Más de dos millones votan en Cataluña, pese al veto

En una consulta no vinculante que fue rechazada por el gobierno del presidente Mariano Rajoy y los no independentistas, estaban llamados a sufragar cerca de 5.4 millones de personas.
La asistencia a la jornada no vinculante ofreció al menos una medida de cuál es el apoyo a la secesión.
La asistencia a la jornada no vinculante ofreció al menos una medida de cuál es el apoyo a la secesión. (Albert Gea/Reuters)

Madrid

Más de dos millones de catalanes ignoraron ayer el veto del Tribunal Constitucional español, en Madrid, a la consulta simbólica sobre la independencia de Cataluña y acudieron a las urnas que el gobierno local del nacionalista Artur Mas dispuso en un desafío al gobierno central de Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP, conservador).

"Cataluña ha dejado muy claro una vez más que quiere gobernarse a sí misma (...) Queremos decidir nuestro futuro político y queremos que este derecho nos sea reconocido", dijo Mas en su primera intervención tras el cierre de las urnas.

De los 2. 43 millones que votaron, 80.72 por ciento dijo sí a la independencia. Un 4.55% dijo no y 10.11 restante contestó "sí" a la pregunta de si quiere que Cataluña sea un Estado y "no" a la de si desea que sea independiente.

El resultado, sin embargo, no era relevante en una consulta rechazada por los no independentistas. Lo relevante era la participación, que sí permite dar medida del apoyo a la secesión.

Mas calificó de "éxito total" la consulta y pidió a Rajoy pactar "un referendo definitivo" con plenas garantías.

A falta de un censo previo, se estima que 5.4 millones de personas estaban llamadas a responder, en una cita sin supervisión institucional, a las preguntas "¿Quiere que Cataluña sea un Estado?" y, en ese caso, "¿Quiere que ese Estado sea independiente?".

Para Joaquín Arango, unos de los catedráticos más prestigiados del país, ex director del oficialista Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, la consulta no vinculante significa "el fin de una fase, que hasta hoy ha estado presidida por el derecho a decidir".

"Hemos sido testigos de una manifestación de personas entusiastas, decididas", dijo en entrevista Arango y añadió que "lo que ha fallado es el empecinamiento político del presidente español, Mariano Rajoy, y de su par catalán, Artur Mas".

Para el experto, la consulta —oficialmente un "proceso de participación ciudadana"— fue una estrategia de los independentistas para "proporcionar una carcasa" más aceptable a lo que verdaderamente se busca y desea, que es la independencia.

"A partir de mañana, esa primera fase del derecho a decidir puede darse por concluida", estimó Arango, aunque, dijo, el problema de fondo es que a los catalanes no se les ha dejado votar.

"El problema es que no se les está dejando tener la oportunidad de que se expresen y hagan valer su peso. Las posiciones dominantes en ambos lados es muy difícil que cambien y ello está cegando las salidas posibles, que en todo caso no serían fáciles", indicó.

Estas salidas, según el catedrático, serían "la primera, que todo siga como hasta ahora, es decir, el empecinamiento. La segunda: negociar un verdadero referendo como lo exige Artur Mas, pero habría que discutir a fondo las condiciones para que en verdad lo sea y no nada parecido a la consulta de ayer, que tiene carencias democráticas graves".

El tercer escenario, agrega el experto, es la promoción, por parte del gobierno de Mariano Rajoy, de "una reforma constitucional que hiciera viable la famosa 'tercera vía' y que pusiese sobre el tapete otra opción, que es la de una relación diferente entre España y Cataluña".

Claves

Sufragios en el exterior

- De Australia a Argentina, miles de catalanes residentes en el extranjero votaron también en sitios gestionados por voluntarios a nombre del gobierno de Artur Mas en más de una decena de países.

- La Generalitat (gobierno catalán) y la agencia catalana de promoción económica ACCIÓ fijaron puntos en Bogotá, Buenos Aires, México, Santiago, Sao Paulo, París, Bruselas, Copenhague, Milán, Londres, Montreal, Nueva York y San José (California).

- En México votaron unos 500 catalanes residentes. En Argentina la comunidad catalana es la mayor en el exterior después de Francia, con casi 25 mil.