Libro crítico, “lleno de falsedades”, dice Trump

El ya best-seller ‘Fuego y furia’, de Michael Wolff, muestra al presidente de Estados Unidos como un hombre inestable; el autor, “totalmente desacreditado”, fustiga.
El mandatario hace una señal de optimismo en uno de los jardines de la Casa Blanca.
El mandatario hace una señal de optimismo en uno de los jardines de la Casa Blanca. (Mary F. Calvert / Reuters)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atacó duramente al autor de un libro muy crítico con su gestión y su capacidad para gobernar, mientras sus aliados calificaron de “genio político” al mandatario. Es un “libro lleno de falsedades”, tuiteó el mandatario al referirse a Fire and Fury: Inside de Trump White House (Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump) del periodista Michael Wolff.

Publicado el viernes pasado y ya convertido en un best-seller, el libro sostiene que el propio entorno presidencial duda sobre la capacidad de Trump para gobernar al pintarlo como un hombre inestable, con frecuentes y graves pérdidas de memoria y que se informa sobre todo a partir de la televisión.

“Tengo que soportar un libro falso escrito por un autor totalmente desacreditado”, señaló el presidente en Twitter. Un día antes se calificó a sí mismo como “un genio muy estable”. Varios de los integrantes de la Casa Blanca defendieron al presidente. En una entrevista ayer en CNN, el asesor de Trump, Stephen Miller, se refirió de manera sarcástica al libro.

“El presidente es un genio político que le ganó a 17 personas increíblemente talentosas”, afirmó sobre los rivales del magnate en la interna republicana, y que “desplazó a la dinastía Bush y a la dinastía Clinton”. “Es un autor basura de un libro basura y muy mal escrito... nada más que un montón de basura”, dijo Miller sobre Wolff.

Refiriéndose a Steve Bannon, su predecesor en el cargo y una de las fuentes del periodista para su trabajo, afirmó que actuaba de manera “vengativa” y “fuera de la realidad”. En uno de los pasajes, Bannon considera que Trump Jr. cometió una “traición” al reunirse en junio de 2016 con una abogada rusa que ofrecía informaciones comprometedoras de Hilary Clinton.

El mandatario acusó a Bannon, quien fue despedido a finales de 2017, de haber “perdido la razón”, en momentos en que su entorno es investigado por una supuesta colusión con Rusia para influenciar la elección presidencial de noviembre a favor del republicano.

Pero Bannon se disculpó ayer en un comunicado: “Donald Trump Jr. es un patriota y un buen hombre”, dijo y agregó: “Lamento que el atraso de mi respuesta a las informaciones inexactas sobre Don Jr. haya desviado la atención de los históricos logros del presidente durante su primer año de mandato”. Sus críticas, destaca, apuntaban sobre todo al abogado de negocios Paul Manafort, “efímero jefe de campaña” de Trump que ha sido inculpado en el marco del caso ruso.

En Fuego y furia, una compilación de confidencias reunidas a lo largo de 18 meses, Wolff se burla de Miller, que estuvo a cargo, entre otras tareas, de preparar el decreto de prohibición de ingreso a EU de personas originarias de varios países musulmanes. El decreto debió ser redactado dos veces tras haber sido bloqueado por la justicia. Miller es descrito como “incapaz de construir frases”, un consejero “que poco conoce de política” y un experto en comunicación “que ataca a todo el mundo”. En la cadena NBC, Wolff evocó la supuesta preocupación de numerosos asesores del presidente sobre una eventual destitución del magnate según la enmienda 25 de la Constitución, que prevé el reemplazo por el vicepresidente en caso de incapacidad del jefe de Estado para ejercerlo.

Tal posibilidad parece de todas maneras muy lejana.

 

Tensión entre el Pentágono y Pakistán por talibanes

El Pentágono analiza opciones para aprovisionar sus fuerzas en Afganistán en caso de represalias de Pakistán luego de que Estados Unidos congelara su ayuda militar al gobierno del presidente Mamnoon Hussain,  al que acusa de laxitud en la lucha antiterrorista. EU anunció el viernes que podría suspender hasta casi 2 mil millones de dólares en ayuda, convencido de que Pakistán mantendría una actitud complaciente hacia grupos como los talibanes afganos o sus aliados de la red Haqqani.

Aunque el Pentágono subrayó que la situación podría evolucionar si Pakistán enviaba señales tangibles de un cambio en su enfoque, responsables políticos paquistaníes llamaron el viernes a su gobierno a tomar medidas de represalias.

Para Washington, que combate desde hace 16 años en Afganistán, el mayor problema sería el cierre por Pakistán de sus fronteras y del puerto de Karachi, lo que impediría el abasto de alimentos, bienes y equipos a las fuerzas de EU como sucedió en 2011 cuando el país reaccionaba a incidentes diplomáticos con EU, entre ellos la operación secreta que asesinó al líder de Al Qaeda Osama bin Laden en la ciudad-cuartel pakistaní de Abbottabad.