Cualquier intervención militar de Rusia en Ucrania sería "grave error": Kerry

El secretario de Estado de EU afirmó que Washington está considerando ofrecer garantías a un préstamo de mil mdd al gobierno ucraniano para evitar el colapso económico.
Ucranianos escuchan en la plaza de la Independencia de Kiev los nombres de los miembros del nuevo gabinete proeuropeo
Ucranianos escuchan en la plaza de la Independencia de Kiev los nombres de los miembros del nuevo gabinete proeuropeo (AFP)

Washington

El Secretario estadunidense de Estado, John Kerry, alertó hoy que cualquier intervención militar de Rusia en Ucrania sería "un grave error", aunque no adelantó como Washington reaccionaría a esa eventualidad. "Cualquier tipo de intervención militar que viole la soberanía, la integridad territorial de Ucrania, será un grave error", dijo el jefe de la diplomacia estadunidense a periodistas en su oficina del Departamento de Estado.

Sin embargo, Kerry descartó que esta declaración esté apoyada en una visión heredada de la llamada Guerra Fría, marcada por la confrontación permanente con el gigante soviético. "Mucha gente está tratando de ver eso y definirlo en el contexto de la Guerra Fría, de los viejos choques. Quiero destacar que esto no es 'Rocky 4'", dijo, en referencia a la famosa película en el que el boxeador estadunidense se enfrenta al frío y demoledor soviético Ivan Drago. "Esto no es un juego de suma cero", reafirmó Kerry.

De acuerdo con el jefe de la diplomacia estadunidense, esta visión apenas es coherente con la posición defendida por Rusia en otros escenarios. "Para un país que ha hablado de forma tan elocuente y tan fuerte en el último año contra cualquier intervención extranjera en Siria, sería importante que atiendan a esas advertencias mientras piensan sobre las opciones en la nación soberana de Ucrania", dijo.

Para Kerry, la prioridad de los nuevos líderes ucranianos debería ser formar un nuevo gobierno de unidad, y en apoyo a ese proceso Washington estaba ofreciendo las garantías para un préstamo por mil millones de dólares. Además de ofrecer esas garantías, Washington consideraba la posibilidad de asistencia directa al nuevo gobierno de Kiev. "La prioridad número uno es formar un nuevo gobierno, tan rápido como sea posible y con una coalición tan amplia como sea posible construir. La prioridad número dos son las reformas (...), y la número tres es el Fondo Monetario Internacional (FMI)", dijo.

Durante la jornada, un vocero de la Casa Blanca formuló un llamado para que "actores externos" eviten toda acción o retórica de provocación en Ucrania, después que Rusia anunciara un refuerzo de las medidas de seguridad en Crimea (sur). "Llamamos a actores externos en la región a respetar la soberanía e integridad territorial de Ucrania" y a "evitar acciones y retórica de provocación", dijo el portavoz Josh Earnest, a bordo del avión Air Force One. El funcionario también exhortó a esos "actores externos" a "recurrir a su influencia para sostener la unidad, la paz y un camino al futuro".

En Ucrania, el pro-europeo Arseni Yatseniuk fue designado hoy para encabezar el nuevo gobierno ucraniano, mientras Rusia ordenó una inspección sorpresiva de las tropas cerca de la frontera y estallaron choques entre militantes pro y anti-rusos en Crimea. El Consejo del Maidán, que reúne a los líderes políticos de las protestas ucranianas, la sociedad civil y los grupos radicales, anunció solemnemente ante una plaza de la Independencia llena de gente al nuevo gobierno, que reúne a varias personalidades surgidas del movimiento contestatario.

Estos nombramientos deben ser confirmados en el parlamento el jueves. De 39 años de edad, Arseni Yatseniuk encabezará el gobierno de unidad nacional que dirigirá el país, antes de la elección presidencial anticipada prevista el 25 de mayo. Miembro del partido de la líder de la Revolución naranja Yulia Timoshenko, Yatseniuk ya fue ministro de Economía y de Relaciones Exteriores. Deberá emprender un enorme trabajo para impedir que Ucrania se hunda en la bancarrota y enfrentar las tendencias separatistas cada vez más vivas en el sur del país, en particular en Crimea, península donde una gran parte de la población se siente más cerca de Rusia que de Kiev.

