Islamistas aumentan presión sobre Gobierno egipcio con huelga de hambre

Unos 450 presos iniciaron la protesta por las condiciones de su encarcelamiento, y catorce organizaciones de derechos humanos denunciaron hoy la sentencia a tres años de prisión a Ahmed Maher y ...
Miembros del Movimiento Juvenil 6 de Abril gritan arengas durante las protestas de hoy contra el gobierno en El Cairo
Miembros del Movimiento Juvenil 6 de Abril gritan arengas durante las protestas de hoy contra el gobierno en El Cairo (EFE)

El Cairo

Unos 450 islamistas encarcelados en Egipto se declararon hoy en huelga de hambre en protesta por las condiciones en las que se encuentran presos, en un nuevo pulso al Gobierno interino de Egipto, que ha reprimido con dureza sus protestas desde el derrocamiento de Mursi el pasado 3 de julio. "Con esta huelga, piden el respeto de sus derechos básicos, no su liberación, porque a priori no reconocen al gobierno golpista que ordenó su detención", aseguró a Efe Islam Tawfik, un portavoz de los Hermanos Musulmanes.

Los reclusos denuncian las condiciones de su detención y su situación en la cárcel, que tachan de "ínfima" ante la "falta de higiene y la superpoblación de las celdas" de la cárcel de Torá, donde se encuentran detenidos todos ellos. No obstante, la iniciativa de iniciar la huelga de hambre llega después de las nuevas medidas impuestas al régimen de visitas, que los presos consideran que tiene el objetivo de dificultar la comunicación con sus familiares y vigilar sus conversaciones.

"Sólo se les permite hablar con sus parientes si están separados por un cristal y mediante un aparato de teléfono, eso es una violación de sus derechos humanos", denunció Tawfik. La mampara de cristal que separa a los presos de sus familiares durante las visitas "es una medida habitual y normal, que existe en todos los países del mundo, no se entiende cuáles su queja", explicó a Efe una fuente de seguridad. Aseguró también que los reclusos exigen su liberación, a pesar de "los actos de terrorismo que han cometido y por los que fueron detenidos", y advierte que las autoridades "no se doblegarán" ante la huelga de hambre.

Uno de los detenidos en esa cárcel, y que también se ha sumado a la iniciativa de los reclusos islamistas, es Abdala al Shami, periodista del canal de televisión Al Yazira. Su esposa, Yihad Jaled, aseguró a ese medio que su marido inició la huelga de hambre "por los maltratos a los que le someten en la prisión, ya que sólo puede salir de su celda durante media hora al día". Entre los reclusos en huelga de hambre se encuentra el "número dos" de los Hermanos Musulmanes, Jairat el Shater; uno de los dirigentes de la Cofradía, Mohamed el Beltagy; y el vicepresidente del Partido Libertad y Justicia, Esam al Erian.

Los ataques a la "imparcialidad" de los tribunales egipcios aumentan cada día y no sólo por parte de los Hermanos Musulmanes, actualmente la mayor ideología opositora en el país, sino también por parte de grupos de derechos humanos y de movimientos juveniles. La justicia egipcia condenó ayer a tres años de prisión a los dos conocidos activistas Ahmed Maher y Mohamed Adel -fundadores del movimiento juvenil 6 de abril-, y al bloguero Ahmed Duma, con la acusación de organizar una protesta ilegal, agredir a las fuerzas de seguridad y provocar disturbios frente al tribunal cairota de Abdin.

Catorce organizaciones de derechos humanos denunciaron hoy la sentencia y consideraron que su juicio "se ha convertido en un instrumento en manos de la autoridad policial". Los grupos egipcios criticaron en una nota la "politización" del proceso que llevó la Justicia contra los tres activistas, y que emitió ese fallo "con una rapidez sospechosa". Los Hermanos Musulmanes han denunciado en varias ocasiones que las acusaciones contra sus dirigentes están politizadas y son un intento del Ejército y el gobierno interino de Egipto de legitimar el golpe de Estado.

Desde el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi el pasado 3 de julio, las nuevas autoridades han detenido y enjuiciado a los principales responsables de los Hermanos, al tiempo que han reprimido las protestas de sus simpatizantes.