Con movilizaciones, EU defiende a musulmanes

En las grandes ciudades y aeropuertos del país, millares exigen a Trump anular decreto contra ciudadanos de siete países de mayoría islámica.
Protesta contra el veto de Trump en el aeropuerto internacional de Dallas. Mientras, más jueces frenaron ayer el portazo a los inmigrantes y fi scales generales de 16 estados lo condenaron por “inconstitucional”.
Protesta contra el veto de Trump en el aeropuerto internacional de Dallas. Mientras, más jueces frenaron ayer el portazo a los inmigrantes y fi scales generales de 16 estados lo condenaron por “inconstitucional”. (Laura Buckman/ Reuters)

Nueva York, Washington y Londres

Nueva York, Boston, Washington, Los Ángeles y otras grandes ciudades de Estados Unidos volvieron a ser escenarios ayer de protestas contra la polémica orden que veta por 120 días la entrada al país de ciudadanos de siete países de mayoría islámica, aunque según Donald Trump, "no es una prohibición contra musulmanes".

En la mayoría de las ciudades las protestas tuvieron respaldo de las autoridades locales, que rechazan la restricción de refugiados y de ciudadanos de varios países, entre ellos sirios, decretado por la Casa Blanca el viernes. La medida generó protestas en varios aeropuertos de EU, impulsadas por las noticias de detenciones de pasajeros.

Según el decreto, durante tres meses los ciudadanos de Irán, Sudán, Siria, Libia, Somalia, Yemen e Irak no podrán ingresar a EU como parte de otras medidas para impedir la entrada de "terroristas radicales islámicos".

Mientras, anoche en el barrio Sainte-Foy de Quebec, Canadá, al menos seis personas murieron y ocho resultaron heridas en un tiroteo en una mezquita durante la oración de la tarde, informó la policía local. Al menos dos atacantes fueron arrestados por la policía.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, calificó de "ataque terrorista" el tiroteo.

"Condenamos este ataque terrorista contra los musulmanes en un centro de culto y refugio", dijo Trudeau. "Estos actos sin sentido no tienen lugar" en el país.

En EU, miles de ciudadanos se lanzaron a las calles contra el decreto. En Nueva York, más de 10 mil personas, según la alcaldía, se dieron cita en Battery Park, un lugar en el que se recibió a los inmigrantes que llegaban a la ciudad durante buena parte del siglo XIX y desde donde salen los barcos a la Estatua de la Liberad y a la isla de Ellis, el gran símbolo de la inmigración en el país.

En el acto hablaron el alcalde Bill de Blasio, que criticó la política de inmigración, alertando de los peligros que acarrea y la injusticia que supone. También intervinieron otros líderes demócratas como el senador Chuck Schumer; el gobernador del estado, Andrew Cuomo, anunció que NY dará asistencia legal a los retenidos a su llegada a los aeropuertos.

En Washington, una gran multitud se congregó ante la Casa Blanca, una concentración que se transformó en una marcha rumbo al Capitolio.

En Boston miles de manifestantes abarrotaron una conocida plaza atendiendo la convocatoria del Consejo para las Relaciones Islámico-Estadunidenses. "¿Puedes oírnos, Washington? En Boston nos levantamos con fuerza para apoyar y proteger a TODA nuestra gente", dijo en Twitter el alcalde de la ciudad, Marty Walsh.

Las movilizaciones siguieron en muchos aeropuertos, como el de Dulles en Washington y el de Los Ángeles, donde centenares de personas se dieron cita coreando consignas como "El amor, no el odio, es lo que hace grande a EU" y portando pancartas como "No al veto. No al muro".

También hubo protestas en los aeropuertos de San Francisco, Miami, Filadelfia, Detroit, Atlanta y Minneapolis-St. Paul y los fiscales generales de 16 estados, incluidos California y NY, expresaron en un comunicado que "como los máximos responsables legales de más de 130 millones de estadunidenses y residentes extranjeros en nuestros estados, condenamos la orden ejecutiva inconstitucional, antiestadunidense e ilegal del presidente Trump".

Los fiscales prometieron trabajar juntos para que se respete la Constitución, la historia de EU como país de inmigrantes y evitar la persecución por el origen de la gente o su fe. La noche del sábado, un tribunal de NY anuló parcialmente la orden, atendiendo un reclamo de la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles, y garantizó la estadía a los que habían llegado desde el viernes.

Trump insistió ayer en que la orden ejecutiva "no es contra los musulmanes", ya que hay "otros 40 países" que no están incluidos en las restricciones. "Los viajes prohibidos seguirán prohibidos" y el gobierno "mantiene su derecho a revocar los visados" indicó el Departamento de Seguridad Nacional.

Delta suspende vuelos

Delta Air Lines suspendió 150 vuelos nacionales debido a "asuntos de automatización", según informó anoche por la Administración Federal de Aviación de EU.

Morgan Durrant, vocero de Delta, dijo que la aerolínea enfrenta "una falla temporal de sistemas" pero los vuelos que ya habían partido no fueron afectados.


Piden que la reina Isabel no tenga que recibir al republicano

Una petición en la que se solicita que se impida que el presidente de EU, Donald Trump, haga una visita oficial a Reino Unido este año, ha reunido ya más de 80 mil firmas.

La solicitud, colgada en una página web de peticiones al gobierno y al parlamento, señala que se debe autorizar que Trump entre en Reino Unido en calidad de jefe del gobierno de EU, pero "no debería ser invitado a hacer una visita de Estado porque provocaría una situación de vergüenza a Su Majestad la Reina".

La solicitud, que si supera las 100 mil firmas deberá ser debatida por los diputados en el Parlamento, fue subida a la web a raíz de la controversia causada por Trump al imponer nuevas medidas migratorias que veta el ingreso en EU de ciudadanos de varios países con población musulmana.

"La bien documentada misoginia y vulgaridad de Donald Trump le descalifica para ser recibido por Su Majestad la Reina Isabel o el príncipe Carlos. Por tanto, durante su mandato presidencial, Donald Trump no debería ser invitado a Reino Unido para una visita oficial de Estado", aclara la petición.