Legionarios mantienen línea de evangelizar a los “pudientes”

Los “influyentes en la sociedad” han sido olvidados por la Iglesia católica, que se ha dedicado casi de manera “exclusiva” a los pobres, justifican.
Señalan que “la presencia de los evangelizadores entre personas influyentes de la sociedad ha de ser profética”.
Señalan que “la presencia de los evangelizadores entre personas influyentes de la sociedad ha de ser profética”. (Mónica González/Archivo)

México

A pesar de la renovación de su congregación, los Legionarios de Cristo mantienen su línea de evangelizar a los “pudientes”, a los “influyentes en la sociedad”, a los “líderes”  y militares quienes, aseguran, han sido olvidados por la Iglesia católica, que se ha dedicado casi de manera “exclusiva” a los pobres.

El documento de trabajo para la renovación de los estatutos de los miembros de primer y segundo grados de la orden, en el Apéndice 1 Eficacia apostólica y liderazgo en la misión del Regnum Christi, destaca que “la evangelización de los ámbitos de liderazgo cultural, político, social y económico aparece como una vía particularmente efectiva para que, quienes cuentan con mayores responsabilidades y recursos, practiquen la justicia y caridad en favor de quienes padecen mayor necesidad”.

En el objetivo de enfocarse en las personas más influyentes, señala que “no pretendemos servirnos de ellas utilizando sus recursos humanos, sociales o materiales para actividades apostólicas, sino porque descubrimos en ellas a personas necesitadas de Dios”.

Según las premisas para justificar su línea de trabajo “la persona es siempre un fin; por ello, el apóstol debe acercarse a ella con un verdadero desinterés personal, con plena pureza de intención”.

Presencia profética

La orden destaca que “la presencia de los evangelizadores entre las personas influyentes de la sociedad ha de ser profética, que reclame la contribución que ellas están llamadas a dar en razón de justicia y caridad”.

No obstante, advierten que “para que tal profetismo no venga a menos, el apóstol debe vivir la virtud de la pobreza y, en el caso de evangelizar a personas pudientes o poderosas, ha de evitar beneficiarse en su propio provecho de los recursos de ellas”.

La congregación destacó que “en las actuales sociedades y en la entera comunidad internacional, donde la distancia entre fe cristiana y cultura es notable, resulta que frecuentemente esas personas no conocen el amor de Cristo y están muy necesitadas de Dios”.

Con ellas, indica, “han de evitarse interpretaciones reduccionistas, elitistas, clasistas o exclusivistas, que deformen este aspecto de nuestro modo de vivir la misión evangelizadora”.

A los que tienen mayores talentos, considera, se les debe “capacitar” más.

“Todos tenemos responsabilidad sobre la vida social, pero no todos de la misma manera. No todos tenemos los mismos talentos qué aportar ni las mismas obligaciones ni posibilidades de promover la justicia social. Unos han recibido unos talentos y otros no.”

El texto considera que esas personas “tienen una responsabilidad especial de hacer rendir sus talentos al servicio de las demás; lo cual les permitirá realizarse según el querer de Dios y contribuir benéficamente en favor de quienes les rodean”. 

Contra la corrupción

Los Legionarios de Cristo consideran en su documento de trabajo que la formación en la fe católica de los influyentes “será el mejor antídoto frente a tantos casos de incoherencia y, a veces, de corrupción, que afectan a las estructuras sociopolíticas”.

La orden advierte que “si se descuida esta evangelización de los dirigentes, no debe sorprender que muchos de ellos sigan criterios ajenos al Evangelio y, a veces, abiertamente contrarios”.

Además, indican, la evangelización específica de los líderes sociales es una necesidad de la Iglesia que no ha perdido actualidad, dada la brecha existente entre fe y cultura.

El documento afirma que el haber descuidado la atención pastoral de los dirigentes de la sociedad, con el consiguiente alejamiento de la Iglesia de no pocos de ellos, se debe en parte a un planteamiento del cuidado pastoral de los pobres con un cierto exclusivismo.

Por lo tanto, aseguran, los daños derivados de la difusión del secularismo en los ambientes, políticos, económicos, sindicales, militares, sociales o culturales, muestran la urgencia de una evangelización en esos sectores.

“Nuestro interés por dedicarnos a la evangelización de las personas influyentes de la sociedad nace del amor sobrenatural a ellas y del anhelo de que se establezca la civilización de la justicia y el amor en favor de todos, comenzando por los más desfavorecidos y frágiles.”

El Movimiento Regnum Christi, detalla el texto, “orienta su actividad apostólica principalmente hacia las personas con mayor influjo en los diversos sectores de la vida social porque, en su deseo de que el Reino de Cristo venga a la sociedad”.