El espíritu de lucha de Tiananmen resurge ahora en Hong Kong

Los manifestantes de la ex colonia británica toman de referente el movimiento de 1989 en Pekín.
Jóvenes de Hong Kong.
Jóvenes de Hong Kong. (Alex Hofford/EFE)

Londres

El 28 de septiembre, mientras miles de estudiantes en Hong Kong se manifestaban pidiendo democracia y se enfrentaban a una poderosa fuerza policial orquestada desde Pekín, seguí ansiosamente los sucesos desde mi casa en Massachusetts. Mis pensamientos se remontaron a la noche del 3 de junio de 1989, cuando más de 200 mil soldados fueron desplegados contra civiles desarmados en la capital de China.

En la primavera de 1989, los estudiantes chinos iniciaron un movimiento nacional hacia la democracia al enfrentar al gobierno autoritario comunista en Pekín. Ahora, 25 años después, los estudiantes han vuelto a las calles. Exigen que los líderes de China cumplan su promesa de permitir que los ciudadanos de Hong Kong voten por el ejecutivo de la ciudad en elecciones libres.

Es difícil no recordar Tiananmen. Los rostros de los estudiantes, el discurso apasionado de un joven cantante, el apoyo de los maestros y de ciudadanos, la ira ante la negativa del gobierno de entablar un verdadero diálogo, la inseguridad respecto de la represión y el castigo y hasta los carteles diciéndoles a los manifestantes dónde reciclar sus botellas de agua y sus latas de refresco; todo recordaba el carácter ordenado y la naturaleza pacífica del Movimiento de Tiananmen. Lo más importante: los estudiantes de Hong Kong tratan con el mismo poder, dirigido por una generación nueva de autócratas que sobrevivió a la masacre contra su pueblo hace 25 años. Pero los estudiantes de la Plaza Cívica en Hong Kong son diferentes a los de Tiananmen.

Los estudiantes de la generación de Tiananmen, incluyéndome, confiaban en que el Partido Comunista chino se podía reformar. Hoy los estudiantes de Hong Kong no tienen esas ilusiones, saben que Pekín no se detendrá ante nada y reprimirá cualquier desafío a su gobierno.

No es exageración decir que Tiananmen fue el evento que despertó la conciencia política en Hong Kong. Un millón de personas tomaron las calles para apoyar la lucha de los estudiantes chinos por la democracia. Debido a que la opinión pública en lo referente al nacionalismo y a la democratización es inseparable de la memoria colectiva del pasado inmediato del país, el recuerdo de Tiananmen está íntimamente relacionado con la lucha del pueblo de Hong Kong.

Hay que considerar que Hong Kong es el mejor ejemplo del poder de la información. Gracias a su prensa y expresión libres, heredadas del periodo de colonialismo británico, el conocimiento y la información se han diseminado. Los estudiantes que han salido a las calles son ciudadanos informados con una mente crítica, que intentan contribuir al cambio social positivo.

El movimiento de Tiananmen fue dirigido principalmente por estudiantes que lo calificaron de pro democrático y patriótico. Pensaron que estaban siguiendo la tradición china de disensión confuciana: ayudar a los gobernantes a mejorar, sin derrocarlos. En otras palabras, el movimiento de Tiananmen nunca fue una revolución real. Pero mientras que los estudiantes de 1989 sabían muy poco sobre los movimientos democráticos previos y las atrocidades infringidas por el gobierno comunista, los estudiantes de Hong Kong están conscientes de cómo los que se manifestaron en Tiananmen fueron calificados de contrarrevolucionarios, encarcelados y exiliados.

Hong Kong es el mejor recordatorio del espíritu de Tiananmen; a pesar de la represión, es una muestra de la fuerza indomable del espíritu humano. Dado que el deseo de libertad y de derechos básicos es universal, la historia recordará al espíritu de Tiananmen en los sucesos de Hong Kong.