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Viernes , 21.09.2018 / 06:07 Hoy

Miles se manifiestan en Europa a favor de los refugiados

La mayoría de las manifestaciones reclamaron mayor generosidad con los refugiados en la actual crisis migratoria, aunque no faltaron también las muestras de rechazo, revelando una división ante el problema.

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Decenas de miles de europeos se manifestaron en todo el continente para reclamar más generosidad con los refugiados, aunque también en contra de estos, dejando al descubierto la división persistente en Europa frente a la crisis migratoria.

"Quiero apoyar a los refugiados", dijo una manifestante, Deborah Flatley, en Londres, con una cartulina en la que se leía: "Admiramos vuestra valentía. Merecen una vida feliz y segura. Les damos la bienvenida con los brazos abiertos".

El flujo mientras tanto no cesaba, y este sábado por la tarde habían llegado 7,200 inmigrantes a Múnich, punto de entrada en el "Eldorado alemán", si bien las autoridades esperaban recibir "hasta 13 mil" este mismo día.

Alemania se encuentra cerca de igualar las 20 mil entradas del fin de semana pasado, lo que tiene preocupadas a las autoridades, por la falta de capacidad de alojamiento.

Con lemas como "Abran las fronteras" o "la vida de los refugiados cuenta", decenas de miles de personas reclamaron en Londres al gobierno de David Cameron una política de acogida más generosa para los refugiados que huyen de conflictos en Siria, Irak o Afganistán.

El dirigente conservador ha anunciado que el país acogerá a 20 mil refugiados sirios en los próximos cinco años. Precisamente, el primer gesto del nuevo líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, electo por la mañana, fue unirse a la manifestación, después de llamar al gobierno a hacer gala de más "compasión".

"El trato que están recibiendo los refugiados es vergonzoso, no había nada preparado y están viniendo en muy malas condiciones", dijo por su lado la pensionista Juana Loeches en la manifestación de Madrid, donde entre dos y tres mil personas desfilaron por el centro de la ciudad.

En Dinamarca, donde las autoridades están tratando de bloquear el flujo de migrantes, unas 30 mil personas se manifestaron en Copenhague en favor de los inmigrantes. También lo hicieron unas mil personas en Estocolmo, Helsinki y Lisboa.

En Francia, el presidente François Hollande, visitó por su lado un centro de acogida de refugiados sirios cerca de París, para ver de cerca en qué condiciones se encuentran. Su gobierno se ha comprometido a recibir a unos 24 mil inmigrantes, y el ministro del Interior reunió a 700 alcaldes dispuestos a acogerlos.

En las calles en cambio la movilización fue escasa, y la mayor manifestación tuvo lugar en Niza (sureste), donde hubo apenas unas 700 personas. En París, donde la tarde fue muy lluviosa, sólo unas cien personas se manifestaron en la plaza de Trocadero, frente a la torre Eiffel, para "honrar" la memoria de las cerca de tres mil personas muertas desde comienzos de año al intentar llegar por mar a Europa.

Menor movilización en Alemania

El ambiente fue muy distinto en varias capitales del este de Europa. En Varsovia, unas cinco mil personas, según un cálculo de la AFP, diez mil según los organizadores, se manifestaron contra la acogida de inmigrantes, por tratarse de "musulmanes".

El gobierno de Varsovia ha aceptado acoger a unos dos mil refugiados, pero rechaza la política de la Comisión Europea de distribuir a los inmigrantes por toda la UE según un sistema obligatorio de cuotas.

Otras manifestaciones del mismo tipo, con cientos de participantes, se produjeron en Bratislava y en Praga, donde los oradores llamaron al gobierno a salir de la Unión Europea.

En Alemania, promotora de una política generosa de acogida, la movilización popular bajó claramente, en particular en Berlín, donde sólo se manifestaron algunos centenares de personas.

El lunes, los ministros del Interior de la UE celebrarán en Bruselas una reunión extraordinaria para tratar de acercar posiciones en un tema que sigue generando una fuerte división en el bloque.

Este sábado, el primer ministro húngaro Viktor Orban, partidario de una línea dura contra los migrantes, se pronunció a favor de un plan de ayuda de tres mil millones de euros para los países vecinos de Siria -Turquía, Líbano, Jordania- que albergan por sí solos a cuatro millones de refugiados, para tratar de resolver la crisis.

