Cuatro mandatarios lideran presencia de AL en Sudáfrica

Los presidentes de México, Brasil, Cuba y Venezuela asisten a las exequias del recién fallecido Nelson Mandela.
El pueblo sudafricano se ha volcado para rendir tributo a su “héroe nacional”.
El pueblo sudafricano se ha volcado para rendir tributo a su “héroe nacional”. (Yannis Behrakis/Reuters)

Johannesburgo

Los presidentes de México, Brasil, Cuba y Venezuela y los vicepresidentes de Argentina, Colombia y Perú, así como ministros y otras personalidades, representarán a América Latina en los funerales del líder sudafricano Nelson Mandela.

“La participación del presidente Enrique Peña Nieto en esta ceremonia luctuosa constituirá una muestra de solidaridad con la nación sudafricana en estos momentos de luto para ese país y la región africana”, indicó la cancillería de México sobre la asistencia del mandatario.

De acuerdo con lo informado ayer por el gobierno de Sudáfrica, la jefa de Estado de Brasil, Dilma Rousseff; el de Cuba, Raúl Castro; así como el de Estados Unidos, Barack Obama, hablarán hoy durante la ceremonia religiosa en el First Nacional Bank Stadium de Soweto (Johannesburgo) en memoria de Nelson Mandela.

Rousseff viajó a Johannesburgo junto con sus antecesores, los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), Fernando Collor de Melo (1990-1992) y José Sarney (1985-1990).

Se desconoce cuándo y con quién viajará el presidente cubano, Raúl Castro, quien decretó tres días de duelo oficial en Cuba por la muerte de Mandela, de quien elogió “la altura de su ejemplo, la grandeza de su obra y la firmeza de sus convicciones”.

Mandela, quien visitó Cuba en 1991 como líder de su partido, el Consejo Nacional Africano (CNA), consideraba como uno de sus grandes amigos al líder cubano Fidel Castro, hermano mayor de Raúl, quien está apartado del poder y de la vida pública y no se pronunció públicamente sobre su deceso.

También asistirá a los funerales el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Argentina estará representada por el vicepresidente, Amadeo Boudou ya que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene prohibido volar por prescripción médica tras una reciente neurocirugía. Pero ayer Kirchner rindió tributo a Mandela, a quien definió en un comunicado como “un emblema mundial en la lucha contra la discriminación y la segregación racial”.

Obama, que al igual que lo fue Mandela en Sudáfrica es el primer jefe de Estado negro de su país, viajó ayer acompañado de su esposa Michelle, del ex presidente George W. Bush y su esposa Barbara, así como la ex primera dama y ex secretaria de Estado Hillary Clinton. Al grupo se sumarán en Johannesburgo los ex mandatarios Bill Clinton y Jimmy Carter.

Se espera que unos 83 jefes de Estado de todo el mundo participen en los funerales de  Mandela, fallecido el pasado 5 de diciembre a los 95 años y considerado uno de los líderes más influyentes y admirados en todo el mundo.

Tras el oficio de hoy, el féretro del ex presidente desfilará por las calles de Pretoria —la capital administrativa del país— del 11 al 13 de diciembre, para que los sudafricanos puedan despedirse de Madiba, como se conoce popularmente al también considerado héroe nacional.

El funeral de Estado se realizará el domingo en la pequeña localidad de Qunu, en el sureste del país, donde Mandela creció y quería ser enterrado, y donde están la tumba de su madre y de uno de sus hijos .

Para el gobierno del actual presidente de Sudáfrica, Jacob Zumma, también del CNA, los funerales representan un desafío logístico y de seguridad: un centenar de dirigentes extranjeros, una muchedumbre de anónimos y toda una serie de ceremonias que terminarán con el entierro en un pequeño pueblo.

Las autoridades se preparan desde hace años para despedir al icono de la lucha contra el régimen racista del apartheid. Por ello, el programa de duelo nacional se dio a conocer rápidamente.

Pero en un país con una criminalidad récord de 45 homicidios al día, el gobierno da especial atención a la seguridad, cuya coordinación fue encargada a un “centro de operaciones conjuntas” de la Policía, el ejército y los ministerios implicados.

Su principal misión es proteger a las figuras extranjeras, en donde además de los jefes de Estado hay artistas como el cantante Bono o empresarios como el magnate Richard Branson.