Dallas opera sistemas para que jornaleros encuentren trabajo

Jornaleros indocumentados van diario a Centros Laborales para que contratistas los empleen por unas horas o más. Dado el éxito de los centros, podrían crearse programas que mejoren la comunidad.
Jornaleros acuden diario a Centros Laborales para buscar trabajo.
Jornaleros acuden diario a Centros Laborales para buscar trabajo. (Notimex)

Dallas

Eligio Manzanares se despierta cada día sin saber donde trabajará o la labor desempeñará para ganar el sustento de la familia, aunque sin preocuparse, y su confianza radica en un programa establecido por la ciudad de Plano para dar colocación temporal a decenas de jornaleros que requieren encontrar un trabajo.

La ciudad de Plano, un suburbio en el norte de Dallas, Texas, mantiene uno de los centros laborales más eficientes del país. Lugar al que acuden diariamente quienes necesitan trabajar y quienes requieren de trabajadores, para labores de unas horas, un día, o más.

Diariamente a las 6:30 de la mañana, Manzanares hace fila junto con otras decenas para registrarse en el Centro Laboral de Plano a fin de ser anotado en la lista de trabajadores disponibles del día.

Entre 100 y 200 trabajadores se anotan diariamente, dijo a Notimex, César de La Cruz, uno de los tres empleados de la Ciudad de Plano, dedicados a la operación y administración del centro laboral.

Dependiendo del día, la mitad o poco más de la mitad de ellos, serán recogidos en el transcurso de la mañana por los "contratistas" o personas que requieren de ayudantes para sacar adelante alguna tarea.

Los contratistas, entre quienes están pequeños constructores, dueños de negocios o propietarios de casas, deben registrarse cada vez que pasan a recoger trabajadores, de forma que se les pueda identificar en caso que lleguen a surgir problemas sobre pago de salarios y otros.

El turno del trabajador a quien le toca ser recogido se sortea cada mañana luego de que se anotan todos los que llegaron al abrirse las puertas del Centro.

Al registrarse, cada trabajador especifica cinco tareas u oficios que puede realizar, desde las más comunes que son limpieza, jardinería, mudanzas y pintura, hasta más especializadas como albañilería o plomería.

Salir a trabajar "es una cuestión de suerte, pero también de las habilidades u oficios que sabe desempeñar el trabajador", dijo de La Cruz.

"Si llega un contratista buscando albañiles, y a quienes les tocó el turno no saben hacer este trabajo, entonces otro que pueda hacerlo y que este más atrás en la lista ocupa su lugar", indicó.

Trabajos de carga y descarga, generalmente de mudanzas, labores de jardinería y de limpieza son las más demandadas. Los contratistas y los trabajadores negocian entre ellos el salario a pagar, pero el Centro Laboral exige que este nunca puede estar por debajo del mínimo.

"Entre más cosas sabes hacer, más posibilidades tienes de salir a trabajar", dijo Manzanares, quien se definió a sí mismo como un "handyman", una persona con capacidad de desempeñar múltiples oficios.

"A mí me va bien aquí", comentó. "La semana pasada en un día hice 200 dólares en un trabajo de descargar muebles para un nuevo salón de belleza", expresó el inmigrante de 48 años de edad y originario del estado mexicano de San Luis Potosí.

Manzanares y otros más que asisten con regularidad al Centro Laboral de Plano prefieren este tipo de trabajo eventual, a contar con un empleo fijo. "Cada día es diferente y aunque a veces te va mal, otras veces te va muy bien", señaló.

Para inmigrantes indocumentados como Manzanares, el Centro Laboral es una bendición, al proporcionar una forma ordenada y segura de encontrar trabajo, sin que se le exijan los "papeles" de que están autorizados a trabajar en Estados Unidos.

Para las autoridades de la Ciudad de Plano, el centro laboral ha sido también una buena solución al problema que representaba tener a estos trabajadores deambulando por las calles y esquinas en búsqueda de trabajo y ofrece a sus residentes un sistema confiable para obtener mano de obra eventual.

El Centro Laboral de Plano, una instalación que cuenta con baños y una oficina, además de un patio y un área techada con bancas, operó el año pasado con un presupuesto de 205 mil dólares y condujo casi un total de 31 mil trabajadores.

El personal del Centro Laboral no cuestiona a nadie sobre el estatus migratorio y solo se establecen reglas de convivencia y buen comportamiento para ser anotado y permanecer en sus instalaciones mientras se le llega su turno.

La mayoría de quienes acuden al Centro, conocido entre trabajadores como "la casita", son inmigrantes indocumentados provenientes de México y Centroamérica, pero cada vez son más los estadunidenses anglosajones y afroamericanos que también asisten al lugar.

En todo el norte de Texas solo existen dos centros laborales de este tipo. El de Plano, que se creó en 1994 y otro en la ciudad de Garland, más pequeño. La ciudad de Fort Worth mantuvo uno hasta el 2008, cuando tuvo que ser cerrado por problemas de presupuesto.

A lo largo de los años, los Centros Laborales han sido criticados como parte de la retórica anti-inmigrante, al reprobarse el hecho de que las ciudades utilizaran fondos públicos para mantener y operar instalaciones que ayudaban a inmigrantes a encontrar trabajo.

En 2013, el representante estatal republicano Bill Zedler, interpuso ante la legislatura de Texas una incitativa de ley que pretendía impedir el uso de recursos públicos para construir y operar centros laborales en Texas, a fin de evitar que fueran un aliciente a la inmigración indocumentada.

En años anteriores la ciudad de Lewisville, en el norte de Dallas, intentó abrir uno de estos centros pero la iniciativa fue derrotada en el cabildo.

Sin embargo, las críticas han cedido y la eficacia con que opera el Centro Laboral en Plano ha incentivado a funcionarios de la ciudad de Dallas a proponer la creación de instalaciones en esa ciudad.

El Comité de Presupuesto, Finanzas y Auditorías de la Ciudad de Dallas identificó 12 lugares, por lo general estacionamientos o lotes baldíos, en los que jornaleros se reúnen diariamente con la esperanza de que alguien pase y les ofrezca trabajo.

Miembros del Comité ven en la creación de Centros Laborales una oportunidad para introducir programas que podrían mejorar la comunidad en general, como capacitación laboral, educación y salud.