Hungría, que afirma que más de 180 mil migrantes han cruzado sus fronteras, espera bloquear el paso de los refugiados a partir del 15 de septiembre gracias a una doble alambrada en su frontera con Serbia y una nueva legislación antimigrantes.

Más de 430 mil migrantes y refugiados atravesaron el Mediterráneo desde enero, y cerca de 2,748 fallecieron o desaparecieron en el intento, según la Organización Mundial para las Migraciones (OIM).

El flujo de refugiados que tratan de llegar a la Europa rica a través de la ruta de los Balcanes se ha acelerado en los últimos días, debido a la urgencia de entrar y salir de Hungría antes de que este país endurezca las barreras físicas y legales para cruzar su territorio camino de Alemania.

Unas catorce mil personas ingresaron entre el jueves y el viernes por la frontera este de Austria procedentes de Hungría y se espera que otras tres mil lo hagan hoy. Mientras, en Hungría entraron ayer más de tres mil personas provenientes de Serbia. Las autoridades de este último país calculan que en los próximos días lo harán otras 23 mil.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estima que unas 40 mil personas que huyen de zonas en conflicto en Oriente Medio y Asia se encuentran de camino en la ruta de los Balcanes, que pasa por Turquía, Grecia, Macedonia, Serbia y Hungría, rumbo a Austria y al destino final de la mayoría de refugiados, Alemania.

Hungría tiene previsto aprobar el próximo día 15 una nueva legislación que establece penas de entre uno y cinco años de prisión para quien cruce ilegalmente su frontera. Además, sigue acelerando la construcción de una segunda valla que refuerce la alambrada ya existente a lo largo de 175 kilómetros de frontera con Serbia.

Nueva ruta por Eslovenia

A la espera de comprobar la efectividad de ese muro y la dureza con la que Hungría aplica su nueva ley, las autoridades policiales austríacas especulan con que a partir del día 15 el flujo de refugiados tome otra ruta para evitar territorio magiar: desde Serbia a Croacia y luego a Eslovenia, para entrar en Austria por el sur.

Cuarenta y tres ciudadanos de Irak y Siria entraron hoy en Austria por esta zona, pocos aún en comparación con los miles que lo hacen cada día desde Hungría. Mientras la llegada de refugiados de países en conflicto no ceja, Austria y Hungría agriaron hoy aún más sus relaciones, debido a sus posturas contrarias sobre cómo afrontar este éxodo.

El canciller de Austria, el socialdemócrata Werner Faymann, dijo que la política del primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, le recuerda a las "épocas más oscuras", en referencia al nazismo.

En una entrevista al semanario alemán Der Spiegel, Faymann criticó que el Gobierno húngaro haya embarcado a refugiados en trenes informándoles de que su destino era Austria para llevarlos luego a campos de internamiento.

Faymann llegó a plantear que la Unión Europea (UE) sancione a los países que sean insolidarios y no acepten el sistema de cuotas para acoger a los refugiados que plantea la Comisión Europea. Hungría, junto a otros países del este como Polonia, rechazan un sistema obligatorio de acogida de refugiados.

Las palabras de Faymann motivaron que el Ministerio de Exteriores húngaro pidiera explicaciones y una disculpa al embajador austríaco en Budapest. Por su parte, Orbán insistió en su postura de cerrar las fronteras y pedir a los exiliados que vuelvan por donde han venido y acusó a los líderes europeos de "no tener ni idea del peligro real" que supone la llegada masiva de solicitantes de asilo.

"Si dejamos entrar a todos, Europa se va a pique", subrayó en una entrevista que publica hoy en diario alemán Bild. "No vienen a Europa porque busquen seguridad, sino porque quieren una vida mejor que en los campos (de refugiados). Quieren una vida alemana, quizá suiza", denunció Orbán, para señalar que "no existe un derecho fundamental a una vida mejor".

El dirigente húngaro propone un paquete de ayuda de tres mil millones para respaldar a los países fronterizos con Siria -Turquía, Líbano y Jordania- que acogen ya a millones de refugiados.

Hungría procede al registro y la identificación de los refugiados que entran en su territorio, cumpliendo la normativa comunitaria, pero ha sido acusada por gobiernos y ONG de maltratar a los implicados en el proceso, impidiendo su paso e internándolos en campos de acogida.

Los gobiernos de Viena y Berlín, por contra, han decidido abrir sus fronteras y facilitar sin ningún tipo de controles la llegada y el tránsito de los refugiados que, mayoritariamente, quieren viajar hacia Alemania.

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