La maquinaria electoral de Clinton: una ventaja, pero también una carga

Mientras asesores de Obama se unen al equipo de la ex secretaria de Estado, el apoyo de países del Golfo a su fundación o el uso de su correo privado complican su candidatura presidencial.
Hillary y Bill Clinton, con su nieta Charlotte, hija de Chelsea, a los pocos días de su nacimiento
Hillary y Bill Clinton, con su nieta Charlotte, hija de Chelsea, a los pocos días de su nacimiento (Twitter)

Washington

La eficacia de la maquinaria política de Bill y Hillary Clinton les permitió conquistar un cargo de gobernador, una banca en el Senado y la Casa Blanca, pero todas esas conquistas y su amplia red podrían resultar un carga.

Los asesores del presidente Barack Obama abandonan uno tras otro la Casa Blanca para unirse al equipo de Hillary, potencial candidata a la elección presidencial de 2016 y encarnación de una dinastía política digna de los familias Adam, Roosevelt, Kennedy o Bush.

Pero las últimas repercusiones de la saga Clinton podrían hacer dudar a quienes se disponen a unirse a la campaña de Hillary. La Fundación Bill, Hillary y Chelsea Clinton fue acusada de haber aceptado millones de dólares en donaciones de los países del Golfo, cuya política en materia de derechos humanos es cuestionable.

La prensa reveló que Hillary había utilizado una cuenta personal --y no una cuenta del Departamento de Estado-- para sus correos electrónicos mientras dirigió la diplomacia estadunidense, quizá con el fin de evitar que una parte de su correspondencia se hiciera pública.

Todos los puntos destacados de la candidatura de Hillary - grandes logros filantrópicos, un ex presidente como mentor y su experiencia al frente de la diplomacia estadunidense - también han generado debilidades.

"Una de las causas del fracaso de Hillary en 2008 es que los líderes demócratas creían que creaba demasiadas divisiones y traía consigo demasiadas mochilas", explica Sean Trende, un experto del sitio especializado real Real Clear Politics. Estas últimas revelaciones "ponen de relieve esos recuerdos que podrían empujar a algunos a buscar una alternativa", dijo.

Sin coronación

Por el momento los Clinton mantienen la discreción sobre el tema, como durante la carrera hacia las primarias de 2008, cuando Hillary también era la gran favorita.

El Presidente Obama prestó un apoyo cauteloso a su ex rival de las primarias demócratas,en una entrevista con la cadena CBS difundida el domingo, donde sólo destacó la necesidad de "transparencia" y de archivo de correos electrónicos, incluidos los suyos.

"La política de mi administración consiste en fomentar la transparencia. Por eso mis correos electrónicos, mi BlackBerry, todos esos documentos están disponibles y archivados", declaró Obama, según extractos de la entrevista de CBS News, que será íntegramente difundida en la noche del domingo en el programa "Face the Nation".

"Me satisface que Hillary haya dado instrucciones para que estos e-mails, que tienen que ver con actividades oficiales, sean publicados", dijo. Por su parte, Hillary prefirió no expresarse sobre esta controversia el sábado por la noche en Miami (sureste), donde asistía a una conferencia con su marido, el ex presidente Bill Clinton.

Este último defendió la transparencia de su fundación, que afirma haber "hecho más bien que mal", al aceptar donaciones de países de Oriente Medio. "La máquina Clinton, por sus puntos fuertes, van a superar todos los problemas que esta agitación genere", dijo el ex gobernador Bill Richardson, fugaz candidato contra Clinton y Obama en las primarias demócratas de 2008.

"Ellos forman una formidable maquinaria política y son dos", dice. Sin embargo, Richardson forma parte de los que piensan que debe ser desafiada en las primarias para estar preparada para la elección presidencial. "Hillary Clinton es la candidata preferida (de los demócratas) y lo que no quiere, en mi opinión, es una coronación", declaró.

"Parece conveniente que venza a alguien: mantendrá así su frescura, su espíritu de competencia, y permanecerá en la acción, ya que su oponente no la hará derramar sangre ni la dañará demasiado", agregó Bill Richardson. "Porque siempre estará bajo escrutinio, es mejor centrarse en una carrera que ella puede ganar más que en el carácter ineluctable de su candidatura", argumentó.