Policía en Baréin dispersa a manifestantes con disparos; hay 5 muertos

Los inconformes son partidarios del líder espiritual chiita, el jeque Isa Qasem, un crítico de la política del gobierno; se reportan decenas de heridos.

Dubái

La policía abrió fuego este martes en Baréin para dispersar a los manifestantes, dejando cinco muertos, y reavivó las tensiones entre la dinastía sunita y la población de mayoría chiita, en este país del Golfo aliado de Estados Unidos.

Esta operación de seguridad, que provocó decenas de heridos, permitió, según las autoridades, desmantelar una manifestación permanente desde hace meses en el pueblo chiita de Diraz.

Además ocurrió días después del encuentro del rey de Baréin, Hamad ben Isa Al Khalifa, y el presidente estadunidense, Donald Trump, que estaba de visita en Riad.

El pequeño reino de Baréin, donde amarra la Quinta Flota de Estados Unidos, está sacudido por manifestaciones esporádicas desde la represión en 2011 del movimiento de contestación, impulsado por la mayoría chiita. Esta reclama a la dinastía sunita que haya una verdadera monarquía constitucional.

Los manifestantes son partidarios del líder espiritual chiita, el jeque Isa Qasem, un crítico con la política del régimen, que fue condenado a un año de prisión en suspenso por colecta ilegal de fondos y blanqueo.

Para justificar la operación, el ministerio bareiní del Interior explicó que el lugar de la sentada se había "convertido en un refugio para las personas buscadas por cuestiones de seguridad y que huían de la justicia", según informó la agencia oficial Bna.

Durante la operación, "se registraron cinco muertos en las filas de los fuera de la ley", de los que otros 8 resultaron heridos, indicó el martes por la noche el ministerio de Interior en un comunicado.

Diecinueve miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, agregó la misma fuente.

El Bahrain Institute for Rights and Democracy (BIRD), una ONG con sede en Gran Bretaña, había anunciado anteriormente "la muerte trágica de un manifestante pacífico en la represión". Además según los testigos, decenas de personas resultaron heridas.

Bombas lacrimógenas y perdigones

Amnistía Internacional indicó que un manifestante fallecido, Mohamed Zeinedin, de 39 años, había sido alcanzado en la cabeza por tiros de perdigones, agregando que las fuerzas de seguridad habían herido a varios cientos de personas y detenido a 280, al tiempo que solicitaba una investigación independiente de los hechos.

La policía procedió al "arresto de 286 personas buscadas, fugados de prisión o condenados por terrorismo", indicó el ministerio de Interior en un comunicado el martes por la noche, precisando que algunas personas arrestadas habían "hallado refugio en la casa de Isa Qasem".

Las fuerzas de seguridad emplearon bombas lacrimógenas y lanzaron a modo de perdigones contra los manifestantes que, a su vez, contestaron con piedras y cócteles Molotov, según los testimonios.

Los partidarios del jeque Isa Qasem se manifiestan desde junio del año pasado, cuando a su líder se le retiró la nacionalidad bareiní. Fue acusado de haber "abusado de su posición para beneficiarse de intereses extranjeros (...) y haber incitado al sectarismo y a la violencia".

Cheque en blanco de Trump

Decenas de chiitas, incluidos varios opositores, han sido condenados en los últimos años a importantes penas de prisión por la violencia que acompaña al movimiento de contestación bareiní.

Las autoridades del país niegan cualquier discriminación a los chiitas y denuncian regularmente "interferencias" del Irán chiita en sus "asuntos internos". Teherán, por su parte, desmiente estas acusaciones.

El domingo, el rey de Baréin tuvo una reunión bilateral en Riad con Trump, que eligió Arabia Saudita como destino de su primer desplazamiento al extranjero tras su llegada al poder.

El presidente estadunidense evitó mencionar la cuestión de los Derechos Humanos en el país y prefirió hablar de Irán, acusándolo de atizar los conflictos en la región.

Además dijo al rey de Baréin que "no existen tensiones con (su) administración".

En esta ocasión, "Trump dio al rey Hamad un cheque en blanco para continuar con la represión de su pueblo", comentó el BIRD en su comunicado.

"La administración estadunidense tiene las manos manchadas de sangre por haber suministrado, sin condiciones, armas al régimen de Baréin en su campaña de represión de la sociedad civil", añadió la ONG.


jamj