Llegan a Australia pasajeros de buque encallado en Antártida

El barco Akademik Sholakskiy encalló el pasado 24 de diciembre, a unos dos mil kilómetros al sur de Tasmania, Australia, tras haber zarpado de Nueva Zelanda.
El Akademik Shokalskiy está atrapado desde el 24 de diciembre a unas 100 millas náuticas de la base francesa en la Antártida Dumont D'Urville
El Akademik Shokalskiy quedó atrapado desde el 24 de diciembre de 2013 (Reuters)

Londres

Los 52 turistas y científicos del buque ruso de investigación "Akademik Sholakskiy", que quedó atrapado durante 10 días en la Antártida, llegaron hoy a Australia, casi tres semanas después de haber sido rescatados.

El rompehielos australianos "Aurora Australis" con los 52 ocupantes de la embarcación rusa atracó esta mañana en el puerto de Hobart, ubicado en la isla de Tasmania, donde fueron recibidos por Tony Fleming, director de la División Antártica Australiana (AAD), coordinadora del rescate.

El Aurora Australis fue unos de los barco que respondió al llamado de auxilio del Akademik Sholakskiy, aunque se vio obligado a suspender la misión de rescate debido al mal tiempo y los fuertes vientos registrados en la zona donde quedó varado.

El buque ruso encalló el 24 de diciembre pasado a unos dos mil kilómetros al sur de Tasmania, Australia, tras haber zarpado de Nueva Zelanda el 28 de noviembre en una expedición privada para conmemorar los 100 años de la exploración de Douglas Mawson a la Antártida.

A su llegada, los expedicionarios agradecieron el enorme esfuerzo internacional para la misión del rescate de los 52 ocupantes, en la que participaron expertos de Australia, China, Francia y Estados Unidos.

El líder de la expedición, Chris Turney, ha indicado que los abogados y las aseguradoras de todas las partes están discutiendo cómo cubrir el coste de las operaciones de rescate, aunque se desconoce quién correrá con los gastos.

"Lamentamos profundamente el impacto que esto haya podido tener sobre nuestros compañeros, cuyos trabajos se han visto retrasados por la operación, pero todos los científicos experimentados de la Antártida conocen los riesgos inherentes", indicó.

"Todo el mundo está bien de salud. Estábamos en un maravilloso barco, muy cómodo y bien equipado con un montón de cosas que hacer. Creamos un ambiente increíble", dijo, por su parte, el profesor Andrew Peacock, otro de los expedicionarios.

El científico indicó que la Antártida es un lugar "impredecible" y que cualquier cosa podría suceder allí, según un reporte de la edición electrónica del diario The Australian.

Los 52 pasajeros y científicos del barco ruso fueron rescatados el 2 de enero con ayuda de un helicóptero, a bordo del rompehielos chino Xue Long (Dragón de Nieve), que los transportó hasta el buque australiano, en un complejo operativo debido a las condiciones meteorológicas.

De hecho, la embarcación china también quedó atrapado en el hielo antártico, poco después de la operación de rescate, aunque pudo liberarse y navegar por si mismo junto con el navío ruso, gracias una mejora en las condiciones del clima.