Mexicano se refugia en iglesia de EU para evitar deportación

Javier Flores, de 40 años y originario del Estado de México, dijo que sus tres hijos nacieron en el país vecino, por lo que de ser deportado la familia se dividiría-

Ciudad de México

El mexicano Javier Flores cumplió dos días como refugiado en una iglesia de Filadelfia, Pensilvania, en espera de que las autoridades migratorias de Estados Unidos concluyan el análisis de su caso.

"Estamos ganando un poco de tiempo", dijo al explicar que aunque el pasado 14 de noviembre se cumplió el plazo otorgado para "arreglar su situación con sus hijos", aun las autoridades no han tomado una decisión sobre darle o la visa.

En entrevista con Azucena Uresti en MILENIO Televisión, Flores, de 40 años y originario del Estado de México, aseguró que sus tres hijos nacieron en el país vecino, por lo que de ser deportado la familia se dividirá.

Flores llegó a Estados Unidos hace casi dos décadas y ha sido deportado en varias ocasiones; una redada lo llevó a un centro de detención migratorio durante 16 meses, tras lo que le dieron un plazo de 90 días para despedirse de sus vástagos, "pero aun no han tomado una decisión (sobre su visa), lo que quieren es mandarme a mi país sin esperarla".

Con el propósito de evitar su deportación, prevista para el lunes pasado, el mexiquense se refugió en el sótano de la iglesia Arch Street United Methodist desde el domingo pasado.

Recordó que en marzo de 2008 sufrió un asalto y colaboró con la policía para dar con los agresores, lo que permitió que los sujetos fueran deportados a México; aunque la ley prevé un visado para migrantes que sufrieron lesiones psicológicas o físicas y que están dispuestos a colaborar con la autoridad, el beneficio le fue negado por contar con varias deportaciones.

"Cuando uno no tiene suficiente información y desconoce sus derechos, pasa esto, se mete mucho en problemas", señaló.

En agosto pasado, su abogado presentó una moción para reabrir su caso, alegando que las múltiples entradas de Flores a Estados Unidos, después de sus deportaciones, siempre estuvieron en el contexto de cuidar a sus hijos "vulnerables".

Con información de EFE.