Izquierda destaca triunfo en El Salvador, derecha condiciona reconocer derrota

Mientras el candidato del FMLN, el ex guerrillero Salvador Sánchez Cerén, confía en que su triunfo sea ratificado por la autoridad electoral, el derechista Norman Quijano reclama un conteo manual ...
Salvador Sánchez Cerén, un ex guerrillero que tiene muy cerca la presidencia de El Salvador
Salvador Sánchez Cerén, un ex guerrillero que tiene muy cerca la presidencia de El Salvador (AFP)

San Salvador

El ex guerrillero Salvador Sánchez Cerén confiaba hoy en que el Tribunal Supremo Electoral confirme su triunfo en las elecciones del domingo en El Salvador, mientras el opositor derechista Norman Quijano pidió conteo manual de votos para reconocer el resultado. "Estamos felices y alegres, comprometidos con el país porque no tenemos ninguna duda de que se van a reafirmar los resultados del conteo preliminar", declaró en conferencia de prensa el candidato del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Poco después, en su cuenta de Twitter, Quijano, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), pidió el "conteo voto por voto" de los resultados. "En nuestro conteo yo salgo como presidente electo", escribió. Entrada la noche del lunes, en una declaración en la que no se permitió a los periodistas formular preguntas, Quijano se comprometió a respetar los resultados con el nuevo conteo que abra todas las urnas. "Una vez que hayamos hecho ese proceso (Conteo) bajo la observación de organismos internacionales, que se respete la legalidad y que de ahí salga un resultado nos comprometemos a respetarlo", manifestó.

Sánchez Cerén superó con 50.11% (1'494,144 votos) a Quijano, que obtuvo el 49.89% (1'487,510), según el escrutinio preliminar del 100% de las mesas. Ante la diferencia de sólo 6,634 votos, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió no proclamar ganador e instaló este lunes las mesas para iniciar el martes la revisión manual de las actas electorales, que espera tener listo el miércoles o más tardar el viernes. "Estamos ante un evento electoral en donde absolutamente todos los datos son verificables y eso nos asegura una elección creíble, transparente, segura, legítima y legal", aseguró el presidente del TSE, Eugenio Chicas.

Estados Unidos pidió en un comunicado a ambas fuerzas políticas ajustarse a las leyes electorales para lograr "una conclusión pacífica" del proceso. En el mismo sentido se pronunció la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), que además resaltó la tranquilidad y el espíritu cívico que imperó en la votación. El domingo, el candidato derechista alegó fraude y se declaró "en pie de guerra" y advirtió que las Fuerzas Armadas "están pendientes" de los acontecimientos.

"No vamos a permitir fraudes al estilo chavista o (Nicolás) Maduro", aseveró Quijano, quien en campaña usó la crisis venezolana como argumento para enfrentar a la izquierda. El estrecho margen es totalmente sorpresivo pues las encuestas vaticinaban una victoria del ex comandante rebelde, de 69 años, con una ventaja de al menos diez puntos sobre Quijano, un férreo anticomunista de 67 años.

Sánchez Cerén, actual vicepresidente del primer gobierno de izquierda de El Salvador, presidido desde 2009 por Mauricio Funes bajo la bandera del FMLN, ganó la primera ronda del 2 de febrero con 48.9% contra 38.9% de Quijano, pero sin lograr el 50% más uno que evitaba la segunda vuelta. "Incluso perdiendo, Arena va a ganar. El país está dividido 50%-50%", afirmó el analista político y ex guerrillero Juan Ramón Medrano.

Analistas estimaron que Sánchez Cerén bajó la guardia en la campaña para el balotaje y y no logró conquistar los votos que favorecieron en la primera ronda al ex presidente Antonio Saca, expulsado de Arena en 2009. De ser proclamado ganador, Sánchez Cerén sería el primer ex guerrillero en asumir la Presidencia de El Salvador, y el cuarto en América Latina, después del nicaragüense Daniel Ortega, el uruguayo José Mujica y la brasileña Dilma Rousseff.

Si se confirma su triunfo deberá dialogar con distintos sectores para superar la polarización y lograr gobernabilidad. "Desde ya invitamos al partido Arena para que declaradas estas elecciones nos pongamos a trabajar juntos para que podamos construir una agenda de nación", subrayó Sánchez Cerén en tono conciliador. Sin embargo, el analista Salvador Samayoa afirmó que "el FMLN ha estado tratando de aniquilar a Arena, y Arena tratando de aniquilar al Frente" pero "es el momento que nos entendamos para sacar adelante el país".

El Salvador pasó por una guerra civil entre 1980 y 1992, en la que se enfrentaron el Ejército, al mando de regímenes de derecha, y la entonces guerrilla del FMLN. El analista Mauricio Choussy dijo esperar "una izquierda más moderna con una derecha más moderna (...). Sin lugar a dudas el país lo requiere". Al asumir el 1 de junio, el nuevo presidente deberá tratar el problema de las violentas pandillas que siguen cometiendo delitos como extorsiones, aunque mantienen una tregua que el domingo cumplió dos años y que redujo de 14 a 6.8 los homicidios diarios.

En el país, unos diez mil pandilleros están en las cárceles y otros 50 mil en las calles. El próximo mandatario deberá también elevar la recaudación fiscal que ronda 16% del PIB, y tomar medidas para evitar que el país, con una deficitaria balanza comercial, aumente la deuda externa de 13,800 millones de dólares. Para asegurar la gobernabilidad, el próximo presidente deberá buscar alianzas en el Congreso de 84 escaños, que se renovará en 2015.