Jefe del FBI responde hoy ante el Congreso

James Comey será cuestionado por la relación del presidente con Rusia y la denuncia contra Obama por supuesto espionaje en la campaña.
Una estatua de cartón de Trump, poco antes de arder ayer en la Fiesta de las Fallas, en Valencia, España.
Una estatua de cartón de Trump, poco antes de arder ayer en la Fiesta de las Fallas, en Valencia, España. (Jose Jordan/AFP)

Washington y Scranton

El director del FBI, James Comey, se sentará hoy en el banquillo al comparecer ante legisladores que lo acusan de obstrucción al Congreso de Estados Unidos y le exigirán respuestas sobre posibles vínculos del presidente Donald Trump con Rusia y la denuncia de que Barack Obama ordenó espiar al magnate republicano.

Comey testificará ante la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes en una audiencia abierta para investigar la injerencia de Rusia en la campaña electoral estadunidense de 2016. También está previsto que preste declaración ante los legisladores el director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Mike Rogers.

La comunidad de inteligencia de EU ha culpado públicamente a Moscú de haber pirateado servidores del Comité Nacional Demócrata el año pasado, una acusación que Rusia ha negado enfáticamente.

Varias comisiones del Congreso han iniciado investigaciones sobre la presunta interferencia de Rusia, incluyendo los comités de Inteligencia de Diputados y del Senado, que tienen jurisdicción sobre 17 agencias de inteligencia de la nación, así como las comisiones de Justicia de ambas cámaras.

Numerosos legisladores han manifestado su frustración por la falta de cooperación del FBI, la policía federal, en las investigaciones sobre la presunta injerencia rusa.

El titular de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, David Nunes, afirmó no haber visto pruebas de una colusión entre la campaña de Trump y Rusia durante la campaña electoral de 2016. Basado en "todo lo que tengo hasta este momento, no hay pruebas de colusión", dijo Nunes a la cadena Fox News.

Nunes, legislador republicano, también acusó a algunos miembros de los servicios de inteligencia y del FBI de permitir la fuga de informaciones a la prensa "para perjudicar a la administración Trump". Jason Chaffetz, presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, exigió ver pruebas de las escuchas telefónicas.

No obstante, el legislador Adam Schiff, el demócrata de mayor rango del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, declaró a la cadena NBC que sí hay "pruebas circunstanciales" que apuntan a una supuesta connivencia entre la campaña de Trump y Rusia. "Lo que dijo el presidente es patentemente falso" y la ola que ha generado, golpeando a "los aliados británicos y alemanes (...) sigue creciendo y causando daño". "Se tiene que poner fin a esto", afirmó Schiff a la NBC. Trump ha denunciado que detrás de las acusaciones que pesan sobre él y su entorno acerca de presuntas conexiones con Rusia hay una "caza de brujas".

Tanto Nunes como los líderes del Comité de Inteligencia del Senado también aseguran que no tienen pruebas de que el gobierno de Obama interceptase las comunicaciones de la Torre Trump de Nueva York, donde el ahora presidente vivía y trabajaba durante la campaña electoral.

"¿Hubo un pinchazo telefónico de la Torre Trump? No, nunca lo hubo. Y la información que obtuvimos el viernes continúa llevándonos en esa dirección", comentó Nune. Trump lanzó su acusación contra Obama el pasado 4 de marzo a través de Twitter y todavía no ha presentado ninguna prueba para respaldarla.

Asimismo, varios medios informaron ayer que Trump planea nominar al abogado George Conway, esposo de una de sus asesoras más cercanas, Kellyanne Conway, para dirigir la división civil del Departamento de Justicia.


Hillary Clinton quiere aumentar sus apariciones públicas

Hillary Clinton quiere aumentar sus apariciones públicas tras su actitud reservada después de las elecciones de noviembre, que la política demócrata perdió frente a Donald Trump.

En un discurso por el día de San Patricio en Scranton, en Pensilvania, Clinton se mostró dispuesta a salir de la penumbra, informó The New York Times. Con ello quiere ayudar a "arrojar una luz sobre lo que se está cocinando en la cocina".

Clinton se siente como muchos de sus amigos, dijo en relación a las decisiones políticas que está tomando el republicano Trump desde que llegó a la Casa Blanca el 20 de enero. "Debo reconocer que ha sido difícil para mí ver las noticias" en televisión, señaló.

Desde las elecciones del 8 de noviembre Clinton ha sido vista en público sólo de forma esporádica y apenas se ha pronunciado en las redes sociales sobre temas políticos de actualidad, según los expertos, muy afectada por la decepción sobre su derrota electoral.