Clapper, el hombre que espió a Merkel y a Peña

El ahora ex director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, estuvo rodeado de escándalos como el caso Snowden, con el que se descubrió el espionaje a aliados de su país.
James Clapper renunció a su cargo como director de la Oficina de Inteligencia Nacional de Estados Unidos.
James Clapper renunció a su cargo como director de la Oficina de Inteligencia Nacional de Estados Unidos. (AFP)

Ciudad de México

El ex director de la Oficina de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, fue señalado a nivel mundial cuando se descubrió que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) espiaba no sólo a civiles si no a mandatarios y diplomáticos.

El escándalo inició cuando Edward Snowden, ex empleado de la CIA y ex consultor de la NSA revelara en junio de 2013 una serie de acciones realizadas por el gobierno, entre las que destacaban investigar a las personas fuera de Estados Unidos sin su consentimiento a través de sus cuentas en Facebook, Google, Yahoo y Microsoft.

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Para hacerlo, utilizaban el programa Prism, el cual defendió Clapper en una entrevista concedida a The Guardian. Su argumento fue que los documentos, correos electrónicos y fotografías se analizaban para proteger a Estados Unidos.

En septiembre de ese año, la cadena de noticias O Globo dio a conocer que el gobierno de Barack Obama también intervenía la comunicación de la población de Brasil y de su presidenta, Dilma Rousseff, al igual que al mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto.

Ante esto, el gobierno brasileño exigió una explicación al embajador de Estados Unidos en su país, Thomas Shannon, sobre cómo los agentes utilizaban programas como Fairview y X-Keyscore para rastrear mensajes y llamadas en diferentes idiomas realizados desde la nación sudamericana.

Sobre México, O Globo detalló que los servicios de inteligencia estadunidenses espiaron a Peña Nieto cuando era candidato a la presidencia; tuvieron acceso a sus cuentas de correo electrónico, mensajes de texto, llamadas y los nombres de posibles miembros de su gabinete.

Días después, el gobierno mexicano pidió también respuestas a la NSA, tras conocerse que también fue intervenido el correo del ex presidente, Felipe Calderón.

En octubre de 2013, se descubrió que Estados Unidos rastreó las llamadas de Ángela Merkel durante más de diez años, lo que le calificó como una acción "que no es de amigos" y propició reuniones entre miembros del gobierno alemán y funcionarios estadunidenses.

La gestión de Clapper al frente del complejo de la inteligencia estadunidense estuvo marcada por la fuga de documentos del NSA que dejaron al descubierto una gigantesca recopilación de datos en las comunicaciones de los estadounidenses.

Ese año, Clapper había negado, en un testimonio ante el Congreso, que esa agencia reuniera esa información de las empresas estadunidenses de telecomunicaciones.

En una entrevista en 2014, Snowden dijo que fueron precisamente los desmentidos de Clapper lo que lo llevó a filtrar los documentos.

Posteriormente, el director de Inteligencia condenó a Snowden por dañar la capacidad de Estados Unidos de recolectar inteligencia y por entregar secretos estadonidenses a enemigos de Washington.

"Hemos perdido fuentes fundamentales de recolección de inteligencia extranjera, incluyendo información compartida con nosotros por valiosos asociados", dijo Clapper en 2014.

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No obstante, en otra entrevista, el funcionario estadunidense había admitido que las revelaciones propiciaron un debate sobre la necesidad de balancear los derechos a la privacidad y los poderes del gobierno de recolectar inteligencia, un debate que en su visión "precisaba ocurrir".

En 2015, la Unión por la Defensa de las Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) presentó una demanda ante un tribunal de Maryland, en nombre de Amnisty International USA, Human Rights Watch (HRW) y otras siete organizaciones no gubernamentales, mediáticas y jurídicas, entre ellas la Fundación Wikimedia, que dirige el sitio de internet Wikipedia contra Clapper y los directivos de la CIA y NSA.

Clapper, quien fue designado como titular de la Oficina de Inteligencia estadunidense en 2010, presentó su renuncia después de seis años de coordinar la NSA y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

AFC