención", confirmando que se reunirá en los próximos días con Netanyahu en Alemania y con el presidente palestino, Mahmud Abas, posiblemente en Jordania.

El Consejo de Seguridad de la ONU comenzó a examinar un proyecto de resolución exhortando a un retorno a la calma y al respeto de las reglas relativas a la Explanada de las Mezquitas, donde solamente pueden rezar los árabes. Pero según estos, Israel pretende cambiar el estatus y habilitar la Explanada con vistas a seguir ampliando su colonización en Jerusalén Este.