La infanta Cristina acude hoy a declarar ante juez

Por primera vez en la historia española, un miembro de la familia real es imputado, porlo que la hija menor de Juan Carlos I se presentará en los juzgados de Palma de Mallorca.
La esposa de Iñaki Urdangarin estará en una sala presidida por el retrato de su padre, al ser el jefe de Estado de España.
La esposa de Iñaki Urdangarin estará en una sala presidida por el retrato de su padre, al ser el jefe de Estado de España. (Jaime Reina/AFP)

Palma de Mallorca

La infanta Cristina de Borbón, hija menor del rey de España, declarará hoy ante un juez que investiga un caso de corrupción en el que está presuntamente involucrado su esposo, Iñaki Urdangarin.

La comparecencia de la infanta ante el juez José Castro en Palma de Mallorca (Islas Baleares, Mediterráneo) ha despertado una gran expectación y, al menos, 300 periodistas se han acreditado para informar sobre la misma.

Castro investiga el presunto desvío de fondos públicos al instituto Nóos, entidad sin ánimo de lucro presidida por Urdangarin entre 2003 y 2006.

La infanta comparecerá como imputada para aclarar si cometió fraude fiscal como copropietaria con su esposo al 50 por ciento de la sociedad Aizoon, ya que para el juez hay indicios de que esta empresa era una herramienta para defraudar a Hacienda y encauzar beneficios del entramado de Nóos mediante facturaciones ficticias.

Castro considera que Cristina de Borbón se prestó a que Aizoon "sirviera de andamiaje imprescindible" para que su marido cometiera delitos fiscales y la ha citado para aclarar si conocía el origen, supuestamente ilícito, de los fondos con los que pagó gastos personales y si su participación en dicha empresa era para actuar como "escudo frente a Hacienda".

Sin embargo, el fiscal Pedro Horrach opina que no hay ningún indicio de que la infanta cometiera delitos fiscales porque la cuota defraudada es penalmente irrelevante y que su imputación se basa en meras conjeturas asumidas por el juez.

No obstante, Horrach sí acepta que se le podría exigir a Cristina de Borbón el pago de unos 600 mil euros (unos 800 mil dólares) en concepto de responsabilidad civil a título lucrativo, la mitad de lo percibido por Aizoon de los fondos públicos presuntamente malversados por el Instituto Nóos.

Jesús Silva, abogado de la infanta, discrepó ayer de esta petición e insistió en que cuando "las aguas se tranquilicen" la mayoría de españoles verán que es inocente y aseguró que ha visto a su defendida "muy serena".

Primer magistrado de la historia de España que imputa a un miembro de la familia real, a la pregunta de cómo se sentía ante la comparecencia más esperada de su carrera, Castro respondió ayer con tono tranquilo: "Estoy perfectamente bien".

La hija del rey Juan Carlos estará asistida por un equipo de cuatro abogados, declarará en una sala presidida por un retrato de su padre, por ser el jefe del Estado español, y sus palabras solo serán grabadas en audio.

Cristina de Borbón, de 48 años, podrá acceder a los juzgados de Palma en automóvil, por "estrictas razones de seguridad", según autorizó la pasada semana el juez decano de Palma a propuesta de la policía.

Esta circunstancia ha provocado polémica, ya que el resto de las personas que fueron a declarar lo hicieron a pie y debieron pasar ante periodistas que cubrían la información y junto a manifestantes que se concentraban en las inmediaciones del juzgado.

Ya el viernes, un helicóptero de la policía sobrevolaba los alrededores del tribunal. Hoy, al amanecer, se cortará la circulación en las calles adyacentes y solo los peatones autorizados podrán entrar en ese perímetro. Los manifestantes convocados por una pequeña asociación republicana se mantendrán lejos de la entrada del juzgado.

La declaración de la infanta ha despertado una gran expectación mediática, con unos 350 periodistas de 90 medios de comunicación —españoles e internacionales— para dar cobertura al acontecimiento.

Frente a los juzgados permanecen estacionadas desde anoche nueve unidades móviles de distintas cadenas de televisión que hacen posibles las emisiones en directo.

Antes de la infanta Cristina, una treintena de imputados, incluido su marido, han realizado hasta 42 declaraciones.

El juez Castro le atribuye al duque de Palma supuestos delitos de fraude fiscal, prevaricación, falsedad documental y malversación de caudales públicos —por unos 6.1 millones de euros—, por lo que ya ha declarado en dos ocasiones, en febrero de 2012 y de 2013.

El caso Nóos se remonta a 2010 e investiga el supuesto desvío de fondos públicos desde las regiones de Baleares, Valencia y Madrid hacia el Instituto Nóos —encabezado por el propio Urdangarin y su ex socio Diego Torres—, mediante convenios para realizar eventos.

La imputación a la infanta asestó un golpe sin precedentes a la imagen de la monarquía española, hundida por los escándalos y los problemas de salud del rey, de 76 años.