Marines de 1961 entregan bandera de EU para izarla

Los marines Larry Morris, Mike East y Kim Tracy fueron los encargados de bajar la bandera el 4 de enero de 1961, después de que se rompieran las relaciones con la isla. 

Washington

Los tres marines que bajaron en 1961 la bandera estadunidense en la embajada de La Habana fueron hoy los encargados de entregar la enseña en la ceremonia de izado presidida por el secretario de Estado John Kerry.

"Los invito en nombre del presidente Obama y el pueblo norteamericano para cumplir su compromiso presentando la bandera de las barras y las estrellas para ser izada", dijo Kerry a los infantes de marina y a continuación se escuchó el himno estadounidense en La Habana.

Larry Morris, Mike East y Jim Tracey, los antiguos marines, todos septuagenarios, entregaron la bandera a los jóvenes marines encargados de colocarla en el mástil e izarla.

El jefe de la diplomacia estadunidense recordó la promesa que Morris, East y Tracey hicieron en 1961 de regresar a la capital cubana "e izar la bandera sobre la Embajada de los Estados Unidos que arriaron en aquel día de enero tan lejano".

"Larry, Jim, Mike. Es su momento para pronunciar las palabras que harían orgulloso a cualquier diplomático justo como a cualquier miembro del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos: Promesa hecha, promesa cumplida", dijo Kerry.

Los veteranos forman parte de la delegación compuesta por unos 20 funcionarios y legisladores estadounidenses que acompaña a Kerry, el primer jefe de la diplomacia de EE.UU. que visita Cuba en 70 años, a la apertura formal de la embajada en La Habana, que comenzó a funcionar como tal desde el pasado 20 de julio.

Los tres marines estaban a cargo de la seguridad de la misión diplomática en Cuba el 4 de enero de 1961, cuando el suboficial a cargo pidió voluntarios para arriar la bandera por última vez, antes de abandonar la isla y cerrar la embajada.

La tarea recayó sobre Jim Tracey, el guardia de mayor rango en la embajada en aquel momento, Morris, un soldado que hoy tiene 75 años, y East, un cabo que se convirtió en sargento de artillería y en la actualidad tiene 76 años.

La histórica ceremonia de izado de la bandera de las barras y las estrellas en la capital cubana se produce ocho meses después del comienzo del deshielo entre dos países que han permanecido enfrentados por más de medio siglo.

Más de medio siglo después de arriar la bandera estadunidense en Cuba, tres ex soldados llegaron este viernes con el secretario de Estado John Kerry a la isla para entregar la bandera que fue izada.

"Me encantará ver esa bandera subir de nuevo", dijo Jim Tracy, de 78 años, en un video difundido en el sitio web del Departamento de Estado.

Tracy -que sirvió 30 años con los Marines- era un sargento encargado de bajar la bandera que ondeaba en la embajada estadounidense en La Habana el 4 de enero de 1961, un día después que Estados Unidos y Cuba rompieran relaciones.

Una multitud de cubanos se había congregado afuera de la embajada, esperanzados de obtener visas para abandonar el país, entonces en el fragor revolucionario.

Pero cuando Tracy, junto a los cabos Larry Morris y Mike East, empezaron a salir de la sede diplomática, la gente se hizo a un lado y los marines bajaron la bandera, doblándola ceremoniosamente.

"Fue un momento emotivo", dijo cinco décadas después East, de 76 años, narrando momentos clavados en su memoria.

El viernes, los tres ex marines volverán con Kerry a La Habana para reabrir la embajada y completar el acercamiento diplomático entre los dos antiguos enemigos iniciados en diciembre por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

Katherine Vargas, portavoz de la Casa Blanca, señaló que los ex soldados "izarán la bandera".

Aunque simbólica e histórica, la ceremonia es una formalidad: Washington y La Habana restauraron lazos diplomáticos plenos el 20 de julio.

Al macizo edificio de hormigón de la sede diplomática estadunidense, que decora el conocido Malecón de la capital cubana, acudirán funcionarios de los dos países y congresistas estadunidenses.

La bandera no será la misma que fue retirada hace 54 años, señaló una fuente del Departamento de Estado.

Aún así, para los ex soldados, que muestran los años en sus cabellos canosos, la ceremonia del viernes significará la enmienda de un error.

La bandera estadunidense "vuelve a donde debe estar", señaló Morris, hoy de 75 años.