Presunto autor de atentados murió en operativo en París: Fiscalía

La Fiscalía parisina confirmó hoy que el yihadista belga Abdelhamid Abaaoud murió en el operativo en Saint-Denis; el cuerpo, que estaba en mal estado, fue identificado por sus huellas digitales.
Abdelhamid Abaaoud, en una imagen publicada en Dabiq, la revista en inglés del Estado Islámico, podría ser el cerebro de los ataques de París
Abdelhamid Abaaoud, en una imagen publicada en Dabiq, la revista en inglés del Estado Islámico, podría ser el cerebro de los ataques de París (AFP)

París

El terrorista más buscado por Bélgica y París y considerado autor intelectual de los ataques del pasado viernes, Abdelhamid Abaaoud, fue acribillado a tiros por la policía francesa en el operativo policial de la madrugada del miércoles en el departamento donde se atrincheraron varios yihadistas en el periférico barrio de Saint-Denis.

La noticia fue confirmada ayer por la Fiscalía del país, aunque horas después del operativo el periódico estadunidense The Washington Post ya había anunciado la muerte del terrorista belga de origen marroquí, de 28 años de edad, que citó fuentes de inteligencia europeas.

La identificación del cuerpo, que fue hallado en el interior después de que una mujer -presuntamente prima de Abaaoud- se inmolara “acribillado de impactos” de bala, fue posible “tras comparación de muestras salivales”.

Abaaoud fue condenado en ausencia a 20 años de cárcel en Bélgica por delitos de terrorismo, pero no se le pudo encarcelar porque se fue a vivir a Siria, donde desde el año pasado se unió al Estado Islámico, aunque la primera vez que viajó a Siria fue en 2013.

Estaba también considerado como el jefe de la célula terrorista que fue desactivada en Bélgica a principios de año en Verviers (región de Lieja), en el marco de las operaciones antiterroristas lanzadas en enero tras el atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo.

De acuerdo a palabras del ministro del Interior de España, Jorge Fernández-Díaz, el terrorista intentó reclutar, a través de las redes sociales, a personas residentes en España, fundamentalmente mujeres, para que se desplazasen a zonas de conflicto en Siria.

De verdugo a planificador

El enemigo número uno de Bélgica y París no era sirio ni saudí, sino belga. Nació y se crió en Bruselas. No venía de una familia desestructurada y pobre, sino de una de clase media.

Tampoco pasó su infancia en una madraza salafista, sino frente a la televisión, como cualquier niño europeo. Antes de radicalizarse, estudio en el prestigioso College Saint-Pierre, en Bruselas.

Conocido como Abú Omar al Baljiki (el belga) y como Abú Omar al Susi (por su origen marroquí), Abaaoud estaba en los radares de los servicios de Inteligencia belgas desde hacía un tiempo, principalmente desde que el pasado mes de febrero apareció en la revista en inglés de Estado Islámico, Dabiq, asegurando que había estado en Bélgica el mes anterior planificando atentados junto con otros dos milicianos que habían luchado en Siria.

Desde ese momento se jactó de haber conseguido regresar a Siria sin problemas pese a que su cara ya era conocida por las fuerzas de seguridad, tras la publicación de un vídeo en el que se le veía conduciendo un pick-up con varios cuerpos ensangrentados de prisioneros. Estas imágenes le hicieron ganarse al apodo del “carnicero de Raqqa”.

Este hombre era una celebridad entre los radicales de Molenbeek, su barrio de toda la vida en Bruselas, donde su padre regenta una tienda de ropa desde hace décadas.

Era muy popular por su presencia continua en las redes sociales, por sus videos desde el frente y su aparente destreza para evitar ser capturado. Porque allí captó a otros como él para unirse al Estado Islámico. Porque volvió del frente para secuestrar a su hermano de trece años y convertirlo en el soldado más joven del Estado Islámico.

Sin embargo, su presencia en internet descendió en los últimos meses, lo que hizo pensar a la policía que se debía a la preparación de ataques en Europa. Intentó, en reiteradas ocasiones, difundir la falsa noticia de que estaba muerto, para desviar la atención de sus perseguidores. Los investigadores creen, por el tipo de contenido de las escuchas y los testimonios de testigos, que fue ganando peso en la estructura del Estado Islámico, pasando de verdugo ansioso a planificador.

Abaaoud no sólo desempeñó un “papel importante” en la reciente cadena de atentados sino que también estaría relacionado con otros cuatro planes desarticulados este año, según el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve.

Explicó que en los cuatro planes en los que habría estado implicado Abaaoud coincide el “modus operandi”: programados desde el extranjero para ser perpetrados por ciudadanos de países europeos formados previamente en el manejo de armas.

Respecto a la posibilidad de que Francia tuviese constancia de antemano de la presencia en el país del “cerebro” de los ataques en París, el titular del Interior aseguró que no disponían de ninguna información sobre su posible llegada a Europa.

Según la reconstrucción de su trayectoria en Siria que hizo The Wall Street Journal, que citó fuentes francesas, inicialmente su cometido en las filas del Estado Islámico era atraer a yihadistas de habla francesa pero consiguió escalar rápidamente en la jerarquía debido a sus éxitos en operaciones militares tanto en Siria como en Irak, según radicales islamistas.

Ahora este yihadista, según el gobierno francés, está muerto aunque aquí se subraya que hay que seguir con guardia muy en alto. “Estamos en guerra”, es la frase que no deja de pronunciar el presidente Francois Hollande.

Ataques químicos o bacteriológicos

Mientras que en la Asamblea Nacional, y tras felicitar a las fuerzas de seguridad por su trabajo en el operativo en Saint-Denis, el primer ministro francés, Manuel Valls, advirtió del riesgo de que Francia sufra un ataque con “armas químicas o bacteriológicas”, al tiempo que subrayó que “nada se puede excluir” cuando se habla de amenaza terrorista.

“El enemigo de Francia tiene un nombre: el islamismo radical. Será estando juntos, unidos, como lo destruiremos”, afirmó en su comparecencia para justificar el estado de emergencia en el país.

Además, anunció la creación de un centro para “jóvenes radicalizados”, una unidad en la que recibirán tratamiento y apoyo jóvenes radicales pero no aquellos que regresen a Francia tras combatir en Irak o en Siria.