Liberaron a trece monjas a cambio de 153 reclusas en Siria

Tras ser puestas en libertad anoche en Líbano, las religiosas, que estaban secuestradas desde hace tres meses, llegaron hoy a Damasco.
Monjas del grupo de secuestradas celebran su liberación en la Iglesia de la Sagrada Cruz de Damasco
Monjas del grupo de secuestradas celebran su liberación en la Iglesia de la Sagrada Cruz de Damasco (AFP)

Beirut

Un total de 153 reclusas en prisiones del régimen de Bashar al Asad fueron excarceladas la pasada madrugada, en el marco del acuerdo para liberar a trece monjas secuestradas por un grupo rebelde en Siria, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. El director de esta organización, Rami Abderrahman, dijo a Efe por teléfono que las presas, en distintas penitenciarías del país, fueron puestas en libertad dentro de este intercambio.

Por su parte, el abogado y activista de derechos humanos sirio Anuar al Bunni confirmó a Efe que quince de las personas liberadas estaban siendo defendidas por él y que salieron de la cárcel hoy tras comparecer ante un tribunal. Esas quince personas estaban recluidas en la prisión de Adra, al norte de Damasco, precisó el letrado, quien no pudo corroborar si se han producido más excarcelaciones. Por el momento, las autoridades sirias no han confirmado si se ha producido la liberación de las presas incluidas en ese canje.

Las trece monjas, que llevaban secuestradas casi tres meses, fueron puestas en libertad anoche por sus captores, que las entregaron a las fuerzas de seguridad libanesas. Tras pasar por el Líbano, las religiosas regresaron la pasada madrugada a territorio sirio y llegaron hoy a Damasco. El foro yihadista Hanein publicó hoy un video supuestamente grabado por los secuestradores, presuntos miembros del Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, que muestra el momento en que las monjas fueron entregadas a las autoridades libanesas.

En la grabación, las monjas departen amistosamente con los secuestradores, que están encapuchados, y les dan las gracias. Uno de los captores incluso les dice antes de despedirse de ellas "seguiremos en contacto". Acto seguido, las mujeres son entregadas a las fuerzas de seguridad libanesas en la frontera entre ambos países, al tiempo que los encapuchados gritan "Alá es grande". En el video, uno de los presuntos secuestradores afirma que a cambio de la puesta en libertad de las monjas, 150 mujeres y cuatro niños han sido liberados de las cárceles del régimen sirio.

Las monjas fueron secuestradas el pasado 2 de diciembre en el monasterio de Santa Tecla durante la toma por los insurgentes de la población de mayoría cristiana de Malula, al norte de Damasco. El director de la Seguridad General libanesa, Abás Ibrahim, explicó anoche que el acuerdo alcanzado con los secuestradores para poner fin al cautiverio de las monjas incluía la puesta en libertad de 150 presas en centros de detención sirios.

Mientras, los combates entre las diferentes facciones y los bombarderos de artillería continuaron hoy en el campo de refugiados palestino de Yarmuk, en el sur de Siria, lo que impidió la entrada de asistencia humanitaria por décimo día consecutivo. Según Chris Gunness, portavoz en Jerusalén de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), la violencia impidió el acceso al interior y el reparto de las raciones de comida previstas a una población en situación desesperada.

"La UNRWA ha recibido información creíble sobre enfrentamientos y bombardeos en Yarmuk. Estas hostilidades han evitado que nuestros agentes hayan podido distribuir la ayuda humanitaria por décimo día consecutivo", explicó en un comunicado. "La UNRWA reitera su exigencia de que todas las partes pongan fin a esta situación, a que busquen una solución pacífica y permitan y faciliten la entrada de ayuda humanitaria y el reparto de raciones de comida a los habitantes de Yarmuk", agregó.

Un total de 130 organizaciones, encabezadas por la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos, han puesto en marcha una campaña para llevar la tragedia del campo de refugiados palestinos de Yarmuk, en el sur de Siria, a la plaza de "Times Square" de Nueva York. La iniciativa forma parte de un proyecto bautizado "Thunderclap", que exige "el acceso inmediato, urgente, substancial y permanente de la ayuda humanitaria a los miles de refugiados que sufren las consecuencias de la guerra civil en Siria, que la próxima semana cumple tres años.

Asediados por el régimen de Bashar al Asad, y controlados en parte por los grupos rebeldes y por el Frente Popular Liberación de Palestina-Comando General, miles personas viven en penosas condiciones desde el verano en su interior, sin apenas comida. Además, las tensiones entre los contrincantes impiden desde hace una semana la entrada de ayuda humanitaria, que llega con enormes dificultades y a cuentagotas.

De otra parte, el fotógrafo canadiense Ali Mustafa falleció ayer en la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, como consecuencia de un bombardeo, informó hoy la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF). Mustafa falleció por el impacto de un barril de explosivos en el barrio de Al Haidariya, en Alepo, cuando estaba fotografiando a los muertos y los daños causados por una bomba que había explotado previamente. Otras siete personas más perdieron la vida en el ataque que ocasionó la muerte del fotógrafo "freelance".

RSF destacó que Mustafa, de 30 años, se encontraba en Siria para dar testimonio del sufrimiento de la población civil de Alepo, objetivo de bombardeos del régimen del presidente Bachar al Asad perpetrados con barriles de explosivos. Nacido en Toronto e hijo de padres inmigrantes de origen paquistaní y portugués, Mustafa cubrió sucesos en Oriente Medio durante varios años y siguió de cerca las protestas de la Primavera Árabe, que comenzaron en 2011. La organización internacional informó de que Mustafa es el noveno periodista extranjero muerto en Siria desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.