La maratónica reunión para buscar la paz en Ucrania

Hollande, Merkel, Poroshenko y Putin intentaban esta madrugada, tras ocho horas de intensas conversaciones, hallar una solución a la guerra en la ex república soviética.
El palacio presidencial de Minsk fue el escenario del encuentro.
El palacio presidencial de Minsk fue el escenario del encuentro. (Alexander Zemlianichenko/AP)

Minsk

Los líderes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia mantenían esta madrugada en Minsk  (Bielorrusia) unas tensas y maratónicas negociaciones para alcanzar un plan de paz para Ucrania, donde la violencia dejó ayer uno de los balances más sangrientos en diez meses de conflicto.

Aunque hasta el cierre de la edición se habían logrado algunos “avances”, las conversaciones, que duraban ya más de ocho horas, son “muy difíciles”, reconoció un diplomático ucraniano que estimaba que la negociaciones se prolongarían por, al menos, “cinco horas más”.

Petro Poroshenko, Vladimir Putin, Angela Merkel y François Hollande discutían ya en pleno amanecer en Minsk, en una sala de imponentes columnas de mármol, el documento elaborado durante varios días de negociaciones diplomáticas.

El semblante serio de Poroshenko, el presidente ucraniano, y la actitud reservada del ruso Vladimir Putin en los pasillos del inmenso palacio presidencial de Bielorrusia, no dejaban lugar a dudas de la dificultad de las negociaciones.

Como ejemplo de la tensión está la animada discusión de pie entre los presidentes ruso y ucraniano, que una periodista de la agencia francesa de noticias AFP pudo presenciar a través de una puerta entreabierta. Poroshenko llegó incluso a abandonar la sala, si bien regresó al poco tiempo.

Al inicio del encuentro, Putin y su par ucraniano, ya con semblante serio, se dieron brevemente la mano rodeados de la  jefa del gobierno alemán, la canciller Merkel, y del presidente francés Hollande.

Los dirigentes y sus consejeros deben intentar ponerse de acuerdo sobre un plan de paz en un contexto de recrudecimiento de la violencia en el este de Ucrania, donde murieron al menos unas 50 personas entre el martes y ayer.

Aunque hasta anoche no se había dado a conocer, el documento presentado en las negociaciones tiene como objetivo solucionar los temas más espinosos: definir la línea del frente, determinar el “estatuto de los territorios” controlados por los separatistas o solucionar la cuestión de la frontera ruso-ucraniana en los territorios bajo control pro ruso.

Tanto los presidentes de Ucrania y de Francia, como la jefa de gobierno alemán decidieron reunirse brevemente antes de encontrarse con el mandatario ruso, al que consideran responsable del conflicto en la ex república soviética.

Durante la tarde de ayer, Poroshenko había advertido a Putin que Kiev, París y Berlín hablarían con “una sola voz” y se había mostrado dispuesto a decretar la ley marcial en todo el territorio de Ucrania en caso de que la cumbre fracasara.

Antes de llegar a la capital bielorrusa, los participantes de la cumbre aumentaron la presión para alcanzar un acuerdo, mientras en el terreno soldados ucranianos y separatistas pro rusos en el este del país proseguían sus combates para llegar en posición de fuerza a las negociaciones en Minsk.

Según París, Hollande y Merkel intentan hacer todo lo posible para encontrar una solución diplomática a una crisis que generó el peor periodo de confrontación entre Rusia y los países occidentales desde la desaparición  de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) en 1991.

Desde Washington, el presidente estadunidense, Barack Obama, advirtió en un mensaje al Kremlin que “si Rusia continúa con sus agresiones a Ucrania, sobre todo enviando soldados, armas y financiando a los rebeldes, el precio a pagar aumentará”.