"Miles" de muertos en Sudán del Sur las últimas semanas: ONU

Hoy se descubrió una fosa común en el país africano, mientras siguen los combates que amenazan con llevar a esta joven nación a una guerra civil.
Civiles sursudaneses hacen cola ante la misión de la ONU en el país africano, UNMISS, en Bor
Civiles sursudaneses hacen cola ante la misión de la ONU en el país africano, UNMISS, en Bor (AFP)

Juba

Miles de personas murieron en los actos de violencia de las últimas semanas en Sudán del Sur, donde fue descubierta hoy además una fosa común, informó la ONU, en medio de combates que amenazan con arrastrar a esta joven nación a la guerra civil. "No tengo ninguna duda de que son miles" de muertos, dijo hoy el jefe de la misión humanitaria de la ONU en el país, Toby Lanzer, dando una indicación clara del alcance del conflicto en el que está envuelto el país.

No obstante, el gobierno sursudanés celebró una victoria al recuperar hoy la estratégica localidad de Bor, tomada por los rebeldes desde hacía una semana, aunque aún quedan amplias zonas fuera de su control. Previamente, la Alta Comisaria de la ONU encargada de los Derechos Humanos, Navi Pillay, había anunciado el hallazgo de una fosa común en Bentiu, capital del Estado petrolero de Unidad (norte) y también bajo control rebelde. "Descubrimos una fosa común en Bentiu, y habría otras dos en Juba", la capital, precisó Pillay en un comunicado publicado en Ginebra.

Este descubrimiento llega tras una escalada de los combates entre facciones del ejército leales al presidente, Salva Kiir, y a su rival Riek Machar, ex vicepresidente destituido en julio. Varios testigos contactados por la AFP dieron cuenta de una oleada de atrocidades, incluida una campaña de asesinatos étnicos masivos y violaciones. La funcionaria de Naciones Unidas denunció también "ejecuciones en masa, por fuera de todo juicio", ataques contra individuos "basados en su pertenencia étnica" y "detenciones arbitrarias" registradas en los últimos diez días en Sudán del Sur.

Pillay expresó su gran inquietud por la suerte de muchas personas que fueron y son detenidas en lugares desconocidos, entre los cuales figuran varios cientos de civiles, detenidos durante allanamientos de casas y hoteles en Juba. Al menos 45 mil civiles sursudaneses se han refugiado en las desbordadas bases de la ONU en el país, entre ellos, 20 mil en la capital en Juba, indicó hoy la ONU.

Los combates estallaron hace diez días, luego de que el presidente Salva Kiir acusó a su ex vicepresidente Riek Machar, al que destituyó en julio, de intento de golpe de Estado. Machar - que desmiente categóricamente estas acusaciones- afirmó hoy que está listo a negociar con su rival. La violencia que golpea desde hace una semana el país ha provocado oficialmente unos 500 muertos, si bien los trabajadores humanitarios consideran esta cifra inferior a la real. El conflicto alcanzó ya a la mitad de los diez estados del joven país, independiente desde 2011.

La comunidad internacional, con Naciones Unidas y Estados Unidos a la cabeza, llevan a cabo misiones diplomáticas para intentar frenar la escalada de violencia. El conflicto tomó una dimensión étnica, al enfrentar a los Nuer, tribu de Machar, con los dinka, etnia de Kiir. Se empiezan a conocer testimonios sobre la violencia étnica cometida por las fuerzas gubernamentales y los rebeldes en todo el país. En un mensaje navideño dirigido a la nación, Kiir dijo que "gente inocente había sido asesinada gratuitamente", y advirtió que la violencia amenazaba con salirse del control.

"Ahora hay gente que apunta a otras personas por su afiliación tribal. Eso solo llevará a una cosa, que es convertir esta nación en un caos", dijo Kiir en un comunicado. Dos Nuer, refugiados en una base de la ONU, indicaron que fueron arrestados junto a otros 250 hombres por soldados sursudaneses, que abrieron fuego contra ellos en un puesto de policía de Juba. Según ellos, simplemente por pertenecer a la misma etnia que Riek Machar. "Para sobrevivir, tuvimos que cubrirnos con los cadáveres de otros (...) No tengo muchas ganas de hablar de ello", dijo uno de ellos a la AFP.

El gobierno niega estar detrás de cualquier violencia de tipo étnico. Otros testimonios apuntan a la puesta en marcha de un esquema de violencia de carácter étnico, como asesinatos y violaciones, desde que comenzaron los enfrentamientos el 15 de diciembre. En otras regiones del país, otras informaciones indican ataques de los rebeldes contra los partidarios del presidente Kiir. En el estado de Jonglei un ataque contra una base de la ONU por jóvenes nuer se saldó con la muerte de dos cascos azules indios. Naciones Unidas teme además que los civiles dinka, refugiados en el campo, hayan sido masacrados.