El primer ministro Maliki se querella contra presidente de Irak

El premier chiita considera que el presidente, de etnia kurda, ha vilado la constitución, mientras un desacostumbrado despliegue de fuerzas tenía lugar en las zonas estratégicas de Bagdad.
Una niña de una familia yazidi, que abandonó su casa en Sinjar huyendo del EU, duerme en el lugar donde se refugiaron en Dohuk
Una niña de una familia yazidi, que abandonó su casa en Sinjar huyendo del EU, duerme en el lugar donde se refugiaron en Dohuk (AFP)

Bagdad

Un desacostumbrado despliegue de fuerzas tenía lugar en las zonas estratégicas de Bagdad la noche del domingo al lunes poco antes de que el primer ministro anunciara su intención de interponer querella contra el presidente por violación de la Constitución.

"Hay una fuerte presencia de miembros de la seguridad, policía y ejército, especialmente alrededor de la 'zona verde'", un barrio ultraprotegido donde se encuentran las instituciones clave del país, indicó un alto responsable policial a la AFP. El despliegue comenzó a las 19:30 hora GMT, hora y media antes de que el primer ministro anunciara en la televisión estatal que este lunes interpondrá una querella contra el presidente Fuad Masum por violación de la Constitución.

Las medidas de seguridad "son muy poco habituales y se parecen a las que imponemos en caso de estado de emergencia", declaró este alto responsable de la policía. "Numerosas calles fueron cerradas, además de varios puntos clave", precisó un funcionario del Ministerio de Interior. "Todo está relacionado con la situación política", añadió.

"Voy a interponer hoy una querella ante el Tribunal Federal contra el presidente ", dijo en una sorpresiva declaración retransmitida a medianoche (21:00 hora GMT del domingo) por la televisión estatal. Maliki acusa al presidente de violar la Constitución dos veces, sobre todo por no confiar a un primer ministro designado la formación de nuevo gobierno.

Estados Unidos expresó de inmediato su respaldo al presidente Masum: "Estados Unidos respalda plenamente al presidente Fuad Masum como garante de la Constitución iraquí", declaró la portavoz del Departamento de Estado, Mary Harf. "Reafirmamos nuestro apoyo a un proceso de selección de un primer ministro que pueda representar las aspiraciones del pueblo iraquí mediante la construcción de un consenso nacional y que gobierne de forma inclusiva", dijo Harf.

"Rechazamos cualquier esfuerzo para lograr resultados a través de la coacción o la manipulación del proceso constitucional o judicial", advirtió. La coalición del primer ministro chiita ganó las legislativas del 30 de abril y Al Maliki aspira a un tercer mandato aunque es muy criticado por su autoritarismo y por marginar a la minoría sunita.

A pesar de la situación, el Parlamento iraquí pospuso este domingo hasta el 19 de agosto, por falta de consenso entre los diputados, una sesión para elegir primer ministro. El ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, abogó este domingo en Irak por un gobierno de unión: "Todos los iraquíes deben sentirse representados y dar la batalla juntos contra el terrorismo".

En el plano militar, las fuerzas kurdas, que habían sufrido varios reveses los últimos días ante los insurgentes sunitas, liderados por los yihadistas del Estado Islámico (EI), retomaron la iniciativa al tercer día de bombardeos aéreos estadunidenses. "Los peshmergas liberaron Majmur y Gwer (...) El apoyo aéreo estadunidense ayudó", afirmó un portavoz de las fuerzas kurdas, Halgord Hekmat.

Las dos ciudades, tomadas hace unos días por los insurgentes sunitas están situadas en el suroeste de la capital del Kurdistán iraquí, Erbil, donde fue evacuado parte del personal del Consulado de Estados Unidos.

Estados Unidos, que se retiró de Irak hace tres años, lanzó sus primeros ataques el viernes, para frenar el avance de los yihadistas del EI que amenazan al Kurdistán autónomo y a miles de civiles. Las fuerzas estadunidenses prosiguieron sus ataques el domingo y llevaron a cabo "con éxito múltiples ataques aéreos, con aviones y drones, para defender a las fuerzas kurdas cerca de Erbil".

El avance del EI provocó la huida de doscientos mil civiles, sobre todo tras la toma de Qaradosh, la ciudad cristiana más grande de Irak, situada entre Mosul y Erbil, y la conquista de Sinjar, al oeste de Mosul, un bastión yazidi, minoría de habla kurda no musulmana. Muchos yazidis están atrapados en las áridas montañas de los alrededores, amenazados por el hambre y la sed tanto o más que los yihadistas.

Ante esta situación, Estados Unidos lanzó en paracaídas, en cuatro veces desde la noche del jueves "más de 74 mil raciones y más de 56,780 litros de agua potable" a las poblaciones necesitadas, indicó el domingo el Pentágono. Gran Bretaña también empezó a lanzar víveres el domingo.

La Unión Europa denunció "crímenes contra la Humanidad" en las zonas donde los yihadistas avanzan y evocó "persecuciones y violaciones de derechos humanos fundamentales". En el Vaticano, el papa dijo estar "incrédulo y consternado" por las informaciones sobre la "violencia de todo tipo" en Irak, y llamó el domingo a "una solución política eficaz a nivel internacional y local" para frenarla.

Las fuerzas kurdas de Irak, Siria y Turquía trabajan juntas para romper el asedio al Monte Sinjar y ayudar a los desplazados.