La infanta Cristina confía en la inocencia de su esposo Iñaki

La hermana del rey dijo que nunca hizo labor administrativa en empresas de su marido.
Cristina de Borbón.
Cristina de Borbón. (Jaime Reina/AFP)

Madrid

Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, proclamó su inocencia y la de su marido, Iñaki Urdangarin, acusado de varios delitos en el llamado caso Nóos, y aseguró que nunca realizó labores de gestión ni de administración en las empresas de su marido.

Nunca antes un familiar directo de la monarquía había sido juzgado en el país. A sus 50 años, Cristina se enfrenta a ocho de cárcel como cómplice de dos delitos fiscales de su esposo, acusado principal en el juicio, para el que la Fiscalía pide 19 años y medio de prisión.

"Confío en mi marido y en su inocencia", dijo la infanta ante el tribunal en Palma de Mallorca.

Cristina de Borbón solo respondió a las preguntas de su abogado defensor y, tras acogerse a su derecho a no declarar, se mantuvo en silencio durante la media hora que tardó la abogada de la acusación popular en formular su interrogatorio.

Ejercida por la organización derechista Manos Limpias, la acusación es la única que inculpa a la hermana del rey, sexta en la línea de sucesión al trono.

La letrada planteó su interrogatorio para asentar la idea de que la infanta sabía de las presuntas actividades ilícitas de su marido y desplegó contactos e influencias para ayudarlo.

Pero su abogado defensor diseñó un interrogatorio para mostrar que sus ocupaciones —hijos, trabajo, actos de la familia real— le impedían conocer lo que él hacía y aceptó su ignorancia en temas contables. "Mi marido se encargaba de las cuestiones económicas de la familia", aseguró la infanta.

El caso de corrupción que juzga la Audiencia Provincial de las Islas Baleares pivota sobre el Instituto Nóos, la empresa ligada al mundo del deporte y en teoría sin ánimo de lucro que dirigió Undargarin junto a un ex profesor de sus estudios de posgrado.

A través de ella y aprovechando la posición de su esposo como yerno del rey Juan Carlos, el ex basquetbolista y su socio Diego Torres habrían logrado de manera ilícita contratos de gobiernos regionales y otras administraciones y habrían desviado más de seis millones de euros de dinero público. Aizoon, la empresa que Urdangarin y la infanta poseían a medias, sería una de las sociedades que sirvieron para ocultar al fisco parte de esas ganancias.

Cristina aseguró que creó Aizoon junto a su marido porque éste se lo pidió, pero se mantuvo al margen. "No hablábamos de nada de Aizoon", dijo.

Junto a la hermana y el yerno del rey están acusadas otras 15 personas, entre ellas políticos y ex altos cargos públicos.