Esas tensiones quedaron patentes en los choques entre militantes pro y anti-rusos que estallaron hoy brevemente en Crimea. Más de cinco mil personas se congregaron frente al parlamento de Crimea en Simferopol, constató un periodista de la AFP: por un lado, manifestantes pro-rusos que reclaman la celebración de un referéndum sobre el estatuto de Crimea, y por otro, los Tártaros, comunidad musulmana deportada por Stalin, que están decididos a defender la unidad de Ucrania.

El cuerpo de un hombre que al parecer murió por una crisis cardiaca fue encontrado cerca del escenario de las refriegas, indicó el ministerio regional de Salud. Crimea, poblada mayoritariamente por rusófonos, es la región de Ucrania con mayores posibilidades de oponerse a las nuevas autoridades en Kiev luego del derrocamiento de Viktor Yanukovich. Tras pertenecer en el marco de la Unión Soviética a Rusia, Crimea fue añadida a Ucrania en 1954 y sigue albergando la flota rusa del mar Negro en la ciudad portuaria de Sebastopol.

Ucrania pidió también hoy una orden de arresto internacional del depuesto presidente Viktor Yanukovich, quien al parecer sigue en territorio ucraniano, anunció la fiscalía general interina. En declaraciones a la prensa en Kiev, el fiscal Oleg Makhnitski dijo que Yanukovich, acusado de "asesinatos en masa", es ahora objeto de una búsqueda "a nivel internacional", aunque no precisó si había formulado el pedido a Interpol.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó hoy una inspección de las tropas de los distritos militares del oeste, cerca de Ucrania, y del centro, para verificar que están preparadas para el combate, informó el ministro de Defensa. "El comandante en jefe ha sido encargado de verificar la aptitud de las tropas para actuar frente a situaciones de crisis que amenazan la seguridad militar del país", declaró el ministro Serguei Choigu, citado por la agencia Interfax.

Las tropas del distrito militar del oeste (un vasto territorio que abarca desde la frontera de Ucrania, Belarús, los Estados bálticos, Finlandia y el Ártico), así como el segundo ejército del distrito del centro, el mando de defensa espacial y las tropas aerotransportadas "están en alerta desde las 14:00" (11:00 hora GMT), declaró. El militar precisó que la operación durará hasta el 3 de marzo.

La movilización que derrocó el poder en Kiev se inició en noviembre, a raíz de la decisión de Yanukovich de preferir un acercamiento a Rusia en detrimento de un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Rusia congeló esta semana la entrega del millonario préstamo que le concedió a Ucrania para sellar esa alianza. El gobierno ucraniano enfrenta pagos de su deuda pública de trece mil millones de dólares este año y tiene menos de 18 mil millones en sus reservas, que deberían agotarse rápidamente.

Para evitar la bancarrota, las nuevas autoridades pidieron a los países occcidentales y a los organismos internacionales que les abran créditos por 35 mil millones de dólares durante los próximos dos años. Tanto Estados Unidos como Gran Bretaña han respaldado la idea de montar una operación de rescate económico para Ucrania que sería supervisada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). El ministro del Interior de Ucrania, Arsen Avakov, anunció hoy en su página Facebook la disolución de la policía antimotines Berkut.

El odio por esas fuerzas especiales en ampliamente compartido en todas las regiones de este país de 46 millones de habitantes. "Los Berkut dejaron de existir", escribió Avakov. Los Berkut encabezaron la represión de las manifestaciones opositoras de Kiev la semana pasada, que dejaron unos 90 muertos, una decena de ellos policías. Las autoridades interinas han sido catalogadas por Rusia y sus aliados ucranianos como líderes de un "motín armado".

Los nuevos dirigentes obtienen en cambio un creciente respaldo de las potencias occidentales, aunque quedan pendientes cuestiones sobre la legitimidad constitucional de la decisión parlamentaria de destituir a Yanukovich y de liberar a la dirigente opositora Yulia Timoshenko.