La Manzana "de lujo" ya está en La Habana

El centro comercial llama la atención a los cubanos por las tiendas de renombre y el alto costo de los artículos que ofrecen.
La Manzana es un centro comercial de lujo en La Habana.
La Manzana es un centro comercial de lujo en La Habana. (Manuel Juan Somoza)

La Habana

El centro comercial Manzana de Gómez, donde un portafolio marca Mont Blanc cuesta el equivalente a mil 396 dólares y el promedio de ingresos mensuales de cada vendedor no llega a 30 dólares, se erige en el corazón de La Habana como un controvertido símbolo de los tiempos que corren en Cuba.

El "primer mall de lujo" de la isla, como ya lo califica la prensa estadunidense, se encuentra frente al Parque Central, a menos de 200 metros del Capitolio, es administrado por empresas estatales y parece una enorme vitrina a la que muy pocos cubanos acceden.

Una botella de ron nacional vale el equivalente a 75 dólares, algo similar al costo de una colonia francesa Sauvage.

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"Para conformar los precios hemos tomado en cuenta la media de nuestra área geográfica para no irnos por arriba y además aquí no se cobra 'tax' (impuesto)", dijo a MILENIO alguien que se identificó como "funcionaria del Estado", que no quiso dar su nombre ni permitió tomar notas dentro de la boutique de perfumes.

"La gente entra, mira, pregunta, se ríe y se va", comentó uno de los vendedores que pidió no ser identificado.

Fue el centro comercial preferido de las clase media hasta que en 1968 la revolución terminó por liquidar todos los negocios particulares en el país.

La nueva Manzana está concebida para el turismo de lujo que desde que recibió la firma suiza Kempinski en el primer hotel "cinco estrellas plus" que administra en la isla, levantado en las plantas superiores del lugar.

El turismo internacional registra en lo que va de año un crecimiento del 14.5 por ciento, convirtiéndose en el sector más dinámico de la economía -en recesión- y marca pautas a partir de los cambios que promueve el presidente Raúl Castro, con una inédita reapertura a la actividad privada y cooperativa en servicios y producción de bienes.

Según la CEPAL, en 2016 "el salario mínimo quedó establecido en 225 pesos cubanos", equivalente a 9.37 dólares, y el medio "podría sobrepasar los 687 pesos cubanos" (unos 28.62 dólares), cifras que solo abarcan a los predominantes sectores estatal y presupuestado. El ingreso de las esferas privada y cooperativa es superior.

Las autoridades consideran como "ingresos indirectos" los sistemas nacionales de salud y educación gratuitos, al tiempo que el Estado subvenciona cada mes una canasta básica de alimentos, así como los servicios de electricidad y agua.

Esta apertura, que aun no beneficia el bolsillo del cubano promedio, "está generando un nuevo tejido social y nuevas contradicciones", ha dicho el sociólogo Aurelio Alonso.

El noticiero de la televisión estatal reportó que el ingreso mensual de un apicultor (productor privado asociado a una cooperativa) ronda los tres mil pesos, equivalentes a unos 125 dólares, cifra que excede el salario de un médico especializado en medicina general.

En este contexto de cambios, la perfumería Guerlain reabrió igualmente sus puertas a comienzos de año en el Paseo del Prado, ahora "dispuesta a satisfacer gustos exigentes, sobre todo de viajeros europeo", según medios oficiales.

En cambio, los aromas también franceses de Chanel no se venden en la isla. "Debe ser porque son americanos" (estadunidenses), respondió una de las jóvenes entrevistadas.

"Tiendas de marcas como esas hay en cualquier país, el contrasentido es que aquí llevamos diciéndole a cinco generaciones lo dañino que es el consumismo, el lujo. Estamos hablando todos los días de igualdad social y los tecnócratas se bajan con este espectáculo en la Manzana... Si quieren venderle a turistas millonarios metan esas ofertas dentro del hotel", consideró la economista Julia Teresa Guerra.

AFC