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Lunes , 24.09.2018 / 00:54 Hoy

Mariano Rajoy, sin aliados para un gobierno

La situación política se mantiene bloqueada después que el candidato del Partido Popular, no lograra los apoyos necesarios para ser reelegido presidente del gobierno español.


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La situación política en España se mantiene bloqueada después de que el candidato del Partido Populra (PP, centroderecha), Mariano Rajoy, no consiguiera el apoyo expreso de ningún partido para ser reelegido presidente del gobierno en su primera ronda de contactos tras las elecciones de junio.

A seis días de la apertura del parlamento, el presidente del gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, aseguró que tiene interés en someterse a la reelección; sin embargo, advirtió que sí tiene la certeza que, de no prosperar la votación en el Congreso, abriría un periodo de reflexión con otros partidos para considerar otras salidas.

El presidente en funciones de España, Mariano Rajoy, avisó que podría no asistir a la sesión de investidura por este motivo y pese a que Ciudadanos (centroderecha) dio a conocer que se abstendrá en la segunda votación para facilitar que el político conservador se mantenga en la casa presidencial de La Moncloa.

Rajoy informó que después de reunirse con las principales fuerzas políticas del país, tras ganar las elecciones del pasado 26 de junio, no tiene claro conseguir los escaños que le permitan ser investido por eso se lo pensará bien.

En estos momentos el también líder del Partido Popular (PP), cuenta únicamente con 137 escaños, más uno del nacionalista Coalición Canaria y la abstención de Ciudadanos, algo que le obliga a buscar aliados como los nacionalistas e independentistas vascos y catalanes.

Además, como ya lo había anunciado, el líder del partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, le comunicó a Rajoy que “hasta hoy” se olvide de cualquier tipo de apoyo para investirlo, tal y como hizo el conservador al socialista el pasado mes de marzo en las dos sesiones de investidura.

Rajoy afirmó que él tiene “interés” en acudir a la investidura, quiere gobernar y tiene la “responsabilidad” de, ahora sí, intentarlo. Eso sí insinuó que podría no presentarse ahora a la investidura si tuviera “la seguridad” de que es “imposible” ser elegido.

“Por tanto, si tuviera la certeza total de que era imposible ser investido, yo abriría un periodo de reflexión con el resto de los grupos políticos para ver si tienen intención de dar salida a la situación”, manifestó y advirtió que las demás fuerzas políticas también tienen su “responsabilidad”.

Reiteró que su intención es presentarse a la investidura y que esto quedara resuelto a principios de agosto. “Quiero gobernar, quiero mojarme (arriesgarme) y tengo muy claro lo que hay que hacer. Y voy a seguir dando la batalla para convencer a quien quiera dejarse convencer o defender el interés general de su país”, afirmó.

Explicó que Sánchez le comunicó en su encuentro que el PSOE votará “no” a la investidura del PP. “Eso es lo esencial, lo más relevante y lo más importante”, afirmó y agregó que si hubiera una tercera unas terceras elecciones por falta de acuerdos políticos podrían pasar a la “historia del disparate”.

Respecto a la abstención de Ciudadanos en una segunda votación de investidura, Rajoy reconoció que eso “no llega” para conseguir un “mínimo de estabilidad” si el PSOE vota en contra.

“No tiene sentido que se produzca una sesión de investidura y que luego la persona investida no pueda cumplir los compromisos con la Unión Europa. Una mínima estabilidad es necesaria”, añadió.

En este sentido, explicó que en la ronda de contactos que mantuvo en estos ocho días con los partidos hizo hincapié en que ese gobierno debe tener una “cierta estabilidad”, de forma que tenga “margen de maniobra para gobernar”.

El actual presidente en funciones necesita el voto favorable de al menos 38 diputados de otros partidos para ser elegido en la primera sesión de investidura y mayoría simple (más sufragios a favor que en contra), en la segunda. De momento, el PSOE anunció que votará no y Ciudadanos, que se abstendrá en la segunda sesión. El Partido Nacionalista Vasco y los catalanes también avanzaron que su voto será negativo.

No obstante, Mariano Rajoy entregó a los partidos con los que se reunió una copia de su programa de gobierno, que no detalló ni facilitó a la prensa antes de su comparecencia.

Únicamente apuntó que ese texto incluye una bajada de impuestos a lo largo de la legislatura y unos objetivos clave: aprobar los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública; sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2017; que el Ejecutivo pueda cumplir la reducción del déficit en la Unión Europea; la fijación de una “posición común en el debate europeo” (futuro diseño de la Unión,brexit, inmigración, unión bancaria...); preservar el pacto contra el terrorismo yihadista; la creación de empleo; y la “consolidación” de la recuperación económica.


La clave socialista

Desde hace más de 200 días, el país ha estado dirigido por un gobierno en funciones reducido a gestionar solamente el día a día sin poder abordar temas sensibles, como el alto déficit de España, por el que Bruselas le abrió un procedimiento que puede culminar en una sanción.

Tras la reunión con Rajoy, Albert Rivera, lider de Ciudadanos, anunció que convocó a la dirigencia de su partido para que decida si se abstendrá para permitir la investidura al jefe de gobierno saliente.

De su lado, Rajoy valoró la "voluntad constructiva" de Rivera, a quien le ofreció enviar un documento con propuestas concretas para seguir negociando, según señaló un comunicado del PP.

Todas las miradas se posan ahora sobre los socialistas, segunda fuerza con 85 diputados, con el poder suficiente para bloquear cualquier nuevo gobierno o por el contrario permitir su formación mediante una abstención.

Su secretario general, Pedro Sánchez, ya anunció el sábado que votarán "no" a un gobierno de Rajoy, pero el partido se muestra dividido. Algunos dirigentes han flotado la idea de abstenerse y permitir un ejecutivo, para evitar unas nuevas elecciones.

Si los españoles tuvieran que volver a las urnas una tercera vez en menos de un año, sería "una broma de muy mal gusto" que afectaría la economía española, ha advertido Rajoy, quien el miércoles se reunirá con Sánchez.

La única opción de Rajoy es "convencer" al PSOE que permita su investidura, dijo Pablo Iglesias, dirigente de la coalición Unidos Podemos -Podemos y el partido Izquierda Unida-, luego de reunirse con el jefe de gobierno de funciones.

Unidos Podemos, que con 71 escaños son la tercera fuerza del país, no apoyará "ni por activa ni por pasiva" un gobierno de los conservadores, dijo Iglesias, confirmando la postura de la coalición.

Si Rajoy convence al PSOE y logra formar un ejecutivo en minoría, de todas maneras vivirá momentos difíciles porque no contará con los escaños suficientes que le permita evadir eventuales bloqueos parlamentarios para aprobar leyes sensibles, señaló Iglesias.

Rajoy, en el poder desde 2011, ha insistido en la "urgencia" de llegar a un acuerdo, cuando España ha entrado en su séptimo mes sin nuevo gobierno.

La llave la tiene el partido socialista PSOE, que como segunda fuerza política con 85 diputados, tiene la posibilidad de bloquear la formación de gobierno o, por el contrario, permitirla con una abstención.

Si el PSOE no cambia de parecer, España irá a unas terceras elecciones en menos de un año.

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