Consulado en Boston apoyará a mexicano agredido

El cónsul de protección de México en Boston, Francisco Jacobi, comentó que, pese a las lesiones sufridas, que describió como "severas", el mexicano golpeado se encuentra fuera de peligro.
Los hermanos Scott y Steve Leader fueron detenidos el miércoles sin derecho a fianza.
Los hermanos Scott y Steve Leader fueron detenidos el miércoles sin derecho a fianza. (Especial)

Nueva York

El consulado de México en Boston brindará la protección necesaria al mexicano que fue agredido la noche del pasado martes por dos hombres que habrían expresado su rechazo hacia los migrantes.

Autoridades de la legación confirmaron que la víctima del ataque, a la que no identificaron por su nombre, es un mexicano que vive en condición de calle y que al parecer tiene la residencia legal en Estados Unidos.

El cónsul de protección de México en Boston, Francisco Jacobi, comentó que, pese a las lesiones sufridas, que describió como "severas", el mexicano golpeado se encuentra fuera de peligro.

La noche del pasado martes, dos hermanos golpearon a un mexicano de unos 55 años inspirados, según los reportes de la policía, en las propuestas antiinmigrantes de Trump, uno de los aspirantes a la nominación presidencial republicana.

De acuerdo con el testimonio de la víctima, el ataque comenzó cuando él dormía y sintió que sus dos agresores le orinaban la cara, luego de lo cual emplearon los puños y una barra de metal para golpearlo.

La víctima resultó con la nariz rota y lesiones en el pecho y los brazos, según reportó el diario The Boston Globe. Los agresores, ambos con un amplio historial criminal, fueron identificados como Scott y Steve Leader, de 38 y 30 años, respectivamente.

El diario apuntó que voceros de la policía indicaron que los agresores hicieron blanco de la víctima porque era hispana. Uno de ellos, Scott, comentó tras su arresto: "Donald Trump tenía razón, todos estos (inmigrantes) ilegales necesitan ser deportados".

Ambos sospechosos se declararon inocentes al ser presentados el miércoles en una corte del distrito de Dorchester, mientras que el fiscal del caso, Andrew Kettlewell, describió la agresión como "cruel y no provocada".

Al preguntarle sobre el caso, tras un acto de campaña en el estado de Nueva Hampshire, Trump evitó condenar el ataque y manifestó que sus seguidores eran personas "muy apasionadas".

"Sería una pena...", comenzó a decir Trump, sin terminar la frase, para agregar: "yo diría que la gente que me está siguiendo es muy apasionada. Aman este país y quieren que este país vuelva a ser grande. Son apasionados".

Por su parte, César Vargas, miembro del organismo proinmigrante Dream Action Coalition, aseveró que la retórica extremista de Trump comienza a traducirse en creciente hostilidad contra los latinos en Estados Unidos, un fenómeno que ellos han notado en carne propia.

"Siempre hemos recibido correos de odio de extremistas sólo porque somos latinos e indocumentados, pero desde que la retórica de Trump contra los inmigrantes comenzó a escalar, estos se han hecho más intensos. Lo sucedido en Boston comienza realmente a alarmarnos", advirtió.