Migrantes no serán recibidos con "los brazos abiertos": EU

El vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, señaló que los indocumentados enfrentarán un debido proceso y que la repatriación "es un reflejo de los esfuerzos" del país para hacer frente al problema.
Migrantes que fueron sorprendidos cruzando la frontera de manera ilegal se encuentran dentro de la estación de la Patrulla Fronteriza de McAllen, en Texas.
Migrantes que fueron sorprendidos cruzando la frontera de manera ilegal se encuentran dentro de la estación de la Patrulla Fronteriza de McAllen, en Texas. (AFP)

Washington

La deportación de 40 indocumentados a Honduras, hecha la víspera, es un mensaje de la determinación de Estados Unidos para evitar la ola migratoria de menores centroamericanos, dijo hoy el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest.

"Esto debe enviar una clara señal a las personas que contemplan hacer este peligroso viaje o que están poniendo a sus hijos en manos de criminales para viajar de Centroamérica a Estados Unidos", añadió.

Los indocumentados "enfrentarán un debido proceso, pero no serán recibidos en este país con los brazos abiertos", recalcó.

La deportación en un vuelo fletado por el gobierno estadunidense con destino a San Pedro Sula la primera derivada de esta ola migratoria proveniente de Honduras, Guatemala y El Salvador, destacó el Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés).

Voceros del DHS precisaron este martes que la repatriación fue la primera con indocumentados adultos con niños, enviados a un albergue abierto semanas atrás en la comunidad de Artesia, Nuevo México.

Este grupo de 40 adultos con niños se sumó a los 81 mil 995 inmigrantes provenientes de Centroamérica que han sido deportados en los pasados ocho meses del actual año fiscal, que concluye en septiembre próximo.

En su habitual conferencia de prensa, Earnest dijo que la repatriación "es un reflejo de los esfuerzos que esta administración ha hecho para aumentar los recursos utilizados para hacer frente a la oleada que hemos visto en recientes días".

De acuerdo con cifras del DHS, la Patrulla Fronteriza ha detenido 57 mil menores centroamericanos que viajaban solos en los pasados ocho meses, y se prevé que la cifra alcance los 90 mil al final de este año fiscal.

Earnest insistió que otro aspecto que contribuirá a fortalecer el mensaje de disuasión frente a esta nueva oleada migratoria sería que el secretario Jeh Johnson tenga una mayor autoridad para acelerar la deportación de estos menores.

"Creemos que las personas que provienen de Centroamérica y que son detenidas en la frontera merecen tener un debido proceso como lo requiere la ley de 2008, que es un principio que la administración continúa respaldando, y lo que nos gustaría es ver un cambio", dijo.

Una propuesta del congresista demócrata Henry Cuéllar y el senador republicano John Cornyn, ambos de Texas, busca modificar la Ley de Prevención de Víctimas de Tráfico de Personas (TVPA) a fin de acelerar la deportación de estos menores.

La ley da trato diferenciado a los menores inmigrantes que viajan solos y que provienen de México o Canadá, y los que proceden de otros lugares y que deben ser procesados por la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP), enviados a albergues sometidos a audiencia.

Sin embargo, debido a la falta de jueces de migración y al constante arribo de menores, pueden pasar hasta dos años antes de que el menor en cuestión comparezca ante una corte de migración.

La propuesta permitiría que los menores que soliciten asilo en Estados Unidos hagan su petición ante un juez de inmigración en un plazo de siete días tras su procesamiento y clasificación por parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

El cambio pretende acortar de manera considerable tanto los plazos para que estos menores hagan esta solicitud como el desahogo de sus casos ante las cortes.