Cinco miembros de una familia, asesinados a tiros en Honduras

Los vecinos atribuyen la muerte a pandilleros que extorsionan a los comerciantes, durante el día la vivienda funcionaba como escuela.

Tegucigalpa

Cinco miembros de una familia fueron asesinados a tiros por supuestos pandilleros esta madrugada en la casa donde vivían y en la que también funciona una escuela, en Chamelecón, norte de Honduras, informaron las autoridades.

"Se supone que fueron pandilleros, que entraron a una casa donde dormía una familia y los atacaron a tiros, mataron a cinco personas, incluyendo una niña de cinco años", declaró a la AFP Elvis Guzmán, portavoz de la Fiscalía de la ciudad de San Pedro Sula, en cuya jurisdicción está Chamelecón.

Agentes de investigación recaban testimonios de los vecinos, que atribuyen las muertes a miembros de la pandilla Barrio 18, que opera en la zona, según el vocero de la Fiscalía.

Algunos cuerpos quedaron en el interior de la casa, donde en el día funciona la escuela "Mi segundo hogar", y otros afuera, lo que según las indagaciones muestra que las víctimas intentaron escapar, explicó Guzmán.

"Se está investigando, la policía está peinando la zona" en buscan de los pandilleros, subrayó el portavoz. Las víctimas son un hombre de 31 años, tres mujeres adultas de 42, 38 y 36 años, y la niña de cinco, precisaron las autoridades.

Guzmán explicó que una de las mujeres, identificada como Helen Rivera Carías, era la administradora de la escuela. Al momento del ataque las cinco personas dormían, así como otra joven y cuatro niños de entre dos y cuatro años que se escondieron en un mueble y sobrevivieron.

Medios locales aseveraron que la familia habría sido masacrada por oponerse a pagar el llamado "impuesto de guerra". Miembros de las violentas pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) extorsionan a los comerciantes y empezaron también a hacerlo con familias cobrando "impuestos de guerra", bajo amenaza de muerte.

Honduras es considerado el país sin conflicto bélico más violento del mundo, con 85.5 homicidios por cada cien mil habitantes, según los registros de 2013 del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional.