Mexicanas víctimas de trata conmueven en el Vaticano

Hablan ante más de 60 alcaldes en un foro sobre esclavitud y cambio climático.
Karla Jacinto y Ana Laura Pérez platican con el papa Francisco.
Karla Jacinto y Ana Laura Pérez platican con el papa Francisco. (Tony Gentile/Reuters)

Ciudad del Vaticano

El dolor de dos jóvenes mexicanas, explotadas sexualmente y forzadas a trabajar, conmocionó este martes a los más de 60 alcaldes de todo el mundo reunidos en el Vaticano para luchar contra las formas de esclavitud moderna y el cambio climático.

Los desgarradores testimonios de Karla Jacinto y Ana Laura Pérez, abrieron el encuentro convocado por el papa Francisco en el Vaticano para luchar contra el cambio climático y la trata de personas, dos graves tragedias que afectan a todos los países, según el pontífice argentino.

Testimonios

“De los 12 a los 17 años tuve 42 mil relaciones sexuales” reveló Jacinto, tras narrar una infancia infeliz, dominada por las abusos físicos y sexuales dentro de la propia familia en el foro llamado Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades.

“Un ángel caído del cielo me salvó”, dijo al mencionar que esa persona fue un cliente que la ayudó a romper el círculo de explotación en que se encontraba, ante alrededor de 300 personas que asistieron al foro organizado en el Aula Nueva del sínodo por la  Academia de Ciencias Sociales de la sede pontificia.

Una hoja en blanco se convirtió en el emblema de una nueva vida, de la batalla contra esas formas de esclavitud, un fenómeno que el Papa combate desde sus años de simple sacerdote en Argentina y que ha convertido en una prioridad desde que fue nombrado obispo de Roma.

“Yo los invito a que escribamos una nueva vida, una hoja en blanco. No es posible que siga existiendo esta esclavitud en el siglo XXI, no es posible que todos estemos ciegos ante esa esclavitud”, clamó Pérez.

“Soportaba el hambre, masticaba plástico, no me daban de tomar, tenía que beber el agua con la que planchaba”, fue el conmovedor relato la víctima, quien se sentía frágil, impotente, incapaz de huir y vivir libremente.

“Cuando decidí escapar estaba muerta en vida”, reconoció la joven, de 23 años, obligada por cinco años a planchar por 20 horas e, inclusive, a dormir parada.

Ante el llamado de esas esclavas modernas, cuyos gritos no suelen ser escuchados en muchos rincones del planeta, la  Iglesia católica liderada por Francisco decidió movilizarse.

Invitó a aproximadamente 65 alcaldes, entre los que destacan los de grandes ciudades de América Latina, como Río de Janeiro, Sao Paulo y Bogotá, además de Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del distrito federal.

También se convocó a los regidores de París, Madrid, Nueva York, Boston, San Francisco, Roma, Milán, Nápoles, Oslo, Estocolmo, Teherán, Argel, Abiyán, Acra, Libreville, Lubumbashi (RD Congo) y Johannesburgo.

“El papa Francisco es un ejemplo”, dijo la recién elegida alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien como el pontífice está convencida de que el primer paso para modificar las conductas es el de dar ejemplo.

“Esta es una sociedad que no ha educado su sexualidad”, reflexionó la alcaldesa.

Cambiar modelo

“El Papa nos desafía, nos invita a no seguir presos, a no dejarnos capturar del consumismo (...) Tenemos más herramientas de las que creemos. El Papa pide a los gobiernos que hagamos más. Hemos sido invitados a ir más allá, por más difícil que parezca”, reconoció el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio.

“Tenemos que cambiar el modelo de vida”, admitió por su parte la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

Para ese cambio de modelo de vida que el Papa promueve a través de su encíclica “Laudato si’”, en la que defiende un desarrollo sostenible e integral, los regidores de numerosas ciudades ilustraron las medidas que han tomado para contrarrestar el cambio climático, como empleo de bicicletas, favorecer el reciclaje, etc.

“La agenda ambiental y la agenda social son inseparables”, recalcó por su parte el alcalde de la mayor metrópoli de América del Sur, Fernando Haddad, regidor de Sao Paulo.

“La ciudad contemporánea ha sido sofocada por la privatización del espacio público, por el individualismo, por el consumismo. Ese proceso tiene un impacto muy fuerte en el equilibrio del medio ambiente y del ambiente socio económico”, resumió el alcalde.

La jornada se concluirá con la intervención del Papa.

Al término del foro, los alcaldes deberán firmar un documento final en el que se comprometen a tomar medidas específicas para luchar contra las nuevas formas de esclavitud moderna.