Argentinos se preparan para marcha por muerte de Nisman

Autoridades federales han sido duros críticos del movimiento por considerarlo un desestabilizador para el Gobierno.
Manifestantes afuera de la Embajada Argentina en Madrid, España, pidiendo justicia para Alberto Nisman.
Manifestantes afuera de la Embajada Argentina en Madrid, España, pidiendo justicia para Alberto Nisman. (Reuters)

Argentina

Miles de argentinos se preparan para salir a las calles a pedir justicia después de un mes de la misteriosa muerte de Alberto Nisman, fiscal que acusó a Irán del atentado antisemita de 1994 y a la presidenta Cristina Kirchner de amparar a los sospechosos.

La manifestación fue convocada por un grupo de fiscales y rápidamente recibió la adhesión de la oposición, en medio de la tormenta política que sacude al Gobierno desde la muerte del fiscal Alberto Nisman.

La marcha fue duramente criticada la semana pasada por las autoridades federales, que consideraron que sólo busca desestabilizar al Gobierno. Pero los funcionarios suavizaron sus críticas a fin de evitar nuevos conflictos.

La llamada "Marcha del Silencio" comenzará a las 21:00 GMT en el Congreso argentino, en el centro de Buenos Aires, y está programada para concluir una hora después frente a la Casa de Gobierno. A la par, se registraron protestas en otras ciudades de Argentina e incluso en otros países, luego de que la convocatoria fuera difundida por diversos sitios de internet.

Nisman apareció con un disparo en la cabeza en su lujoso departamento de Buenos Aires, un día antes de presentar ante diputados la grave acusación que había hecho contra la presidenta Fernández y su canciller, Héctor Timerman, sobre el encubrimiento del ataque antisemita de 1994 en el que murieron 85 personas.

Aunque la hipótesis más fuerte es que pudo haber sido un suicidio, no se ha descartado que haya sido instigado o que se tratara de un homicidio, en medio de una turbia trama que involucra a los servicios de inteligencia.

El Gobierno y varios expertos han señalado que la denuncia de Nisman no era consistente y que en gran parte fue guiada por un agente de inteligencia llamado Antonio Stiuso, que estaba distanciado del Gobierno desde hacía años. La investigación continúa ahora en manos de otro fiscal.

Diputados oficialistas citaron el miércoles al fiscal Gerardo Pollicita, quien quedó a cargo de la investigación de Nisman, para que explique los detalles de la denuncia, como estaba previsto que hiciera el funcionario muerto un mes atrás.